Ocio y Discapacidad – El Karate en Silla de Ruedas

 

Fernando Martín Millana CN-8ºDan

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INTRODUCCION

EL ocio, día a día va ocupando un lugar más importante en nuestra forma de vida. Pero “pensemos por un momento”, ¿qué parcela de la vida, ocupa el ocio de una persona que se encuentra postrada en una silla de ruedas con una gran discapacidad, o de un niño con parapléjia que en el colegio se le impide realizar gimnasia con sus compañeros y por la tarde no sale de su casa a causa de la multitud de barreras que se encuentra a su paso?,    O de aquel joven deportista que  un día vio truncados sus proyectos de futuro debido a un accidente de tráfico?. Ciertamente el enfoque que estas personas tienen de la denominada  ocupación del ocio, es muy diferente al del resto de la población.

Sobre todo en la última mitad del siglo, ha habido una revolución social rápida y frenética, a tenor con todos los cambios producidos sobre todo en la integración y rehabilitación de la persona con discapacidad, que ha obligado al ser humano a un giro mental de 180 grados en menos de medio siglo.

Según Nacho Rodríguez, “En la Antigüedad, los discapacitados eran considerados sólo como tarados e inválidos, palabras que definían con meridiana claridad y precisión lo que estos seres representan para el resto”.

Los tiempos cambiaron y las mentes evolucionaron, el camino indudablemente no ha sido fácil ni cómodo, pues todavía hoy existen obstáculos difíciles de salvar, mentes cerradas y aptitudes insolidarias, la mayor parte de ellas fruto de la incultura que, opuesta a la libertad y al desarrollo social y económico, tiende a una sistemática cerrazón, heredada de manera involuntaria de costumbres y hábitos ancestrales, muy difíciles de erradicar del subconsciente. Sin embargo, en los últimos lustros, gracias al trabajo y al deporte, se ha conseguido el milagro de producir una positiva transformación en esa norma social y moral.

Efectivamente, uno de los puntos mediante los cuales podemos llevar a cabo su integración es el trabajo, ya que parece ser que cada vez este tipo de personas está accediendo más a un puesto. Pero lo que en realidad marca la integración total es el ocio, el tiempo libre, al fin y al cabo la práctica del deporte. Y al mismo tiempo que es integración, es rehabilitación.

“El deporte es patrimonio de la humanidad, sin distinción de edad, sexo, raza y discapacidad. El juego, los ejercicios y el deporte son importantes para el deficiente, ya que le ayudan en la recuperación y reintegración social, en el fortalecimiento de la confianza en sus capacidades físicas y mentales, lo que le facilita él poder tomar serenamente conciencia de sus posibilidades y, por supuesto, de sus limitaciones. Tan importante es una cosa como la otra. De lo que se trata a partir de ahora es de implantar sólidamente la práctica del deporte y del juego entre los discapacitados; aunque es cierto que ha experimentado un auge considerable, sólo una minoría lo practica con continuidad, dándose la paradoja de que esos pocos deportistas forman así mismo  la elite del deporte adaptado. Por lo cual se hace necesario un deporte puramente recreativo en este colectivo, pues casi todos practican el deporte competitivo, sin haber pasado por las anteriores etapas”. -Nacho Rodríguez-.

LA FUNCION DEL DEPORTE EN EL OCIO DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD:

El deporte, es fundamental como medio eficaz de rehabilitación integral. En realidad lo que se trata es de confirmar la interdependencia del cuerpo y la personalidad, pues ésta se basa, entre otros factores, en la idea que tenemos del propio cuerpo.

La limitación física continuamente plantea problemas personales muy variados, siempre más difíciles de vencer en personas con disminuciones que son graves y duraderas.

Los educadores, monitores deportivos, la sociedad en general, tiene que esforzarse en favor de la promoción del deporte adaptado y obligarse en hacer posible a la persona con discapacidad el disfrute de un derecho común para todos los ciudadanos.

Una alternativa es el karate adaptado, que no es mejor ni peor que otros deportes simplemente aporta algo. Hay que tener en cuenta que el karate es un deporte que tiene una serie de connotaciones fabulosas, debido a que se puede trabajar fácilmente, es una labor personal y no existe la necesidad perentoria de competir.

 

BENEFICIOS DEL DEPORTE ADAPTADO

Antes de introducirnos en el mundo específico del karate adaptado, intentare resumir como técnico deportivK.silla-ruedaso, los beneficios fisiológicos y psicológicos que la práctica de la actividad física conlleva, para una persona con discapacidad y recordando la acertada frase de Guttmann sobre el papel benefactor del deporte adaptado: “Mediante el deporte se vigoriza el cuerpo y se recrea el espíritu; es una oportunidad para su rehabilitación física y psíquica, su ajuste personal a través de un medio, que es a la vez recreo y competición, muy distinto de la gimnasia conectiva, de la gimnasia rehabilitadota y de la gimnasia terapéutica.”

BENEFICIOS FISIOLÓGICOS

a) Generales: Todo ejercicio físico comporta efectos fisiológicos que mejorarán las funciones del individuo. Veamos algunas de ellas:

1.       Efectos sobre las funciones de relación, digestivas, respiratorias, cardiovasculares y de eliminación; se ha de tener en cuenta no sobrepasar un determinado umbral de fatiga, que afectará sobre todo al músculo más importante: el corazón, y la función respiratoria.

2.      Efectos sobre los sistemas nervioso y endocrino.

3.      Efectos sobre los órganos de los sentidos.

4.      Efectos sobre la longevidad, obesidad y sedentarismo.

b) Específicos: mediante la actividad deportiva adaptada, el parapléjico se beneficia específicamente para su vida en sedestación, ya que mejorará extraordinariamente la potencia muscular de su cintura escapular y tronco, lo que le permite una mayor seguridad en los movimientos de “transferencia” (paso de su silla de ruedas a la cama, coche, bañera, etc.) potenciando, además la excursión respiratoria con lo que se evitan así aumentos peligrosos del volumen residual pulmonar. También se mejorará la musculatura abdominal inferior, que generalmente se halla disminuida, facilitando, por tanto un, punto de apoyo importante gravitatorio en su silla de ruedas y en la marcha pendular. Mejorara, así mismo la orientación y el equilibrio, vitales, al igual que la fuerza muscular, para el manejo de la silla, tanto a nivel deportivo como en su vida cotidiana, donde deberá vencer innumerables barreras arquitectónicas. Y, por último, a nivel biológico general, la actividad física actúa como “bio feek-back” positivo, mejorando la resistencia biológica del individuo, factor importantísimo de defensa ante la aparición de complicaciones graves, como son: úlceras  por decúbito, contracturas articulares, sepsis urinarias, etc.

Beneficios psicológicos

A través del deporte, el parapléjico tomará conciencia de sus posibilidades y al mismo tiempo de sus limitaciones. Su integración en el seno del grupo, le permitirá conocerse mejor a sí mismo y reconocerse como individuo con un amplio abanico de posibilidades. Para sí y para los demás, el parapléjico representa un valor cuya presencia llega a hacerse inevitable para la colectividad deportiva y se convierte en un elemento de la misma. Finalmente, acaba por darse cuenta de que realmente no hay que hablar de incapacidades sino de capacidades diferentes, creándose un equilibrio en su autoestima que eliminará sentimientos de inferioridad y de rechazo.

OBJETIVOS Y BENEFICIOS DEL KARATE ADAPTADO

Mediante la práctica del KARATE EN SILLA DE RUEDAS, se pretende realizar una función encaminada a objetivos FISICO-REHABILITADORES Y SOCIO-PERSONALES, lo que produce unos beneficios en esas áreas.

Físico rehabilitadores: (Además de los genéricos).

  • Desarrollo de la musculatura de extremidad superior.
  • Desarrollo de músculos respiratorios, diafragma e intercostales.
  • Desarrollo de la psicomotricidad y capacidad de atención.
  • Mejora en el trabajo de manejo y desplazamiento de la silla, mediante el trabajo específico y complementario.
  • Se activa la sudoración, se acelera el ritmo cardíaco y se desarrolla tanto la aerobia como la anaerobia.
  • Se consigue un conocimiento y dominio del cuerpo.

 

Socio-Personales:

  • Lograr un nivel físico, mental y social optimo, dentro de su discapacidad.
  • La rehabilitación por éste método es amena y proporciona recreación y diversión, lo que produce motivación.
  • Se producen conductas psicológicas tales como: afirmación del yo, auto evaluación, reconocimiento, necesidad de triunfo y participación, etc.
  • Mejorar la autonomía personal y social.
  • Conseguir un equilibrio psicológico-social.
  • Estimular el deseo de mejoría continua en la habilidad y destreza.
    • Fomentar el trabajo en equipo.

Lograr una integración social plena, aprendiendo a superar con más facilidad las dificultades de relación con su entorno.

2ª PARTE

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En esta segunda parte intentare exponer las características y peculiaridades del Karate adaptado.

Así que, NOS PREGUNTAREMOS.

 

 

¿ CÓMO SE PUEDE TRABAJAR EL KARATE EN SILLA DE RUEDAS?

Ser minusválido no significa haber perdido aptitudes, sino tener otras. Lo importante es aprovechar dichas capacidades y esto es válido sobre todo en los deportes y en especial en el Karate. Lo importante es lo que uno es capaz de hacer.

“Hacer deporte es un desafío para el individuo. Un desafío con el que pone en movimiento sus recursos físicos y psíquicos “en reposo” para así crear una ayuda al bienestar básico que resulta de un conocimiento a fondo del cuerpo y su control y una armonía entre la mente (fuerza de voluntad) y el cuerpo (la motricidad)”.“Björn Hedman”

Internacionalmente la difusión del deporte y su gran variedad se debe en gran medida a la voluntad que tiene el hombre de dominar su cuerpo y encontrar los límites de su propia capacidad. Es fácil compararlo con el estímulo que encuentra el niño en el crecimiento, en el movimiento, los juegos corporales y la alegría sobre sus logros.

Cada persona –minusválida o no- es única y debe por sí misma buscar los límites de su capacidad. Estos límites personales son difíciles de conocer con seguridad, utilizando bases médicas o el juicio de los demás. A menudo se dice que personas con una deficiencia similar deben tener el mismo nivel de funcionalidad. Pero los minusválidos se diferencian entre sí al igual que las demás personas: algunos son torpes, otros tienen movilidad y dominan su cuerpo, otros carecen de tolerancia en situaciones adversas, otros son tercos y otros, por el contrario, cooperan y se adaptan. A esto hay que añadir las lesiones o enfermedades originarias de los problemas motrices en los minusválidos, lo que significa que la optimización en sus capacidades de prestación pueden ser mayores que entre personas sin ese tipo de deficiencia.

Normalmente cuando comento entre los compañeros, la posibilidad de impartir clases de Karate en silla de ruedas, ocurre lo de siempre: estupefacción, dudan de cómo tratar a una persona en silla de ruedas. No se puede culpar a nadie de algo tan evidente como es el poco contacto que se tiene con este tipo de situaciones.

Antes de enfrentarnos a la responsabilidad de impartir la actividad de karate adaptado, nos debemos preguntar ¿qué es un minusválido?. Según la definición de Nacho Rodríguez Marquez en su libro “Tu puedes”,”En la práctica todo lo que hace un ser humano es recoger estímulos, captarlos para seguidamente comprender su significado, elaborar una respuesta adecuada y plasmarla mediante actos.

En la zona de lo captativo, se encuentran las funciones auditivas y visuales, las ideativas las fabrica la mente y es en las manifestaciones donde actúan directamente las funciones expresiva y motora, que permiten plasmar y exteriorizar lo anterior.

Cualquier alteración sufrida por cada una de ellas da origen a los diferentes tipos de minusvalías: sensoriales, mentales, expresivas y motoras.

Sin embargo, de forma mucho más esquemática podemos decir que minusválida es, oficialmente, aquella persona que tiene una disminución del 33% de su desarrollo normal”.

En nuestro caso, esa disminución será la que ve reducida el desarrollo motor.

Partiendo de esta premisa, debemos pensar que la clase de Karate a impartir es sin duda una clase normal de karate pero indudablemente limitada al tren superior, por lo que constara de su ceremonial, calentamiento, fase técnica “Kihón, katas..”, preparación física, elasticidad, relajación, etc. Hay que tener en cuenta que todo lo que hay que realizar debe de estar adaptado a esas limitaciones.

Como decía al principio, el objetivo como profesores es saber aprovechar las máximas capacidades del individuo.

Ciertamente el plantearnos dar clases de karate adaptado, es todo un reto. Como es lógico deberíamos estar medianamente preparados para afrontar este reto “aunque creo firmemente que aparte de la preparación técnica, sobre todo lo que hay que tener es un gran espíritu de decisión, pues de lo contrario jamás nos lanzaríamos a esta aventura.

Debemos completar nuestra preparación, conociendo las diferentes clasificaciones taxonómicas de las minusvalías, así como los grados de discapacidad y las posibilidades de realización de actividades físicas.

Tenemos que valorar la responsabilidad que supone el impartir clases de karate adaptado, pero pensar que el dar clases de karate infantil por ejemplo supone igualmente una gran responsabilidad, todos conocemos muchos casos de elementos “irresponsables e ineficaces”, que se ponen al frente de un puñado de niños sin pensar que para esto hay que estar suficientemente preparados.

Comprendo el “miedo” //entre comillas//, que a la mayoría le puede suponer el ponerse a dirigir un grupo de personas en silla de ruedas, ya que ese mismo “temor”, lo experimente yo hace unos años cuando me planteé el dar este tipo de clases, después de asistir a unos cursos con el Dr. Pablo Pereda… Temor a hacerlo mal, temor a no saber como reaccionar ante determinadas situaciones. Cuanto más me preparaba y estudiaba, más dudas se me presentaban. Pero a la larga siempre podía más mi deseo que la incertidumbre.

Hasta ahora he expuesto parte de los beneficios y objetivos de este sistema de karate. Pero como es lógico, os estaréis  preguntando como se lleva a la práctica un sistema de karate donde no existe el Zenkutsu-dachi ni el Mae-geri, traducido “ni posiciones de pies ni patadas”.

 

3ª PARTE – LA CLASE DE KARATE ADAPTADO

Voy a exponer  muy brevemente por la limitación de espacio, como planteo personalmente mis clases de karate adaptado:

 

 

LA CLASE DE KARATE ADAPTADO

Como cualquier actividad deportiva la clase empieza por:

EL CALENTAMIENTO:

  • Activar el sistema cardio-respiratorio mediante la carrera continua con silla de ruedas, marcha adelante-atrás, etc.
  • En el sitio: calentamiento de cuello, hombros, codos, muñecas, calentamiento de tronco mediante movimientos de brazos, flexiones, rotaciones, etc. Trabajo de estiramiento de hombros y tensión muscular de los abdominales.

 

Antes de entrar de lleno en el trabajo específico, me gustaría comentar las;

PECULIARIDADES DEL ENTRENAMIENTO

 

FACTORES PSICOLOGICOS: La actitud que el entrenador tome con respecto a la persona minusválida es muy importante para la relación que va a tener con ella.

Hasta no hace mucho tiempo, la actitud paternalista era frecuente en el trato con el minusválido, algo que es totalmente erróneo. Un minusválido es una persona totalmente normal a nivel mental, y tenemos que conseguir que también lo sea en su faceta anímica; Por tanto, el trato será idéntico al que se tenga con un deportista “normal”.

Un modo sencillo de conseguirlo es integrando dentro de una clase de “validos” a la persona en cuestión, siempre que esto sea posible.

Entrenar con válidos, teniendo conciencia de sus lógicas limitaciones, es un paso muy importante a cubrir para conseguir una correcta integración, objetivo primordial que tenemos que tener muy en cuenta.

En el auxilio de determinadas tareas, debe ser realizado, siempre que sea posible, por sus propios compañeros, y si observamos que el propio minusválido puede conseguir realizar esas mismas tareas por sí solo, tenemos que orientarle al respecto y no ayudarlo salvo en los casos en los que se puede observar una verdadera incapacidad para realizarlos.

Por regla general, el minusválido suele pedir ayuda cuando de verdad la necesita, así que no debemos ofrecernos sin que él lo pida, ya que podría incluso llegar a molestarle, aparte de ser una forma de protección o superprotección muy dañina a nivel anímico, por lo que hay que evitarlo.

 

TRABAJO TECNICO:

No se trata en este caso de exponer ningún trabajo en concreto ya que cada profesional sabe como desarrollar su programa de entrenamiento. Lo aconsejable es que cada profesor realice la planificación diaria basada en el programa del estilo de karate adaptado GARYU-RYU.

También es conveniente que elaboréis una base de datos donde acudir en caso de necesidad.

Lo importante es individualizar, porque cada persona es diferente y a cada uno le limitara el tipo de lesión que tenga, por lo que el mismo trabajo a uno le puede beneficiar y a otro perjudicar.

 

KATAS o formas predeterminadas:

En cuanto a los katas, como es lógico la evolución estará basada en el trabajo de Kihón (entrenamiento al aire).

Los katas están establecidos por niveles y progresión de grados y como en los “Pinan y Heian”, hay uno básico por grado.

Estos katas para una mejor comprensión de todos están preparados para poder realizarlos sin adaptar.

 

TRABAJO DE KOBUDO:

Es muy importante el trabajo con armas de Kobudo en el karate adaptado, ya que al realizar un trabajo complementario se enriquece el propio trabajo de karate. Tenemos que tener en cuenta las limitaciones que se tienen al trabajar solo con el 50% del cuerpo, por lo que al añadir otro tipo de trabajo, la riqueza técnica del estilo se multiplica.

Las armas recomendadas son el Bó, el tonfa y el nunchaku.

 

PREPARACION FISICA:

Un minusválido físico, es una persona normal pero tiene unas características que le hacen usuario de una silla de ruedas.

Normalmente están muy mal dotados físicamente, pero después de haber pasado su examen médico resulta ser una persona totalmente normal y estable psíquicamente, el único problema es que se encuentra postrado en una silla de ruedas lo cual no es obstáculo para realizar un buen trabajo preparatorio basándonos precisamente en la utilización de su propia silla para realizarlo.

Sin embargo la minusvalía física puede dificultar enormemente ciertos momentos del entrenamiento, influyendo así en la elección del trabajo a realizar.

Algunos tipos de minusvalías, también pueden influir directamente en los parámetros fisiológicos. Esto es válido ante todo para las lesiones en la médula espinal, que a menudo ocasionan una reducción, tanto del pulso en reposo máximo, como del nivel de presión sanguínea. No se sabe exactamente qué influencia tiene en la actualidad deportiva.

El trabajo debe de ser integral, pensando siempre en un programa normalizado, luego llegará la parte práctica donde tendremos que adaptar los ejercicios.

Los métodos a utilizar serían:

1)         Carreras con silla de ruedas.  a/ resistencia aeróbica.  b/ resistencia anaeróbica.

2)        Trabajos con balones medicinales

3)        Trabajos con mancuernas.

4)        Trabajo con poleas y extensores

5)        Trabajo en el suelo

6)        Trabajo en espalderas.

7)        Trabajo respiratorio.

Aparte de lo clásico de una clase de Karate como es lo expuesto. Personalmente realizo trabajos respiratorios, de defensa personal contra atacantes válidos, trabajos de visualización, movilización de la energía, relajación, etc…

Una faceta que tiene gran importancia es

LA COMPETICION EN EL KARATE ADAPTADO, que como comente al principio, sería una etapa posterior y optativa.

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El Karate en silla de ruedas, es una de las modalidades deportivas reconocidas por el C.O.I., presentado por primera vez como deporte de exhibición en las Paraolimpiadas de Barcelona-92 por el Dr. Pablo Pereda, con un notable éxito de cara a las delegaciones de todo el mundo.

Así mismo se presentaron y fueron aceptadas las reglas de competición de este estilo que constan principalmente de la realización de dos katas, técnicas de defensa personal ante un atacante no minusválido, trabajo de defensa personal con tonfa o nunchaku, etc.

Al final se efectúa un recuento de puntos, ganando el competidor que más puntos consiga.

La competición crea un estímulo extra, sobre todo en los más jóvenes, creando un aliciente añadido que también tiene que ver con otras sensaciones: la del momento de la competición, la función de actuar, las funciones sociales.

Así mismo la competición crea vivencias de carácter muy especial. Una de las palabras clave es el compañerismo. Es el sentimiento de identidad y solidaridad en un grupo de amigos lo que más importa, tanto cuando se trata del ejercicio, entrenamiento o competición. Este sentimiento está allí, se haya perdido o ganado. Es lógico que esta oportunidad esté presente para los minusválidos.

Y ya para terminar, ante todo hay que orientar al alumno sobre sus capacidades reales para evitar frustraciones, aceptando su confianza esencial en el proceso de rehabilitación, combatiendo su resignada adaptación a sillas de ruedas y muletas para alcanzar a través del karate, el máximo rendimiento de su estructura ósea, articular, muscular y funcional para mejorar su coordinación neuromuscular y devolverle así la conciencia de sus posibilidades físicas, potenciando y facilitando su afán de superación.          No obstante, y por desgracia, el mundo del deporte segrega diferentes clases, ya que solo se valora y se dan importancia a unos pocos. Por supuesto, y quizá sea por desconocimiento, el karate para minusválidos hay quien no lo considera como tal e incluso como a otros deportes que habiendo personas que los conocen lo consideran un “circo”, en el cual los disminuidos muestran sus habilidades, pero quedan en el aire el “espíritu” y el talante puramente deportivos que estas actividades poseen.

Con todo lo expuesto hemos intentado demostrar que todo ello no es más que un grave error, ya que, como hemos comprobado, los niveles, la dedicación, la técnica y la táctica, pueden ser a veces más desarrolladas e interesantes que en el karate o deporte de los llamados “normales” o “validos”.

Del mismo modo nuestra intención a sido mostrar la igualdad y las múltiples analogías existentes entre ambas especialidades, y que lleguemos a la conclusión de que no son dos disciplinas diferentes, sino que son la misma cosa, sí bien con unas matizaciones dadas por el practicante del mismo. Esos matices o diferencias también se dan entre dos deportistas normales, ya que cada uno de ellos tiene unas limitaciones, mayores, menores o simplemente, diferentes que el otro. Lo mismo sucede con los deportistas minusválidos entre sí o en comparación con un deportista que no lo es.

La pregunta que surge a nivel técnico es si los sistemas que se van a utilizar, la metodología, la estrategia en el entrenamiento y el trato al karateka minusválido son los mismos o difieren con relación a los demás deportistas. Está claro que el alumno minusválido posee  una serie de peculiaridades que le vienen dadas por su propia condición de minusvalía, y que nos van a condicionar en los aspectos técnicos y tácticos a seguir en su preparación. Esta es una de las principales motivaciones que me animan a seguir adelante, con la intención de introducir en unos casos, y aclarar en otros, en este aspecto del deporte que se ocupa de las deficiencias físicas, algo en lo que muchas veces pueden apoyarse los técnicos de los karatekas “validos”, así como los profesionales de la Educación Física y la enseñanza.

Solamente el hecho de reconocer que un arte marcial como el karate, con las connotaciones de desconocimiento social que este deporte genera, es capaz de adaptarse a las personas con discapacidad, nos abre las puertas a un sinfín de oportunidades que nuestra voluntad e imaginación sabrán hacer realidad.

 

TEXTOS CONSULTADOS:

  • El minusválido en el contexto deportivo
  • Actividades físicas del deporte para minusválidos.
  • ¡Animo! Inténtalo otra vez
  • Tu puedes (la azarosa historia de los minusválidos en el deporte) Ed. Morata
  • Garyu-Ryu Karate-do
  • Sport & Medicina- 1992

AUTORES CONSULTADOS:

  • Dr. Pablo Pereda
  • Nacho Rodríguez
  • Joan Palau Francas
  • Lars Löfströn
  • Björn Hedman
  • Jose M. Diaz Gutierrez

Fernando Martín Millana CN-8ºDan

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4 Comments

  1. como mamá de una persona con discapacidad mental, no motora, lucho por la integración y la inclusión desde la primera infancia de mi hijo Emiliano de 23 años. Toda actividad que incluya a personas con discapacidad cualquiera fuera, a realizarlas con personas convencionales da excelentes resultados, para ambos. Aumentan los valores de las demás personas y hacemos PERSONAS a la que tiene discapacidad. No es poca cosa.

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    • Desde luego todo lo que se haga es poco. Hay que fomentar la “igualdad” en la “diferencia”.

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  2. yo tuve la experiencia de enseñar karate a una persona con limitacion visual y el resltado fue satisfactorio el metodo de enseñar es diferente pero los resultados son los mismos y si aumenta la confianza en ellos, y le dan mayor sentido a su vida se sienten menos vulnerables en una ocacion le toc utilizar lo aprendido y conto el mismo que no recibio ningun golpe pero el si pudo evitar ser golpeado

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    • Cuando uno enseña a una persona llamada “valida”, uno se siente muy bien, pero cuando tenemos la oportunidad de enseñar nuestro arte a una persona con “otra capacidad” uno se siente realizado.
      Un saludo.

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