El ritzu zen y el trabajo mental
Oskar Gutierrez San Roman C.N-6ºDan La realización del trabajo mental implica la aplicación de diversas capacidades y destrezas físicas y mentales. Aparentemente, muchos trabajos que realizamos parecen «cómodos y descansados», ajenos y exentos de esfuerzos, pero esto puede ser una mera apariencia que no se corresponde con la realidad. El sistema nervioso es el sistema director por excelencia, que dentro de nuestro organismo tiene como función esencial recibir información, procesarla y emitirla. Gracias a él mantenemos relación con el ambiente exterior, es decir, percibimos la vida que nos circunda, gracias a él recibimos constantes señales de nuestro propio mundo interno, y gracias a él respondemos a esas señales, las externas y las internas, para entrar en contacto con nuestro ambiente. Pero además, como seres dotados de unas cualidades de las que carece cualquier otro organismo vivo, con nuestro peculiar sistema nervioso, somos capaces de «manipular» la información que recibimos, hacerla consciente, elaborarla y reelaborarla, codificarla, y crear pensamiento: adquirimos conciencia de nosotros mismos, dudamos ó decidimos, tenemos capacidad de innovar, de seguir la corriente ó de ir contra corriente, de cerrarnos en nuestra propia concha ó de abrirnos a los demás. Hoy sabemos, además que, a diferencia de lo que ocurre en la mayor parte del cerebro, existe una pequeña zona en el hipocampo en donde siguen naciendo neuronas a lo largo de toda la vida, y su producción aumenta cuando existen buenas condiciones de estimulación…. Mediante los ejercicios formamos una red neurofisiológica particular. Por Ejemplo, estáis de pie y levantáis una pierna con la rodilla flexionada, podéis constatar que los músculos delanteros están contraídos mientras que los de la cara posterior no muestran contracción alguna. ¿Es que podéis activar estos músculos voluntariamente sin tocar el suelo con el pie? ¿Contraer y destensar a vuestro antojo? Descubriréis rápidamente que es difícil o imposible dar órdenes a estos músculos antagonistas y que existe un gran número de músculos que escapan a nuestra voluntad. Es lo mismo si practicáis un deporte de alto nivel. Es imposible hacer funcionar estos músculos sin un entrenamiento determinado. A través de la practica los músculos antagonistas pueden ser progresivamente educados porque utilizamos el trabajo mental y una de sus funciones es la de despertar los diferentes músculos en situaciones en las cuales no funcionan ordinariamente. «la progresión es más rápida si se sabe precisar, cómo dirigirse y dónde poner la atención en uno u otro ejercicio. El rigor en las posturas es la clave de este método». ¿Qué significa? Significa llegar a mandar sobre los músculos que no obedecen ordinariamente, es activar nuevas redes musculares, nerviosas y cerebrales. Es el cerebro el que manda sobre...

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