¿Por qué las artes marciales son beneficiosas para los niños con problemas de concentración?
Sep12

¿Por qué las artes marciales son beneficiosas para los niños con problemas de concentración?

Razones para que tus hijos practiquen artes marciales Las artes marciales son una práctica asiática muy antigua que originalmente tenía un fin defensivo, aunque otras desarrollaron una actitud más combativa. De ahí que algunas modalidades, como el jiu-jitsu o el judo, se centren en la lucha y en someter al adversario mientras que otras como el kárate y el taekwondo se enfoquen en los golpes y en bloquear al contrario. De hecho, también existen artes marciales con armas, en las que se trabaja con el desarrollo de habilidades en el uso de las espadas, bastones, arco y lanzas.   Sin embargo, aunque en la actualidad se siguen practicando como estrategia de autodefensa, también son una herramienta útil para desarrollar la fuerza física, estimular la coordinación y conectar cuerpo y mente. Asimismo, contribuyen a estimular las capacidades mentales, forjar el carácter y potenciar valores positivos como la disciplina y la responsabilidad, a la vez que fomentan el pensamiento reflexivo, fortalecen la autoestima y la autoconfianza y contribuyen al tratamiento de distintas alteraciones tanto físicas como psicológicas. De hecho, se ha demostrado que son una alternativa muy efectiva para tratar algunos problemas en la infancia como el TDAH y las alteraciones de la atención. 5 razones por las que un niño con problemas de atención debe practicar artes marciales 1. Mejoran el autocontrol Un estudio realizado por la Academia de Deportes de Estados Unidos afirma que la práctica de las artes marciales puede ayudar a los niños a mejorar su autocontrol. El secreto radica en que las artes marciales ejercitan el cuerpo y la mente, propiciando un equilibrio perfecto que les enseña a los niños a controlar sus impulsos y a regular su comportamiento y atención. De hecho, para aprender las técnicas de las artes marciales los niños tienen que estar muy concentrados en cada movimiento, lo cual les ayuda a focalizarse en el aquí y ahora. 2. Enseñan a lidiar con las tareas más complicadas Los niños con dificultades para concentrarse se enfrentan a menudo con un problema: no son capaces de lidiar con las tareas demasiado complicadas que requieren varios pasos ya que les cuesta mantenerse centrados durante mucho tiempo. Una buena estrategia para ayudarles a enfrentar ese tipo de tareas son las artes marciales, las cuales les enseñan a ir avanzando de forma gradual hasta alcanzar sus objetivos. 3. Contribuyen a focalizar la atención en un objetivo Las artes marciales priorizan el desarrollo individual de los niños, instándolos a que aprendan a superarse a su propio ritmo. Sin embargo, el hecho de que cada vez tengan que proponerse nuevos objetivos para aumentar de nivel les ayuda a mantenerse...

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Una Perspectiva gentil del Karate
Jun26

Una Perspectiva gentil del Karate

Nunca lo que menos importa debe supeditarse a lo que más importa. Nunca debería ser la configuración externa o continente el motivo de la práctica, sino los elementos quintaesenciales. A tal alusión, hay una perla de sabiduría Oriental que reza así: Si usas las “técnicas” saldrás derrotado. Esto quiere decir que no son las “técnicas” y su glamour lo que verdaderamente importa, y que por extensión, no es mejor la burbuja del judo porque tenga predilección por las proyecciones, o el deslumbrón visual del aikido porque presuma de más luxaciones. Eso nos colocaría de espaldas a lo que importa. Porque lo dicho; las técnicas, sólo son la guinda del pastel, el acabado final del “vaporoso misterio” que verdaderamente importa: El aire sutil de la manera de proceder. El filtro fino de la TECNICA por antonomasia (no las técnicas). Los fascinantes principios que nos enseñan a hacer más con menos. No el retorcido mundo de las “mañas” que tanto ruido hace. Y lo digo porque nos consta que, vivimos la rosada nebulosa era de las artes mixtas, y por extensión, el cameo de un karate mixto, en donde por doquier nos ufanamos en blanquear el karate falsamente, engañando sin mentir al incorporar anárquicamente técnicas de otros sistemas sin tener en cuenta la compatibilidad de los fundamentos integradores. Gustando de lo ajeno más por ajeno que por bueno. Y quien felizmente adolece de la patología de incorporar al KARATE técnicas de otros artes, como un circo de notoriedad apariencial en aras de la coherencia del sistema, es que tiene un conocimiento de los artes marciales, que brilla por su ausencia hasta extremos desoladores. El KARATE ya tiene en sus katas variedad de técnicas de todas las coloraciones, no sólo las de golpeo. Aunque hay que aprender a verlas todas. Dicho esto, conviene señalar que, lo que diferencia al genuino KARATE “CLASICO” (de antes de 1.898) de otros sistemas, y del prosaico KARATE “TRADICIONAL” que camina por las calles de hoy (impuesto con la restauración Meiji como telón de fondo) son sus valores angulares, no las técnicas. Fundamentos que nada tienen que ver con los impostores de tres al cuarto que abriga el “establishment”, tan acriticamente, en el manufacturado KARATE “TRADICIONAL”, y que actúan con la hecatombe de un igualitarismo inaudito, bajando el listón para que lo entiendan los tontos…como por ejemplo: Asociar “kime” con la grotesca rigidez muscular instantánea en el impacto, en vez del espléndido flujo de “ki”. Disfrazar las posiciones de equilibrio estático y postureo brutal que deja bastante que desear, en vez del equilibrio dinámico que corresponde. Pensar que el concepto “hikite”, es llevar el brazo contrario a...

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Karate Olimpico…o cuando el consumismo le gano a la historia.
Jun22

Karate Olimpico…o cuando el consumismo le gano a la historia.

En agosto próximo en la asamblea del COI en Rio de Janeiro quedara definitivamente plasmada la firma para la incursión del karate en los 5 aros olímpicos… Algo que era imposible de evitar cuando grandes marcas del mercado empezaron a tallar e impusieron lenta pero inexorablemente sus garras en un nuevo y potencial mercados de 140 millones de almas. El deporte posee una innumerable cantidad de valores, eso está más que claro. El deportista en si es una persona sacrificada y que entrena en pos de una única meta…GANAR. Y obvio que no estoy descubriendo nada nuevo… Lo viví en carne propia cuando experimenté la práctica deportiva del karate por un espacio que se prolongó unos 15 años (hoy ya llevo más de 4 décadas de practica ininterrumpida), primero como competidor y luego como entrenador… En dicho lapso de tiempo me dividí entre los días de mi karate tradicional y mi karate deportivo (digamos que fueron los 7 días de la semana) …Igualmente hice lo mismo con mis alumnos… Es decir que lo que expondré no está versado en la historia de otros sino en la mía personal. Todo ese tiempo embarcado en el área deportiva me aporto una visión diferente de los preceptos en los cuales había sido formado y por lo tanto se basaba mi practica tradicional. Esta con valores bien definidos, con elementos culturales de profundo arraigo en mi vida diaria. Mientras que de la otra forma solo me enfocaba en ser mejor que los demás… en ganar a toda costa. Si bien obtuve beneficios personales importantes como conocer mucha gente y viajar representando a mi país (Uruguay) en varias ocasiones, también trajo muchos quiebres dentro de mi escuela. Incluso perdí personas a las cuales consideraba amigos. Cosas que pasan. Cuando mi tiempo en el deporte y sus actividades inherentes y aleatorias llegaron a su fin, y sin luces de gloria que me encandilaran (nunca paso) … por suerte tenía mi fiel karate de DOJO intacto para continuar con la senda. Luego de toda esta parafraseada que solo sirve para cimentar mis dichos quiero expresar que esta historia que me sucedió a mi… para las nuevas generaciones no va a existir…Porque? Simple, nunca conocerán un Dojo y sus ricas tradiciones, solo un gimnasio…Todo su mundo girara sobre el tatami, el karategi de extra dimensiones, los guantines y zapatones azules y rojos… y los métodos que imponga el Coach de turno para mejorar la capacidad físico-atlética… basándose en las 4 o 5 técnicas “similares a algunas que se practican en karate” de mayor puntaje y vistosidad… eso para los competidores de Kumite. Para los de kata, la...

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Amplia tu corazón y estrecha tu conciencia.
Jun20

Amplia tu corazón y estrecha tu conciencia.

Nago Uēkata Chūbun (1663-1734) fue un noble y famoso hombre de Estado del Antiguo Reino de las Ryukyu, también un famoso guerrero. Leyendo un trabajo de Andreas Quast sobre los orígenes del Karate y la semántica de la palabra Ti, cuyo significado normal es el de mano, pero que, como explica Andreas, va mucho más allá, y que antiguamente se utilizaba como ahora lo hacemos con la palabra Karate, por lo que podemos decir que Ti y Karate son sinónimos, o que el Ti es el origen, o uno de los orígenes, del Karate. He meditado sobre el contenido expuesto de un poema escrito por Nago Uēkata Chūbun. Dicho poema expresa un pensamiento que reproduzco a continuación : “Por mucho que puedas distinguirte en las artes del Tī y la erudición, nada es más importante que tu corazón como asiento de la mente, como se demuestra en el comportamiento cotidiano.” Antiguamente un guerrero debía practicar lo que se denominaba Bun Bu Ryodo, es decir, el conocimiento de las Artes Marciales unido al estudio y conocimiento de los Clásicos chinos. Por decirlo coloquialmente : Se pretendía que un guerrero no sólo fuera un gran experto en la herramienta esencial de su trabajo, las Artes de la Guerra, también llamadas Bugei en japonés. Sino que también fuera un hombre cultivado intelectualmente. Sokon Matsumura, uno de los más grandes guerreros de Okinawa, y también uno de nuestros Ancestros en el Karate, ya se lo dejo escrito a su sucesor Kuwae Ryosei, hablándole del Bun Bu Ryodo. Es esa la razón por la cual Nago Uēkata Chūbun habla de las Artes del Ti y la erudición. Pero el mensaje va más allá y dice que, con ser importantes ambas facetas, es mucho más importante que corazón e intelecto estén unidos en nuestra cotidianidad, en nuestra rutina diaria de vida. Cargo con una larga experiencia de vida, y al haberme visto involucrado con el Karate desde muy joven, he sido testigo de como se desdeñaba, y hacia de menos, a aquel que acumulaba conocimientos y experiencias, que además de practicar y entrenar estudiaba y se cultivaba en la línea del Bun Bu Ryodo, simplemente porque o no tenía interés, o no era bueno, en la Competición. No voy a nombrarle, Luis Beamud sabe bien de que y de quien hablo, pero era así. Algunos nos dimos cuenta de que esa persona estaba más cerca de la razón que los demás, y nos acercamos más a El, quien generosamente, tal y como dice el poema del Uēkata de Nago, utilizó su corazón y su mente de forma generosa con nosotros. Pero, con ser ilustrativa la...

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El karate postmoderno, tras la pérdida del TEGUMI
Jun14

El karate postmoderno, tras la pérdida del TEGUMI

UN PASEO POR LA HISTORIA ALTERNATIVA DEL KARATE.   Séptima parte y ULTIMA. El karate postmoderno, tras la pérdida del TEGUMI. El precio que pagó el KARATE por su falsificación masiva de la realidad, fue la nube de sinsentido y sin horizontes de superación, que vivió durante la primera mitad del S.XX. Sin embargo, el karate fue aflorando poco a poco de la aridez, con la rienda suelta hacia puntos de vista más modernos. Es irónicamente en esa MODERNIDAD, donde el término “TRADICIONAL” se comienza a utilizar para referirse a la herencia ahora regresiva y sin remanentes de su predecesor. Así es como, siendo fieles al “dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”, es lícito arguir que, con tan manida denominación (tradicional) se pretende dar visos de reliquia antigua, a lo que es de muy reciente creación. Pues bien, si damos por sentado que los lindes de la ORTODOXIA TRADICIONAL, y los del KATA-DEPORTIVO incipiente defendido en el mismo Japón y después en Occidente, son difusos; seremos conscientes de tan estúpido como clamoroso deseo de diferenciación (entre kata de competición y kata tradicional). En un terreno paralelo, el propio “mulá” del karate TRADICIONAL M. Nakayama, inspirado por maestros de la talla de K. Mabuni y H.Otsuka, pronto se dispone a explorar en nuevos entornos de combate libre con fuertes tendencias deportivas. Al final del la década de los 30, varios maestros coetáneos en condiciones de estrechez, son impulsores del combate libre. Pero parece ser M. Nakayama, bajo medios mas propicios, es quien oficializa por fin el JIYU-KUMITE (combate libre) tomando como raíz el minimalista JIYU-IPPON-KUMITE, unido al fuerte aroma de la “danza de los señores” de Okinawa (que he mencionado en la cuarta parte), mezclado con ideas del kendo, y a través del cristal de los métodos pugilísticos Occidentales. Esta mezcla sabia y hermosa, es la guinda del pastel que pasa a ser, en verdad, lo mejor de todo el pastel actual. En gran medida porque ilustra de modo muy gráfico nuestro pragmatismo Occidental, y por extensión cierta similitud de ambas culturas: desde que también se ponen los pantalones como nosotros, una pierna cada vez; hasta que, el objetivo final y último de la mayoría ¡también es ganar una competición! Este camino, propiciará la emergencia a los superlativos SHIAI-KUMITE (combate deportivo) y KYOGI-KUMITE (combate de competición) que pronto conduce al afinamiento y optimización del karate Occidental de combate, hacia una sofisticación técnica y estratégica sin parangón. Y, para completar el panorama es obligado poner de relieve que, lo que por fin cristaliza en los círculos oficiales del karate, son dos elementos totalmente divergentes que...

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