Mokuso

 

Sentarse en silencio y meditar unos minutos con los ojos cerrados tanto antes como después de la práctica marcial. El Mokuso proviene de la tradición budista y hay escuelas en las que es casi tan importante como el entrenamiento real.

La postura básica durante esta pequeña meditación es sentarse en la postura llamada Seiza. El dorso de la mano izquierda debe descansar sobre la palma de la mano derecha. Ambos dedos pulgares deben hacer contacto en la punta formando una especie de ojo o cavidad frente al hara (bajo abdomen), como si fueran una prolongación uno del otro. La mano izquierda simboliza el mundo espiritual y mental mientras la derecha simboliza lo real y mundano, lo físico. Hay quien cambia las manos y coloca la derecha sobre la izquierda, dependiendo de sus objetivos. Y también hay escuelas donde simplemente se dejan reposar las manos sobre los muslos.

A continuación, cerrar los ojos ligeramente aunque no del todo (los ojos de Buda) y controlar la respiración. Esta es la postura básica durante la meditación, pero no es necesariamente fija. Se puede hacer Mokuso en cualquier postura pero esta es la más común y extendida en las escuelas marciales. La parte más importante durante la meditación no es tu postura sino tu mente. A través de la meditación, organizas tus pensamientos, concentras tu mente para buscar profundamente en tu corazón a fin de obtener una nueva comprensión.

La respiración es importante también para realizar mokuso correctamente. Ha de realizarse en ciclos lentos y pausados. La inspiración se realiza por la nariz manteniendo la boca cerrada. La punta de la lengua toca la parte posterior de los incisivos. La inspiración ha de ser lenta, relativamente larga y profunda, llegando a llenar el hara, pero no forzada. Justo entonces retenemos el aire un instante y lo soltamos. La exhalación debe realizarse con la boca ligeramente abierta. La punta de la lengua sigue igual. La exhalación ha de ser igualmente larga y profunda, sin forzarla, vaciándote hasta que tan solo te queda dentro un último y minúsculo resto de aire, y entonces inicias el siguiente ciclo de inhalación.

Daibutsu statue at Kamakura

Daibutsu. El Gran Buda de Kamakura

Durante la práctica marcial, en lugar de limitarte únicamente a hacer las técnicas o ejercicios que tocan, puedes ver un cambio en tu propia práctica y en tus resultados si tienes objetivos mentales específicos tales como “hoy me voy a enfocar en mejorar en esta área en particular”. Mokuso es un momento en el que se forma una buena imagen de cómo uno quiere mejorar. Los jugadores deportivos profesionales o los atletas olímpicos casi siempre incorporan este tipo de entrenamiento mental en el que imaginan hasta donde quieren llegar. En Japón se llama “entrenamiento de imagen” donde imaginas los movimientos que te gustaría hacer en tu cabeza, y luego planificas el camino para hacer que esa imagen se haga realidad. La meditación Mokuso de antes del entrenamiento también es un tipo de este “entrenamiento de imagen”.

El Mokuso después de la práctica también está pensado para calmar tu corazón y tu mente que han estado alterados durante la práctica y para reflexionar sobre ella. Es un momento para reflexionar no solo sobre si trabajaste mejor o peor, sino también para reflexionar sobre tus propias acciones y actitudes. Empiezas a comprender tu propia debilidad cuando reflexionas sobre por qué no puedes mantener la calma en tu corazón o por qué tu mente es inestable. Luego, intentas aplicar esos reflejos en tu próximo entrenamiento en el Mokuso de antes de la siguiente clase. De esta forma, avanzas paso a paso.

 

Hay quien confunde Mokuso con Meiso, aunque son prácticas diferentes. Y ambas pueden ser practicadas, juntas o por separado o una a continuación de la otra. Mokuso implica pensar, mientras que Meiso intenta alcanzar una mente única, sin pensar, o pensar sin pensar en nada. Mente en blanco. Muy parecido a Mushin.  Así pues, Mokuso y Meiso son similares, ya que ambos implican una sesión silenciosa de meditación con los ojos cerrados, pero las características son diferentes. En Meiso vacías tu mente, la dejas en blanco. En Mokuso no, en mokuso fijas un objetivo, una meta.  Hay quien suele hacer Mokuso antes de empezar la práctica marcial y Meiso al finalizar. Si se hacen las dos con la comprensión correcta de sus diferentes propósitos, esto puede llevar a una práctica marcial de mejor calidad.

Fuente: https://bushidojo.wordpress.com/

Foto portada: taminator

Daniel Esteban

Author: Daniel Esteban

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2 Comments

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    “… Bajo un cristal que ondula suave-mente, se refrescan sus pies descalzos, dejando que una invisble corriente, que no se ve; que se siente, serpentee constante e indiferente, deslizándose entre miles de cantos rodados. Unos pequeños, otros más grandes, algunos de mediano tamaño. Unos oscuros, otros más claros y algunos de varios colores mezclados…

    … Sobre un cristal que todo lo cubre sin aristas ni ángulos afilados; que se moldea, invisible-mente perenne, a cualquier forma existente, templa una estrella candente como tocando su espalda mojada. Gotas de lluvia posadas; perlas de agua que se extienden por su piel morena, aunque en Invierno es más clara…

    … Acepta su Naturaleza pero no su condición y sin tregua en su intención, pues conoce que es mental, avanza hacia un destino por observar su elección latente en su inspiración y que, inconstante en su pulso, nunca deja de dar rumbo pues al orientar el sentido, desvela la dirección.

    Que ni es arriba, ni abajo; tampoco incluye los lados. No es afuera, ni es adentro pero sí un sin tiempo momento que le permite viajar entre el ser y el simple estar…

    … Y entre un cristal exhalado imagina y adivina, por intuición dirigida que es instinto domado, todo un mundo de acciones. Unas hacen y otras desatan nudos existenciales. Ya sabes: dudas universales innatas en cualquier Hombre.

    Luchan por su razón, buscando la condición que les permita avanzar por el tiempo en “cuenta atrás”, mas sin mirar, quizás, que el tiempo sólo se da si hay, primero, un espacio; cualquier sitio al que observar…

    … Y observa, al observar, que su cuerpo es un “estar”; un lugar donde contar cómo el tiempo viene y va entre sueños perseguidos y recuerdos revividos…”
    (MIRADAS EN UN CRISTAL)

    Gracias por el artículo. Muy importante en mi humilde opinión.

    … Salud!

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  2. Avatar

    Es muy reconfortante cuando se hallan notas de
    superioridad y que aportan mucha información, si no hay impedimento voy difundirlo en mi
    Facebook y por supuesto me salvo el enlace.

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