Curso de TOKITSU Sensei en Burgos

                               (Los guerreros de la quietud)

Voy a empezar este post con un pequeño escrito de Wang Xiang Zhai .

“El cuerpo se mueve como una danza de olas,

como el dragón fluyendo y la grulla blanca,

como la serpiente sorprendida. La intención y la fuerza se mueven

como navegando en las olas”.

Se trata de buscar la fuerza en la relajación, la velocidad en la lentitud y, sobre todo, se trata de buscar la movilidad en la quietud… Tanto la exposición del curso, como la práctica en sí, dejan bien claro que los ejercicios afectan positivamente al interior de nuestro cuerpo, a cada una de las células, a cada órgano, a cada víscera…en otras palabras, podemos y debemos ser capaces de aumentar nuestra energía vital, el cómo es lo que nos ha mostrado Tokitsu Sensei. Todos los movimientos deben ser realizados desde la musculatura interna, contrayendo los músculos que no podemos controlar, poniendo la intención, sobre todo alrededor de la columna vertebral.  

El trabajo del shoshuten, se realizó durante la primera parte de las clases, en cada jornada, consistió en el trabajo de los 5 katas básicos del Jisei kikô: péndulo, pájaro, tortuga, dragón, y oso, ejercicios que permiten fortalecer los músculos internos, flexibilizar la columna vertebral y que nos dan la posibilidad de abrirnos al KI, estos katas permiten activar las zonas energéticas: los chakras y meridianos. Es evidente que, al aumentar la fuerza interna aumenta el ki, hablamos de una fuerza total, como si todos nuestros músculos funcionaran como un solo bloque, y para llevar a cabo esta forma de trabajar nuestra musculatura, lo primero que tenemos que tener en cuenta, es que debemos de ser capaces de relajarnos totalmente, para después poder crear una tensión total, en la musculatura de todo el cuerpo.

También se realizó en las horas de práctica, el  trabajo del ritsu zen  (Zhan Zhuang), esto se llevó a cabo de la siguiente manera: creamos una tensión progresiva que hicimos ascender a partir de los pies, pasando por los gemelos, muslos, glúteos, vientre, el tronco, hombros, brazos y finalmente la llevamos hasta las extremidades de las manos, todo ello con el propósito de producir una contracción total muscular, y después fuimos  relajando la musculatura en sentido descendente, pasando por todas y cada de las zonas del cuerpo que se han descrito ,así se consigue ese efecto de: “la marea que sube y desciende”. La intención es importante, pero la tensión muscular también, podríamos hacer este símil, para entenderlo mejor: la mente es el general y los músculos los soldados.

La coordinación de la tensión total y la relajación total, nos lleva a la explosión de la fuerza, y para sentir esta “fuerza total” los movimientos han de realizarse, con la conciencia bien clara de que, en el cuerpo existen dos fuerzas contarías pero complementarias (Zheng-li), y que mediante el control de los músculos y la intención  (la relajación de la tensión) podremos crear la explosión de fuerza.

Realizamos también de una manera dinámica, con desplazamientos hacia delante y hacia atrás, los cuatro ejercicios de: la ola, el dragón se divierte, la grulla blanca y la serpiente sorprendida, que constituyen la mejor manera de aumentar y reforzar la energía vital, nuestra energía interna. En estos desplazamientos era de suma importancia, la creación de una resistencia, por ejemplo: creando mentalmente la situación de estar rodeados de nieve, de tal forma que al avanzar y/o retroceder, debíamos de vencer la resistencia que nos ofrecía dicho elemento, creando así una serie de tensiones musculares a lo largo del todo el cuerpo…

 

En la parte de la realización de los ejercicios dinámicos, la sensación de líquido interno y la combinación de tensión-relajación, fue el tema que se abordó. Ser capaces de movernos como un elemento líquido, con movimientos lentos, y experimentar que es entonces, cuando la velocidad varía en función de la intención, la velocidad se genera a partir de la lentitud, y a través de sensaciones de ser como un líquido, y el sentir y activar la totalidad del cuerpo.

 Ritsu zen- Zhan Zhuang

Estudio e instrucciones en la postura Ritsu zen ( Zhan Zhuang)

Sentir y crear las direcciones de fuerza: arriba, abajo, detrás, delante, izquierda y derecha, siguiendo con el trabajo de las fuerzas contrarias y complementarias, a través de “micro-movimientos”.  El ritsu zen, por la propia postura, ya crea una serie de contracciones musculares (estabilizadores agonistas), que hay que reforzar y también activar, además de tener el control sobre los músculos (neutralizadores antagonistas), un dúo inseparable. En la relación entre la mente y el cuerpo, muchas veces creemos, que el pensamiento es más importante que la acción física, otorgando de esta manera, la superioridad a lo puramente mental sobre lo corporal. La intención (Yi) es la que dirige y el cuerpo ( ki ) ejecuta, obedece.

Se abordó también el tema del daishuten, acerca de lo cual, escribiré en un próximo post.

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