Sentado en el muelle de la bahía
Sep16

Sentado en el muelle de la bahía

Corrió el rumor de que un buen maestro se encontraba sentado en la orilla del lago. Después de comentarlo, algunos estudiantes decidieron ir a ver qué es lo que debía estar haciendo allí. Tras un largo viaje lo encontraron. Uno de ellos preguntó: “Vemos que es muy hermoso este lado del lago. ¿Por eso está usted aquí?” “No“, respondió el maestro. “¿Usted está aquí esperando una visita?”, preguntó otro. “No”, respondió el maestro. “¡Ah! ¡Entonces está aquí para respirar el aire fresco!”, exclamó un estudiante. “No”, respondió el maestro. Los estudiantes, sintiéndose frustrados, dijeron a la vez: “Entonces, ¿Por qué está usted aquí?”  “Sólo estoy sentado”, respondió el maestro. Los estudiantes saludaron a su maestro con una reverencia, luego fueron invitados a sentarse y, entonces, simplemente lo hicieron....

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No siempre conseguirás lo que deseas
Jun16

No siempre conseguirás lo que deseas

Un joven estudiante esperanzado pregunta al maestro: “¿Cuándo conseguiré mi cinturón negro?”. El maestro mira al estudiante directamente a los ojos y responde: “Cinco años”. “¡Oh, por Dios!”, replica con sorpresa el estudiante. “Ése es un largo período de tiempo. Pero, si practico con el doble de intensidad, ¿Cuánto tiempo me llevará?” “Diez años“, es la pronta respuesta del maestro. “¡Pero usted no entiende!”, dice el estudiante, “voy a practicar más duro que cualquier otra persona, y seré el mejor en todo. ¡También haré las cosas mucho más rápido, ya lo verá!” El maestro, que ya ha escuchado expresiones como éstas en más de una ocasión, sacude lentamente la cabeza y explica: “En tal caso veinte años, o quizá nunca”. Al ver la expresión de decepción en la cara del estudiante añade: “Tu cabeza está demasiado llena de lo que tú crees ser para karate, sin considerar lo que karate será para ti. Vacía tu mente y tu espíritu para dejar que el aprendizaje fluya y, como una corriente, deja que siga su propio curso”. El estudiante tiene entonces una pregunta más: “¿Durante cuánto tiempo podré estudiar karate?”. “Hasta que mueras”, dice el maestro con una sonrisa.   Foto:  Camera Eye Photography...

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La técnica
May10

La técnica

En la sesión del Dojo el instructor presentó a los alumnos al anciano fundador del ryu, una persona muy mayor que, tambaleante y sonriente, les saludó con simpatía. Uno a uno, los alumnos fueron pasando para pedirle al anciano que realizara sus técnicas preferidas para ver, por manos directas del creador del estilo, su realización. Un joven alto, que había empezado hacía poco tiempo, le pidió una técnica. El anciano, de repente, condensó sus músculos en un movimiento firme y realizó, sin titubear ni temblar, la técnica. El discípulo se quedó sorprendido. Poco después le tocó el turno al alumno más avanzado del Dojo, que le pidió le realizar la misma técnica. El anciano, con los miembros distendidos, realizó la técnica con la ejecución perfecto, pero apenas sin fuerzas y temblando visiblemente. Finalmente, dejaron que entraran algunos seguidores del estilo y, uno de ellos, le pidió otra vez lo mismo. El anciano, con sorpresa, dijo: -Pídame otra más fácil, soy ya muy viejo para hacer ésas cosas. Al término de la sesión el instructor y su anciano Maestro hablaban juntos, solos, en el Dojo. -No entiendo -dijo el instructor- ¿por qué disteis tan diferentes respuestas a la misma técnica? El anciano sonrió: -Uno de ellos acababa de empezar, es bueno animarle en su camino, que va a ser muy duro, con llamativas técnicas para que sepa lo que es capaz de lograr si se esfuerza. El siguiente ya era un alumno acostumbrado, no necesitaba tanto la técnica en sí, ya la conoce y la ha practicado sobradamente, sino el verme realizarla por el mero hecho de verme a mí, aunque ya viejo y cansado. El último solamente nos ve desde el exterior, no voy a enseñarle algo de tanta importancia a alguien que no quiere sacrificios y que puede...

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La Serpiente y el Fuego
Abr20

La Serpiente y el Fuego

Un maestro del oriente vio que una serpiente estaba muriendo quemada y decidió sacarla del fuego, pero cuando lo hizo, la serpiente le picó. Por la reacción de dolor, el maestro la soltó y el animal cayó de nuevo al fuego y se estaba quemando de nuevo. El Maestro intentó sacarla otra vez y otra vez, la serpiente le picó.  Alguien que estaba observando se acercó al maestro y le dijo: “Disculpe, pero usted es terco… No entiende que todas las veces que intentar sacarla del fuego va a molestarlo”. El maestro respondió: “La naturaleza de la serpiente es picar, y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar”. Entonces, con la ayuda de un pedazo de hierro, el maestro sacó la serpiente de fuego y salvó su vida. No cambies tu naturaleza si alguien te hace algún daño, no pierdas tu esencia; sólo toma precauciones. Algunos persiguen la felicidad, otros la crean. Preocúpate más de tu conciencia que de tu reputación. Porque tu conciencia es lo que eres, y tu reputación es lo que piensan los demás de ti. Y lo que piensan los demás, no es nuestro problema… Es problema de ellos....

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Benefícios Emocionales de la Práctica de las KATAS-DO
Ene24

Benefícios Emocionales de la Práctica de las KATAS-DO

“Si puedes definirte porque te conoces, valoras lo que eres y pones todo ese conocimiento a tu servicio para conseguir tus objetivos, tus acciones se alinean con el sentido de tu vida”. Cuando consigues cumplir con tus objetivos la persona se siente realizada. La práctica continuada de las katas-do precisan de una sucesión de pequeños objetivos encerrados en el aprendizaje: la técnica; la respiración; el equilibrio; la potencia, etc., sumado y mantenido en el tiempo, acaba por transformar al practicante acercándole a la sensación de “sentirse realizado”. Estas percepciones fertilizan la vida social mejorando las relaciones con los demás. ¿Qué nos aporta la práctica de las katas-do? 1º. Satisface las necesidades psicomotrices que el cuerpo necesita.  Cuando la persona abandona el ejercicio que el cuerpo demanda diariamente, aparece una sensación negativa que comienza haciendo que el cuerpo pese cada vez más y más. Con el tiempo esa sensación se proyecta en la mente provocando “malestar” psicológico, es un estado de desazón que la persona no puede identificar con claridad y si lo consigue lo hace con decepción se si misma. Podemos decir que,  “LAS KATAS-DO SON DOSIS PSICO-FÍSICAS DE AUTORREALIZACIÓN”. 2º. Cuando practicas un kata, tomas conciencia de ti mismo. Te reconoces a través de los movimientos, SIENTES TU CUERPO y comprendes el sentido del movimiento. Esto es un gran entrenamiento de autorrealización. 3º. La complejidad que implica la realización de un kata induce en cada acción a que el practicante tenga una percepción clara de la realidad.  Cada instante es único e irrepetible, las técnicas y combinaciones obligan a sentir cada “aquí y ahora” produciendo una HUMILDE SENSACIÓN DE PLENITUD. Este proceso acaba por proyectarse en cualquier campo de la vida: relaciones interpersonales, con la naturaleza, con la familia, en el trabajo, estudios, etc. Uno acaba sintiendo “qué es lo realmente importante en la vida”. 4º. Cuando se realiza un kata-do: lo que se piensa, cómo se procede y lo que expresas verbalmente, debe coincidir.  PENSAMIENTO, ACCIÓN Y PALABRA se aúnan. Decimos que tu comportamiento ha sido auténtico. Extrapola este procedimiento a tu actuación en la vida y verás que tu vida será “auténtica” si sigues este CAMINO del DO. 5º. ¿Qué quiero expresar?  Cada kata presenta innumerables problemas: preparación física, memorización, técnica, pero en la practica del kata-do, a parte de todo lo anterior, se busca la parte abstracta. Cuando se realizan las katas de una manera mecánica y perfecta para ajustarse a un reglamento moda, el practicante parece un estereotipo que sigue una programación digital, pero cuando se realiza con el concepto “–DO”, es el fallo lo que produce la mayor estimulación y concienciación. Ser consciente...

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