¿Quién? ¿Qué? ¿Dónde? y ¿Cuándo?

Dojo Okinawa

Como actualmente se le da tanta importancia a con quién ha entrenado una persona, qué grado tiene, dónde han estado entrenando, y durante cuánto tiempo han entrenado, he pensado que voy a escribir acerca de la importancia que yo le doy a esas cuestiones…

¿Quién? Bien, para mí, eso es importante. La educación que recibes en Karate se ve muy afectada por la persona o personas hacia las que te diriges en busca de guía. Aunque la gran mayoría de profesores de Karate de hoy pueden enseñarte a dar golpes de puño y patadas, un número mucho más pequeño son capaces de ir más allá de esta base de habilidad bastante limitada, y demostrar cómo crecer (madurar) como seres humanos. “Enseñar sólo es demostrar que es posible; aprender es hacerlo posible para ti mismo”. Estas palabras no son mías, pero capturan, sucintamente, la naturaleza de la relación sensei-deshi.

¿Qué? Muchos entusiastas de Karate con los que me encuentro actualmente están involucrados en una forma de Karate que es claramente diferente al tipo de Karate que ellos creen que están haciendo. ¿Que cómo lo sé? Bueno… Les escucho hablar y después les observo moverse; rara vez lo uno se corresponde con lo otro. Aprender defensa personal mientras tu compañero te ataca con técnicas de Karate, utilizar bunkai paseando a través de un kata entero con atacantes que rellenan los huecos para encajar con tus movimientos, y combate continuo con la equivocada creencia de que estás aprendiendo algo acerca de pelear… Ninguna de estas cosas contribuye mucho a la educación de un karateka, ¡aunque admito que pueden ser entretenidas!

¿Dónde? Si me dieran un $ por cada karateka que me ha dicho que su sueño era viajar algún día a Okinawa o Japón para entrenar Karate, ¡tendría un montón de dinero! Aunque creo que sería beneficioso para cualquier karateka el ir a Okinawa o Japón para entrenar, resulta que pienso que son las cosas que aprenden sobre sí mismos al esforzarse por arreglárselas para vivir en un país extranjero, las que tienen el verdadero valor en un viaje así. Si tienes un buen sensei que te guíe, tu educación en Karate será tan buena como si estuvieras en Okinawa o Japón. Lo que te pierdes, entrenando en casa, son las lentes culturales a través de las cuales empiezas a ver el Karate cuando estás entrenando en su tierra natal.

¿Cuándo? Estoy menos interesado en los puntos de vista y opiniones de aquellos que han entrenado Karate durante sólo un corto espacio de tiempo, menos de quince años, que en las de aquellos que han entrenado durante más tiempo. Y me importan poco las personas que siguen cacareando sobre “Cuando yo estaba entrenando en Japón…”, si no han vuelto a estar allí desde 1978. Cuando continuas viviendo de proezas pasadas, tu Karate llega a ser grandes y escasos logros para aquellos desafortunados que tienen que escucharte. Aunque las cosas que has hecho en el pasado han de ser comentadas, a cualquier nivel, lo que cuenta para mí es lo que estás haciendo con tu Karate ahora. El valor, y la tradición del Karate se basa en el aquí-y-ahora… Sólo los cuentos de hadas empiezan con “Erase una vez…”.

Fuente:“Who? What? Where? and When?”
Victor Lopez Bondia

Fuente:shinseidokandojo-spanish.blogspot.com

Traducción al castellano: Víctor López Bondía [Con la autorización de Michael Clarke]

Michael Clarke

Author: Michael Clarke

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