Karate en la tercera edad

Oscar Martínez de Quel (Dr. C.A.F.D.)

En los últimos años, el aumento de la esperanza de vida está propiciando la aparición de actividades, aparatos, medicamentos e incluso aplicaciones (apps) que tratan de mejorar la calidad de vida de las personas mayores. En este sentido, un estudio reciente destaca la práctica de actividad física como medio de alcanzar un envejecimiento saludable (Garatachea y Lucía, 2013).  Por otro lado, es habitual oír que el karate es una forma de vida y que puede ser practicado tanto por pequeños como por mayores. De hecho, los grandes maestros han practicado karate durante toda su vida y nos han impresionado con sus demostraciones de flexibilidad, potencia, equilibrio y agilidad. Sin embargo, pocos estudios científicos han estudiado los posibles efectos de la práctica del karate sobre la salud y el bienestar en la tercera edad.

Gracias a José Mª Rodríguez (Chefo) por el dibujo.

Gracias a José Mª Rodríguez (Chefo) por el dibujo.

Hace unos meses se publicó un estudio (Jansen & Dahmen-Zimmer, 2012) en el que participaron personas entre 67 y 93 años que vivían en una residencia para ancianos. Los investigadores dividieron a los residentes en 4 grupos y cada grupo realizó unas 16 sesiones de una hora de un tipo de entrenamiento: físico, cognitivo, karate y no-entrenamiento. Los resultados mostraron que el grupo que practicó karate mejoró significativamente su bienestar emocional, por encima de los otros 3 grupos. Sin embargo, ninguno de los 4 grupos consiguió mejoras en las funciones cognitivas, posiblemente debido a la breve duración del tratamiento. Estos resultados sugieren que la práctica de karate podría prescribirse para mantener y mejorar la salud psicológica de personas con edades avanzadas.

Mientras muchas empresas diseñan aparatos, videojuegos y aplicaciones para móvil, tratando de mantener las capacidades cognitivas de las personas mayores, parece que estamos olvidando la posibilidad de utilizar un arte centenario que podría frenar el deterioro neuronal propio del envejecimiento. Además, el karate tiene la ventaja de trabajar al mismo tiempo las capacidades físicas y las cognitivas. Por ejemplo, se podría mejorar el equilibrio con un ejercicio de kihon, la memoria con un kata o la reacción a estímulos visuales a través del kumite (utilizando protecciones adecuadas para evitar lesiones). ¿Os imagináis a un grupo de octogenarios realizando el kata tensho en un parque? Estarían trabajando simultáneamente respiración, tonificación muscular, control postural, equilibrio, memoria motriz,…

Desde lo que yo conozco, existen bastantes gimnasios y clubes con karatecas mayores de 60 años, que son integrados en un grupo de adultos. Pero, además, si se desarrollasen programas específicos para la tercera edad, se podría abrir un campo laboral para el profesorado de karate y dar cabida a personas que no se atreven a entrenar con compañeros más jóvenes. Este programa debería adaptarse a ese colectivo, trabajando específicamente aquellos aspectos más vinculados con la salud física como el equilibrio, la flexibilidad, la resistencia cardiovascular o la fuerza, y al mismo tiempo mejorar los procesos cognitivos a través actividades que impliquen reacción a estímulos, memoria motriz, toma de decisiones, etc.

En conclusión, podemos recomendar la práctica de karate en personas mayores como medio para mejorar su calidad de vida a nivel físico, psicológico y social.

Referencias:

Garatachea, N. & Lucia, A. (2013). Genes, physical fitness and ageing. Ageing Res Rev,12(1): 90-102.

Jansen, P. & Dahmen-Zimmer, K. (2012). Effects of cognitive, motor, and karate training on cognitive functioning and emocional well-being of elderly people. Frontiers in Psychology, 3, Article 40.

Fuente: http://odequel.wordpress.com/

Más información: El Karate en la tercera edad F.Martín 1996

Foto portada: Rosana Herrera

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13 Comments

  1. Completamente de acuerdo con el contenido de este artículo , ya que yo mismo con mis 63 años encima estoy entrenando shotokan , después inclusive de una intervención quirúrgica en la rodilla derecha debido a la artrosis bilateral que me acompaña desde el año 2000. He dejado desde entonces todos los deportes que practicaba futbol, futsal , el propio karate. El año 2005 volví a la practica, fui avanzando desde cinta verde , logré el cinturón negro, aunque confieso que me falta aun bastante.Aspiro por lo menos a un primer dan y estoy seguro que podré practicar unos buenos años más , porque esta maravillosa forma de vida que proporciona el karate es la mejor manera de mantenerse saludable, tanto física como mentalmente y especialmente en espíritu. Este año tuve el privilegio de participar en un curso internacional, con un 6º dan , sensei Inue, y no desentoné demasiado. Este modesto testim onio que sea útil para los “viejóvenes” que no se animan a dedicarse este arte marcial. UN respetuoso saludo. oss.

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    • Adolfo muchas gracias por tu testimonio, ayuda mucho a animar a los que no se atreven a acercarse al karate-do por desconocimiento, sigue adelante encontrarás muchas más satisfacciones.
      Un saludo.

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  2. Totalmente de acuerdo con tú articulo el Karate puede ser y és, una de las mejores medicinas a cualquier edad especialmente para las personas de edad más avanzada un cordial saludo

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    • Pedro muchas gracias por tu opinión, sobre todo viniendo de un karateka con más de 70 años ya que es tu propia experiencia.
      Un saludo y sigue adelante.

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  3. Puede hacerse karate toda la vida, sin duda como lo atestiguan tantos maestros y practicantes, el problema es que hay pocos practicantes que no sean maestros que pasen de los 50 años, eso obliga a los mayores de esa edad a realizar las mismas clases que alumnos de 20 años. Las exigencias físicas no pueden ser las mismas, pero lo son. Y es una pena, porque a partir de los 50 e incluso antes buscas otras cosas en el karate más allá de la competición o la velocidad, seria bueno que se abriese el camino incluso para principiantes que pasasen de los 50, con otro tipo de exigencias y metodología de las clases.

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    • Todo depende de la línea pedagógica de cada dojo, hay que tener en cuenta que como siempre afirmamos los profesores que tenemos mucha gente de edad avanzada, el karate puede hacerse “toda la vida” y no solo cuando se es más mayor sino también con un determinado handicap, porque el karate debe de adaptarse a cada uno de nosotros y no al contrario, es un gran error intentar que con 70 años un alumno haga lo mismo que uno de 20, pero por desgracia hay “entrenadores” que solo piensan en la competición como si el karate-do fuese solo eso “competición”. El karate-do es mucho más y con infinitas posibilidades de evolución personal sin importar la edad.
      Jhoms el camino ya está abierto y la metodología está creada, la clave esta en la persona que imparte las enseñanzas.
      Un abrazo.

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  4. Me parece muy acertado tu artículo, sobre el karate en las personas de edad avanzada, siempre he pensado que el entrenamiento del karate da una mayor longevidad y un mejor resultado tanto en lo fisico como en lo mental, y por ende pues nos mantenemos siempre joviales desde cualquier edad a través de este tipo de arte marcial, esto es lo que nos diferencia de los que es deporte y de lo que es arte, ya que el deporte sea basa en ganar o perder mientras que en el arte del karate es la de llevar una vida de plenitud a traves del “DO” o vía del camino. ES decir es para toda la vida.
    Soy practicante de Tang Soo Do Karate y como artista marcial coincido en tu artículo, felicidades y en hora buena.

    Tang Soo!!!
    Rafael Buelna
    Sam Dan

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  5. Me ha gustado mucho tu articulo, tanto que me ha animado a querer comenzar a practicarlo. Tengo 50 años y llevo mucho tiempo sin hacer nada de deporte, y estaba pensando iniciar algun deporte pero creo que me apuntaré a clases de karate. El problema es que no conozco ningún dojo donde no prioricen la competición o la ” busqueda de campeones”. Me podría indicar alguno en Madrid, donde no sólo practicarlo, sino también imbuirme en su filosofia. Gracias de antemano

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    • Bueno Carlos espero que mi experiencia te sirva de algo. Tengo 56 años recien cumplidos y hace 2 meses me inicié el karate. Te confiezo que ya logre mi cinta celeste, he rebajado 2 kilos y me siento muy bien. Em diciembre espero tener mi cinta amarilla. Lamento no haber entrado al karate mas temprano, pero nunca es tarde para hacer las cosas. Me he quedado enamorado de los katas. Es como una danza y es lo que me emotiva a seguir. Me deleito viendo a los cinturones negros con sus katas tan complejos pero de un vistosidad u coordinación que me impresionan. Te juro que algún dia tendré mi cinta negra

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  6. Hola Carlos, me alegra mucho tu decisión ya que en el karate encontrarás un mundo maravilloso donde verás cumplidas muchas de tus expectativas. Yo tengo alumnos y alumnas con más de 60 y 70 años y cada día cuando termina la clase me comentan lo bien que se encuentran tanto física como mentalmente.
    En cuanto al dojo, en Madrid los hay con muy buenos profesionales que sobre todo centran su enseñanza fuera del aspecto competitivo, lo único que Madrid es muy grande y si quieres me puedes decir la zona y de esa forma te podría orientar mejor.
    Gracias por tu comentario, un saludo

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  7. Hola. Tengo 58 años y cuando era muy joven practiqué karate sotokán durante 3 años.Me gustaría retomar la práctica. Estoy en Madrid en la zona de Chamberí más cercana a la Castellana.Podrías sugerirme algún gimmasio adecuado. Gracias.

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    • Hola Valentín, es una decisión magnifica, yo tengo alumnos de 73 años y se sienten estupendamente. No se que tal te quedará el gimnasio Ishimi, en la Calle Alonso Cano, 66. Imparte clases el Maestro Ishimi.
      Un saludo y ya me comentarás.

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      • Muchas gracias por el consejo. Visité el dojo del maestro Ishimi, pero al final, dado que preferia el shotokan al shito-ryu, me he decantado por el Centro Japonés Tora, donde hay una amplísima oferta de clases y a pesar del nombre, profesores españoles que prefiero personalmente a los japoneses. Evidentemente ya no puedo hacer lo que hacía de joven pero, con la comprensión de los maestros,puedo seguir las clases sin mucha dificultad y retormar, poco a poco, las magníficas sensaciones que da la práctica del karate.

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