El Fuego Rojo
Oct25

El Fuego Rojo

El sabio pidió al discípulo: “Si quieres continuar en mis enseñanzas, tráeme el fuego rojo que arde con pequeñas y lentas llamaradas. “Al discípulo le agradó que le pidiera tal cosa: había, en las montañas que rodeaban el monasterio, oquedades de las que emanaban cualquier tipo de fuegos desde las profundidades de la Tierra: fuegos amarillos, fuegos rosas, fuegos verdes…Hacía muchos años que estaba en aquélla escuela, preparándose, y no iba a fracasar después de todo lo aprendido: de las ciencias del Universo y de la Tierra que ya conocía. Cogió su mochila y comenzó a buscar. Escaló rocas cada vez más altas, exploró grutas cada vez más oscuras y profundas, y encontraba fuegos de todo tipo: rojo con grandes llamas, rojo con ondulantes haces, rojo con llamas multicolor… pero rojo, y con pequeñas y lentas llamas…Pasaron los días y las semanas. En sus ojos sólo veía fuegos, pero no el fuego que buscaba. Al fin, cansado y con la ropa destrozada, volvió al monasterio. Relató que lo había intentado, incluso le había traído brasas de otros tipos de fuegos más hermosos que el que le habían pedido. El sabio se levantó de su asiento y caminó por la estancia, en cuyas paredes, iluminadas por letras y pequeñas llamas de fuegos rojos había esculturas de antiguos guerreros. Se detuvo ante uno de los recipientes con aquél carbón encendido y miró al discípulo diciéndole. – Aprendamos a ver lo que tenemos delante de los ojos. Aprendamos a percibir lo que está oculto desde siempre para nosotros, simplemente, porque no queremos...

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El más sabio
Jul13

El más sabio

Cuentan que una vez, tres ilustrados monjes viajaban por Turquía con deseos de disputar con los hombres más sabios del país. Preguntaron entonces al sultán a quién podían dirigirse y éste les habló de un maestro sufí muy famoso en la zona. Los monjes explicaron que estaban interesados en conocerlo porque cada uno tenía una pregunta existencial y mística que hacerle. Entonces el sultán mandó llamar al maestro al palacio. -Dejemos que hagan sus preguntas– dijo el maestro confiado cuando le explicaron la razón de la visita de los monjes. El primer monje se puso de pie y preguntó: – ¿Dónde está el centro de la tierra? – En este momento, ese punto está exactamente bajo la pata derecha de mi asno –respondió con seguridad-. Si no me crees, mide la tierra y lo comprobarás. El primer monje se fue y el segundo preguntó con mala intención: – ¿Cuántas estrellas hay en en cielo? – Tantas como pelos tiene mi asno. – ¿Cómo puedes probarlo? – Si no me crees, cuéntalos con total libertad – respondió el sufí. – ¿Cómo puedo contar todos los pelos del animal? – protestó el monje. – Tan fácil como puedas contar las estrellas del cielo El segundo monje dio un paso atrás, confundido, y el tercer monje se puso de pie: – ¿Cuántos cabellos crees que tengo en la barba? – preguntó – Tantos como tiene mi asno en la cola – ¿Cómo puedes probarlo? – Es fácil – contestó el maestro con firmeza -, simplemente arranquemos los pelos de tu barba y los de la cola de mi asno uno por uno y así sabremos el resultado. Al tercer monje no le entusiasmó la idea y también se retiró, muy impresionado. Los tres estuvieron de acuerdo en que habían sido derrotados. Maestro: existe una sola posibilidad de encontrar respuestas dignas, y es formulando preguntas inteligentes.  A palabras necias, oídos sordos. Fuente: Cuentos Sufis, la filosofía de lo simple Foto portada: Jose Luis...

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Excelente reflexión
Jun07

Excelente reflexión

Un ratón mirando por un agujero de la pared, ve al granjero y su esposa abrir un paquete. Quedo aterrorizado al ver que era una trampa para ratones! Fue corriendo al patio a advertirle a todos. Hay una ratonera en casa! hay una ratonera! La gallina que estaba cacareando y escarbando le dice: “disculpe señor ratón yo entiendo que es un gran problema para Ud., pero no me perjudica en nada”, entonces fue hasta el cordero y le dice lo mismo: “disculpe señor ratón pero no creo poder hacer algo mas que pedir por Ud. en mis oraciones”, el ratón se dirigió a la vaca y ella le dijo: “Pero acaso estoy en peligro? pienso que no! dijo la vaca”, el ratón volvió a la casa, preocupado y abatido para encarar a la ratonera del granjero. Aquella noche se oyó un gran barullo como el de la ratonera atrapando su víctima, la mujer corrió a ver que había atrapado!!! En la oscuridad ella no vio que la ratonera atrapó la cola de una serpiente venenosa. La serpiente veloz mordió a la mujer, el granjero la llevo inmediatamente al hospital, ella volvió con fiebre alta. El granjero para reconfortarla le preparo una nutritiva sopa, agarro el cuchillo y fue a buscar el ingrediente principal: la gallina; como la mujer no mejoro los amigos y vecinos fueron a visitarlos, el granjero mato al cordero para alimentarlos, la mujer no mejoro y murió, el esposo vendió la vaca al matadero para cubrir los gastos del funeral..! La próxima vez que alguien te cuente su problema y creas que no te afecta por que no es tuyo y no le prestes atención, piénsalo dos veces, el que no vive para servir no sirve para vivir. El mundo no anda mal por la maldad de los malos sino por la apatía de los buenos…Así que cuando alguien necesite de ti por sus problemas tiéndele la mano o dale una palabra de...

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Libertad
Jun01

Libertad

Érase una vez un hombre, un hombre bueno y luchador por la libertad. Viajando por las montañas, un día se detuvo en un caravasar para pasar la noche. Y así fue cómo se sorprendió al ver a un hermoso loro en una jaula de oro repitiendo incesantemente “¡Libertad! ¡Libertad!”. La geografía del lugar permitía que esas palabras se hicieran eco en los valles, en las montañas. El hombre pensó para sí, “he visto muchos loros y siempre creí que deben desear liberarse de sus jaulas… pero nunca encontré uno que durante todo el día, desde el alba hasta el crepúsculo, clamara por su libertad”. Así tuvo una idea… Entrada ya la noche, cuando el dueño del loro se encontraba profundamente dormido, abrió la puerta de la jaula y le murmuró al loro “ahora sal”. Grande fue su sorpresa cuando vio que el loro se aferraba a los barrotes de la jaula. El hombre le susurraba una y otra vez “¿Te has olvidado acaso de la libertad? ¡Sal ahora! La puerta está abierta y tu dueño duerme. Nunca nadie se dará cuenta. Vuela hacia los cielos, todo el cielo te pertenece”. Sin embargo, el loro seguía aferrándose fuerte y enérgicamente a la jaula. El hombre exclamó: “¿Qué te sucede? ¿Estás demente?”. Tomó al loro con sus propias manos, pero éste comenzó a clavarle su pico mientras al mismo tiempo gritaba “¡Libertad! ¡Libertad!”. Los valles de la noche repetían y repetían esas palabras y el hombre era obstinado, después de todo era un luchador por la libertad. Finalmente pudo arrancar al loro de la jaula y lanzarlo a los cielos. Se sentía muy satisfecho, a pesar de las heridas en sus manos. El loro lo había atacado con ferocidad pero el hombre se sentía inmensamente satisfecho por haber liberado un espíritu prisionero. Y se fue a dormir. Cuando abrió los ojos a la mañana siguiente, escuchó las palabras “¡Libertad! ¡Libertad!”. Quizás el loro esté sentado en una roca o en un árbol- se dijo a sí mismo. Cuando se levantó, pudo ver al loro sentado en su jaula. La puerta estaba abierta… Foto portada: Bill...

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El Sabio y el Rey
May19

El Sabio y el Rey

Un Rey soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un Sabio para que interpretase su sueño. “¡Qué desgracia, mi señor!” exclamó el Sabio, “Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de vuestra majestad”. “¡Qué insolencia!” gritó el Rey enfurecido, “¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!” Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos. Más tarde ordenó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Rey con atención, le dijo: “¡Excelso señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes”. Se iluminó el semblante del Rey con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro. Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado: “¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer Sabio. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro”. “Recuerda bien, amigo mío”, respondió el segundo Sabio, “que todo depende de la forma en el decir… uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse”. De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no cabe duda, mas la forma en que debe ser comunicada es lo que provoca en algunos casos, grandes problemas. La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado. Foto: imagenes...

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El cofre encantado
Abr29

El cofre encantado

Hace muchísimos años, vivía en la India un sabio, de quien se decía que guardaba en un cofre encantado un gran secreto que lo hacía ser un triunfador en todos los aspectos de su vida y que, por eso, se consideraba el hombre mas feliz del mundo. Muchos reyes, envidiosos, le ofrecían poder y dinero, y hasta intentaron robarlo para obtener el cofre, pero todo era en vano. Mientras más lo intentaban, más infelices eran, pues la envidia no los dejaba vivir.  Así pasaban los años y el sabio era cada día más feliz. Un día llego ante él un niño y le dijo: “Señor, al igual que tú, también quiero ser inmensamente feliz.  “Por qué no me enseñas qué debo hacer para conseguirlo”? El sabio, al ver la sencillez y la pureza del niño,le dijo: “A ti te enseñaré el secreto para ser feliz. Ven conmigo y presta mucha atención. En realidad son dos cofres en donde  guardo el secreto para ser feliz y estos son mi mente y mi corazón y el gran secreto no es otro que una serie de pasos que debes seguir a lo largo de la vida”. El primer paso, es que debes quererte a ti mismo, y todos los días al levantarte y al acostarte, debes afirmar: yo soy importante, yo valgo, soy capaz, soy inteligente, soy cariñoso, espero mucho de mí, no hay obstáculo que no pueda vencer: Este paso se llama autoestima alta. El segundo  paso, es que debes poner en práctica todo lo que dices que eres, es decir, si piensas que eres inteligente, actúa inteligentemente; si piensas que eres  capaz, haz lo que te propones; si piensas que eres cariñoso, expresa tu cariño; si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces propónte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas. Este paso se llama motivación. El tercero paso, es que no debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es, ellos alcanzaron su meta, logra tu las tuyas. El cuarto paso, es que no debes albergar en tu corazón rencor hacia nadie; ese sentimiento no te dejará ser feliz, tú perdona y olvida. El quinto paso, es que no debes tomar las cosas que no te pertenecen, recuerda que de acuerdo a las leyes de la naturaleza, mañana te quitaran algo de más valor. El sexto paso, es que no debes maltratar a nadie; todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos respete y se nos quiera. Y por último, levántate siempre con una sonrisa en los labios, observa a tu alrededor y descubre en todas...

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