Utilización de diez zonas sensibles y vulnerables del cuerpo humano en acciones de autodefensa. (2ª parte)
Ene11

Utilización de diez zonas sensibles y vulnerables del cuerpo humano en acciones de autodefensa. (2ª parte)

2.4. LA MANDÍBULA Descripción: La mandíbula es el único hueso móvil del cráneo (a excepción de los huesecillos del oído interno). Es un hueso simétrico que tiene forma de herradura. Se une al cráneo por medio de la articulación temporomandibular y también se mantiene en su posición por los músculos de la masticación, que además de estabilizarla le dan movimiento para acciones como morder, masticar o hablar. Daños que se ocasionan al lesionar la zona: Los daños causados pueden ser múltiples en función del ángulo y de la fuerza aplicada. Si el golpe es fuerte lo más típico es un desvanecimiento momentáneo o la pérdida de consciencia mantenida. Un ataque con un ángulo horizontal (jodan choku zuki), lo más probable es que cause una dislocación o una rotura de la mandíbula, especialmente si se encuentra abierta en ese momento, y posiblemente daños a los dientes. Además, puede ocurrir una lesión del nervio auriculotemporal, con el resultado de parálisis o debilitamiento de los músculos masticadores. Los golpes ascendentes (ura zuki) pueden provocar traumatismo cervical por la gran presión que se somete a la columna vertebral en el cuello, pudiendo causar daño en las partes blandas de la nuca, músculos, ligamentos, discos vertebrales, estructuras vasculares y médula espinal (esguince cervical). Los golpes circulares (shuto uchi) pueden causar dislocaciones o roturas, que en los casos graves puede hacer que el suelo de la boca se vuelva inestable, con el peligro de bloqueo de las vías aéreas. También es posible la parálisis facial, porque en esta zona el nervio facial se encuentra justo debajo de la piel, donde tiene poca protección y es fácilmente lexionable. Tipos de ataque: La mandíbula se puede golpear con puño directo (seiken), puño de martillo (kentsui), base la palma (teisho), cantos de la mano (shuto, haito), codos (empi), rodilla (hizagashira), etc. Tanto en ataque directos, como ascendentes o circulares. Situación comprometida del agredido: Esta zona se puede atacar tras una defensa como respuesta a un ataque frontal, anticipándose ante una agresión inminente y en situaciones de agarre frontal. En este caso, si el golpe es contundente, debido a la fragilidad de la zona, se podría convertir en el golpe definitivo que termine con la agresión, si no se busca esto, habría que continuar con acciones como las ya descritas en puntos anteriores. Secuencia de técnicas de continuación: Acción ofensiva: Ataque directo de puño.Acción defensiva: Uchi uke y teisho a la mandíbula.Técnicas de continuación: Ude gaeshi y control en el suelo. 2.5. LA PROMINECIA LARINGEA Descripción: La prominencia laríngea, nuez, o manzana de Adán se encuentra como un abultamiento ubicado en la parte delantera del cuello y está formada...

Read More
Utilización de diez zonas sensibles y vulnerables del cuerpo humano en acciones de autodefensa. (1ª parte)
Dic26

Utilización de diez zonas sensibles y vulnerables del cuerpo humano en acciones de autodefensa. (1ª parte)

Tesina para el examen de 5º Dan de José Luis Herrero 1. INTRODUCCIÓN Las acciones defensivas y ofensivas en todas las artes marciales, y el karate no es una excepción, se dirigen a zonas sensibles del cuerpo para neutralizar al adversario lo antes posible, y se orientan a colocar al atacante en una posición que quede vulnerable a otras técnicas de continuación. Estas zonas sensibles, que en japones se denominan kyusho, engloban multitud de puntos (muchos de ellos descritos en el Bubishi) que se corresponden, en muchos de los casos con los puntos de presión nerviosa, descritos en los meridianos de acupuntura. No versa sobre ellos este trabajo, ya que, sin negar su efectividad, sí que puede ser puesta en cuestión en una situación de autodefensa, que por su misma característica se convierte en incontrolada y no deseada por quien recibe la agresión, con su carga de nerviosismo, ansiedad e incertidumbre. En este trabajo se analizan diez zonas del cuerpo humano que, debido a su sensibilidad, vulnerabilidad y asequibilidad, pueden ser atacadas en una situación de autodefensa con garantías de éxito. Estas diez zonas se han elegido tratando de abarcar todas las partes corporales. Por supuesto no son las únicas, el elegir diez es más una cuestión de restricción en la extensión del trabajo a presentar, que en realizar un estudio exhaustivo de todas las existentes. De cada una de las zonas descritas trataré de explicar los fundamentos anatómicos y los efectos resultantes de su lesión desde una base médico/científica. La circunstancia en la que encuadro el ataque a estas zonas es una situación de autodefensa, no una competición deportiva en la que existen reglas, que si se rompen hay árbitros que detendrían el combate. Se trata de una situación incontrolada, en la que el agredido se ve sometido contra su voluntad a una agresión que pone en peligro su integridad física e incluso su vida. Si bien el karateka, aun en esta coyuntura, debe evaluar las posibles consecuencias de sus acciones, tanto para sí mismo si falla en su propia defensa, como para el agresor si se va más allá de lo debido. El ataque sobre los puntos propuestos se plantea, no como el golpe definitivo que termine con la agresión, que en esta situación puede ser difícil de realizar, sino como el inicio de otras técnicas de continuación que permitan neutralizar definitivamente la acción del agresor. De cada una de las zonas propuestas se describirá: Localización en el cuerpo humano, función anatómica y fisiológica.Daños que se ocasionan al lesionar estas zonas.Tipos de ataques sobre las áreas referidas.Desde que tipo de situación comprometida por parte del agredido se...

Read More
Acepto las cookies que pueda usar esta web para su correcto funcionamiento.    Más información
Privacidad