Las lejanas raíces griegas del kárate.
Gustavo de Lerancos Sobre las vidas y haciendas de los habitantes de las polis griegas, archipiélago de civilización y cultura en un mar de barbarie, pendía constantemente la pesada espada de Damocles de los bárbaros. Si la ciudad caía en manos de los enemigos, todo su bienestar, la libertad, la vida incluso, podían serles cruelmente arrebatadas, sus templos profanados y sus hijos, sus hijas, y ellos mismos podían verse reducidos a la ignominiosa esclavitud. Así las cosas, más allá del caso extremo de Esparta, cuyos ciudadanos de pleno derecho, nacían y se criaban para la milicia, todos los hombres libres de todas las polis se preparaban y entrenaban constantemente para la lucha, tanto con armas como sin ellas, y tenían sus espadas, sus lanzas y sus escudos bien a mano, así como sus músculos bien engrasados en los gimnasios y en la palestra. Durante siglos, como dignos herederos de los oscuros reinos micénicos de la edad heroica, que conocemos bien gracias a los poemas de Homero y a las modernas excavaciones de sus palacios fortificados, los griegos adquirieron una gran destreza para el combate y así, gracias a su bien ganada fama como guerreros, contingentes griegos figuraron como mercenarios al servicio de todos los Imperios de Oriente Medio, desde Egipto, hasta Persia. La sociedad helénica era profundamente religiosa, todos los actos, hasta los más cotidianos estaban impregnados de una religiosidad pagana que se refleja en todos las manifestaciones artísticas, desde la escultura y la decoración de las vasijas, hasta las artes…marciales. Por ejemplo, los Juegos Olímpicos no eran ni un simple entretenimiento de masas, ni una mera competición deportiva: se trataba de una festividad religiosa, respetada en todo el mundo helénico. De entre todas las pruebas a las que se sometían los atletas, destacaba por encima de todas las demás, la prueba de lucha, por supuesto, sin armas. Las armas eran para la guerra y durante su celebración se establecía un periodo de tregua que abría un paréntesis de paz. Esta modalidad de lucha, un verdadero arte marcial, como los que se han ido conservando hasta hoy en día en Asia, se conoce como Pankration y los combates, en los que bien poco estaba realmente prohibido, podían acabar con la muerte del contrincante. Cuando ya a finales del siglo IV a.C., Alejandro Magno condujo a su ejército de griegos y macedonios helenizados, a las puertas de la India, siguiendo en sentido inverso la que después sería conocida como la ruta de la seda, llevó la cultura griega al lejano Oriente. La India es el punto de conexión entre las culturas de Oriente y Occidente, la India y una vez...
Golpes (Atemi-Waza)
Fernando Martín Millana CN-8ºDan Los golpes con respuesta a una agresión, son la forma más extendida y entrenada con la que se asocia al karate. Es una forma eficaz y contundente de respuesto, a utilizarse en casos de peligrosidad. Fernando Martín, 8º Dan de Karate e Instructor nacional de defensa personal, nos muestra los diferentes tipos de Atemis o golpes. . . Más videos en www.sapeando.com, el mayor portal de videoaprendizaje de alta calidad. Volver a la sección...
Invierno
Recuerdo que un invierno mi padre necesitaba leña, así que buscó un árbol muerto y lo cortó. Pero unos meses más tarde, en la primavera, vio muy sorprendido que al tronco marchito de ese árbol le salieron nuevos brotes. Mi padre dijo: – Estaba yo seguro de que ese árbol estaba muerto. – Había perdido todas las hojas en el invierno. – Hacía tanto frío, que las ramas se quebraban. – Pareceía que no le quedara al viejo tronco ni una pizca de vida. – Pero ahora advierto que aún alentaba la vida en aquel tronco. Y volviéndose hacia mí, me aconsejó: – Nunca olvides esta importante lección. – Jamás cortes un árbol en invierno. – Jamás tomes una decisión negativa en tiempo adverso. Maestro: Nunca tomes las más importantes decisiones cuando estés en tu peor estado de ánimo. Espera. Sé paciente. La tormenta pasará. Recuerda que la primavera volverá. Fuente:contarcuentos.com Foto...
Tratamiento por delante de Reiki
Rosa Hernández Guerra -Maestra Reiki Rosa Hernández, Maestra Reiki del Centro Ananko nos explica cómo realizar un tratamiento por delante de Reiki. . Más videos en www.sapeando.com, el mayor portal de videoaprendizaje de alta calidad. Volver a la...
Reflexiones sobre el método de artes marciales V
Kenji Tokitsu CN-9ºDan « Mientras no sepamos conseguir la movilidad de estas zonas, nuestra fuerza técnica se mantendrá dentro de unos límites ordinarios, mientras que el arte marcial pretende sobrepasar dicho nivel. » Esta fue la última frase de mi crónica anterior. Ahora vamos a desarrollarla. El capital « fuerza » La razón y la lógica de esta frase son simples. La fuerza muscular es en cierto modo el capital para el dinamismo físico. Por tanto, para aumentar la fuerza, hay que aumentar este capital. Esto se consigue mediante el aumento del grado de movilización de las fibras musculares, que están bajo el control del sistema nervioso. Como se sabe, el grado máximo de una contracción muscular ordinaria no es su máximo absoluto. Las capacidades de contracción muscular varían según el estado mental de la persona. Una expresión popular japonesa, «la fuerza loca de una mujer durante un incendio», muestra la relación entre el estado mental de una persona y el grado de fuerza que despliega. En Japón en la región de Tokio, antes llamada Edo, los inviernos eran fríos y secos a causa del fuerte viento seco que bajaba de las montañas. Las casas eran de madera y las condiciones propicias para la propagación de incendios. Y de hecho, hasta el siglo XIX, los incendios eran frecuentes. A veces ocurría que la mujer responsable de la casa desplegaba una «fuerza loca» mientras se encontraba en el estado de crisis provocada por el incendio y por el deber de salvar ella sola los muebles pesados (y preciosos) de la familia. Una vez acabado el incendio, la mujer, vuelta ya a su estado normal, se veía totalmente incapaz de mover los muebles que ella misma había conseguido poner a salvo durante la crisis. Este es el sentido de esa expresión utilizada a veces en las artes marciales japonesas para subrayar la importancia de la mentalidad a la hora de concentrar la fuerza en la técnica. Teniendo en cuenta este ejemplo, se nos ocurren dos maneras de aumentar la fuerza muscular: La primera busca una mayor fuerza mediante el aumento de la masa muscular. Para ello se suele entrenar en un gimnasio con pesas y diversos aparatos. La otra busca aumentar la calidad e intensidad del control cerebral de los músculos sin procurar una mayor masa muscular, siguiendo el modelo «de la fuerza loca de la mujer ante un incendio». El método del yi chuan tiene una cierta afinidad con esta segunda vía. Si la primera pretende ampliar el capital dinámico mediante un aumento del volumen muscular, el segundo intenta reforzar la calidad de la función muscular mejorando el sistema de control....

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