Sobre keishikika (formalización) y más.

Imagen: Mahir Özkan

A menudo la mayoría de los practicantes de Karate intentan aproximarse a el con mentalidad propia y Occidental. Entienden que toda la parafernalia nipona es folklore del que se puede prescindir. Craso error. Cuando se aprende sin entender la tradición cultural que está detrás de lo que se practica, se pueden cometer graves errores de apreciación y comprensión, que no nos permitirán progresar por falta de entendimiento.

El Karate-Do, como todas las Artes Marciales japonesas, y aunque no lo parezca también las chinas, pues unas derivan de otras, o de una filosofía común, está muy influido por doctrinas filosóficas como el Taoísmo o el Budismo, especialmente por su secta Zen, y muchos Conceptos y Principios están enraizados en esas doctrinas, también en el Shinto, y, desde luego por lo que respecta a las relaciones interpersonales y a la moral, por el Confucianismo.

Se toma al Karate-do como algo meramente físico, como una esgrima de puños y piernas que sólo contempla la habilidad en la técnica y el combate. Y el Karate-Do es bastante más que eso. La influencia del Taoísmo (y de la MTC) y del Budismo Zen es esencial para poder profundizar en la esencia del Karate.

CARACTERÍSTICAS DE LAS ARTES JAPONESAS TRADICIONALES

Las características más frecuentemente asociadas con las artes japonesas tradicionales son: keishikika (formalización), kanzen shugi (la belleza de la perfección total), seishin shūyō (disciplina mental), tōitsu (integración y compenetración con la habilidad).

Los pasos que se siguen son los siguientes: El establecimiento y formalización del patrón o forma (Kata): cada acción se vuelve sujeta a reglas (keishikika).

La repetición constante del patrón o forma (hampuku). Dominar el patrón o forma, también como la clasificación de la habilidad en el camino hacia el dominio, que resulta en licencias y calificaciones (kyū y dan).

Perfeccionamiento del patrón o forma (kanzen shugi): la belleza de la perfección. Ir más allá del patrón o forma, volverse uno con él (tōitsu). Expresiones comunes en japonés reflejan estos pasos: Kata ni hairu (seguir la forma), Kata ni jukutatsu suru (perfeccionar la forma) Kata nukeru (ir más allá de la forma).

Toda la práctica se lleva a cabo en una atmósfera de quietud, obediencia y respeto, reflejando la absoluta obediencia y respeto de la relación Maestro-alumno.

Ramon Fernandez-Cid

Author: Ramon Fernandez-Cid

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Acepto las cookies que pueda usar esta web para su correcto funcionamiento.    Más información
Privacidad