La verdad… ¿es la verdad?
Sep07

La verdad… ¿es la verdad?

El rey había entrado en un estado de honda reflexión durante los últimos días. Estaba pensativo y ausente. Se hacía muchas preguntas, entre otras por qué los seres humanos no eran mejores. Sin poder resolver esta última interrogante, pidió que trajeran a su presencia a un ermitaño que moraba en un bosque cercano y que llevaba años dedicado a la meditación, habiendo cobrado fama de sabio y ecuánime. Sólo porque se lo exigieron, el eremita abandonó la inmensa paz del bosque.- Señor, ¿qué deseas de mí? -preguntó ante el meditabundo monarca. -He oído hablar mucho de ti -dijo el rey-. Sé que apenas hablas, que no gustas de honores ni placeres, que no haces diferencia entre un trozo de oro y uno de arcilla, pero todos dicen que eres un sabio.- La gente dice, señor -repuso indiferente el ermitaño. -A propósito de la gente quiero preguntarte -dijo el monarca-. ¿Cómo lograr que la gente sea mejor?- Puedo decirte, señor -repuso el ermitaño-, que las leyes por sí mismas no bastan, en absoluto, para hacer mejor a la gente. El ser humano tiene que cultivar ciertas actitudes y practicar ciertos métodos para alcanzar la verdad de orden superior y la clara comprensión. Esa verdad de orden superior tiene, desde luego, muy poco que ver con la verdad ordinaria. El rey se quedó dubitativo. Luego reaccionó para replicar: -De lo que no hay duda, ermitaño, es de que yo, al menos, puedo lograr que la gente diga la verdad; al menos puedo conseguir que sean veraces. El eremita sonrió levemente, pero nada dijo. Guardó un noble silencio. El rey decidió establecer un patíbulo en el puente que servía de acceso a la ciudad. Un escuadrón a las órdenes de un capitán revisaba a todo aquel que entraba a la ciudad. Se hizo público lo siguiente: “Toda persona que quiera entrar en la ciudad será previamente interrogada. Si dice la verdad, podrá entrar. Si miente, será conducida al patíbulo y ahorcada”. Amanecía. El ermitaño, tras meditar toda la noche, se puso en marcha hacia la ciudad. Su amado bosque quedaba a sus espaldas. Caminaba con lentitud. Avanzó hacia el puente. El capitán se interpuso en su camino y le preguntó: -¿Adónde vas?- Voy camino de la horca para que puedan ahorcarme -repuso sereno el eremita. El capitán aseveró: -No lo creo. -Pues bien, capitán, si he mentido, ahórcame. -Pero si te ahorcamos por haber mentido -repuso el capitán-, habremos convertido en cierto lo que has dicho y, en ese caso, no te habremos ahorcado por mentir, sino por decir la verdad. -Así es -afirmó el ermitaño-. Ahora usted sabe lo que es...

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¿Avisarías a los personajes de tu sueño?
Jul23

¿Avisarías a los personajes de tu sueño?

El discípulo se reunió con su mentor espiritual para indagar algunos aspectos de la Liberación y de aquellos que la alcanzan. Departieron durante horas. Por último, el discípulo le preguntó al maestro: -¿Cómo es posible que un ser humano liberado pueda permanecer tan sereno a pesar de las terribles tragedias que padece la humanidad? El mentor tomó entre las suyas las manos del perplejo discípulo, y le explicó: -Tú estás durmiendo. Supóntelo. Sueñas que vas en un barco con otros muchos pasajeros. De repente, el barco encalla y comienza a hundirse. Angustiado, te despiertas. Y la pregunta que yo te hago es: ¿Acaso te duermes rápidamente de nuevo para avisar a los personajes de tu sueño?  Anónimo hindú Foto:...

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La escuela del hambre
Jul11

La escuela del hambre

Esta historia transcurre en el siglo XVII en Japón, durante un periodo de hambre. Un campesino que no tenía con qué alimentar a su familia se acuerda de la costumbre que promete una fuerte recompensa al que sea capaz de desafiar y vencer al maestro de una escuela de sable. Aunque no había tocado un arma en su vida, el campesino desafía al maestro más famoso de la región. El día fijado, delante de un publico numeroso, los dos hombres se enfrentan. El campesino, sin mostrarse nada impresionado por la reputación de su adversario, lo espera a pie firme, mientras que el maestro de sable estaba un poco turbado por tal determinación. «¿Quién será este hombre?», piensa. «Jamás ningún villano hubiera tenido el valor de desafiarme. ¿No será una trampa de mis enemigos?» El campesino, acuciado por el hambre, se adelanta resueltamente hacia su rival. El Maestro duda, desconcertado por la total ausencia de técnica de su adversario. Finalmente, retrocede movido por el miedo. Antes incluso del primer asalto, el maestro siente que será vencido. Baja su sable y dice: -Usted es el vencedor. Por primera vez en mi vida he sido abatido. Entre todas las escuelas de sable, la mía es la más renombrada. Es conocida con el nombre de «La que en un solo gesto lleva diez mil golpes». ¿Puedo preguntarle, respetuosamente, el nombre de su escuela? -La escuela del hambre -responde el campesino. Anónimo japonés Foto: Mahir...

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Revista El Budoka 2.0, Nº 55 (Julio y Agosto 2020)
Jul05

Revista El Budoka 2.0, Nº 55 (Julio y Agosto 2020)

Os informamos que ya está disponible la revista EL BUDOKA 2.0, Nº 55 (Julio y Agosto 20) Podéis acceder a través de la web: http://www.elbudoka.es/O bien descargarse la revista pinchando en este enlace.Para conocer los contenidos que incluye dicha revista, puede pinchar aquí.Por último, recordaos que todas las demás revistas aún siguen disponibles para ser descargadas:.Revistas anteriores —>aqui.Saludos cordiales,Editorial Alaswww.elbudoka.es Nº 55 (Jul-Ago 20) * Entrevista a sifu Santi Pascual[Por Daniel Palau] * Entrevista a sensei José Manuel GómezDelegado WAMAI para Canarias[Por J. Sala/EL BUDOKA 2.0] * Doshu Soke Yoshinao Nanbu ha fallecido[Por S. Medina, S. Salvai, M. Carrasco y J. Morreres] * Okinawa KenpoEl legado de shigeru Nakamura (2ªparte)[Por Sergio Hernández Beltrán] * Psicología budista aplicadaUn nuevo abordamiento al estrés[Por Dr. Marc Boillat Sartorio] * José Ortiz PereaUn maestro del Kungfu que se ha ido demasiado joven[Por J. Sala, J.A. López, S. Pascual, E. Bagué] * En busca del tegumi a través de los katas de karate[Por Pedro Hidalgo] * Asayama Ichiden ryū[Por Pau-Ramon] * Matsuda Den Daito-ryu Aikijujutsu – Renshinkan[Por Alfonso Torregrossa] * Entrevista a Jesús OlivaresDirector de Arbitraje DNK[Por Raúl Méndez] * ShurikenjutsuLa tradición samurái del lanzamiento de hojas afiladas[Por Luis Nogueira Serrano] * ¿Cuán estables son los Koryu?[Por Peter Boylan] * Las cortinas y el feng shui[Por Meritxell Interiors & Feng...

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La llave de la felicidad
Jun26

La llave de la felicidad

El Divino se sentía solo y quería hallarse acompañado. Entonces decidió crear unos seres que pudieran hacerle compañía. Pero cierto día, estos seres encontraron la llave de la felicidad, siguieron el camino hacia el Divino y se reabsorbieron a Él. Dios se quedó triste, nuevamente solo. Reflexionó. Pensó que había llegado el momento de crear al ser humano,pero temió que éste pudiera descubrir la llave de la felicidad, encontrar el camino hacia Él y volver a quedarse solo. Siguió reflexionando y se preguntó dónde podría ocultar la llave de la felicidad para que el hombre no diese con ella. Tenía, desde luego, que esconderla en un lugar recóndito donde el hombre no pudiese hallarla. Primero pensó en ocultarla en el fondo del mar; luego, en una caverna de los Himalayas; después, en un remotísimo confín del espacio sideral. Pero no se sintió satisfecho con estos lugares. Pasó toda la noche en vela, preguntándose cuál sería el lugar seguro para ocultar la llave de la felicidad. Pensó que el hombre terminaría descendiendo a lo más abismal de los océanos y que allí la llave no estaría segura. Tampoco lo estaría en una gruta de los Himalayas, porque antes o después hallaría esas tierras. Ni siquiera estaría bien oculta en los vastos espacios siderales, porque un día el hombre exploraría todo el universo. “¿Dónde ocultarla?”, continuaba preguntándose al amanecer. Y cuando el sol comenzaba a disipar la bruma matutina, al Divino se le ocurrió de súbito el único lugar en el que el hombre no buscaría la llave de la felicidad: dentro del hombre mismo. Creó al ser humano y en su interior colocó la llave de la felicidad. Anónimo hindú Foto:...

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