El secreto por el cual la gente practica artes marciales
Jun23

El secreto por el cual la gente practica artes marciales

Karate, psicología y espiritualidad. La práctica del karate está profundamente enraizada a la milenaria filosofía oriental, una filosofía per se humana y espiritual. Con una visión holística de la vida, que hace al verdadero artista marcial. Imagen Sigurd R Cuando se enseña un arte marcial no se puede dejar de lado etiqueta, la responsabilidad social y personal que el estudiante debe asimilar antes de aprender a dar un golpe. Pues, aun algo tan simple como golpear tiene su forma correcta de ejecutarse y debe de aprenderse dentro del contexto que brinda la disciplina del entrenamiento duro, constante y persistente del que quiere aprender un arte. No es algo meramente intuitivo como muchos creen. Es algo que requiere además de disciplina y constancia, dedicación. Aprender a dominar los propios instintos, el acto impulsivo y desordenado. La ira. El buen combatiente debe tener dominio de sí mismo para poder manejar un combate a su favor. Y es ese poder de autocontrol, el principal objetivo del arte marcial. La técnica bien ejecutada será su mayor. El camino del guerreroPor supuesto, el karate como arte debe entenderse en el contexto del budo, como la vía espiritual del guerrero más allá del arte de hacer la guerra. Es la vía del dominio de sí mismo que va desde la espada que mata, a la espada que da vida. Finalmente a la ausencia de espada. Es aprender a matarse para resucitar a una nueva vida. Es el camino que enseña la buena terapia psicológica y que debe ayudar a contruir una visión diferente de la vida sin perder la identidad. Es reconocer que cada uno vive en su propio mundo y en su historia. Que el otro puede integrarse a nuestras vidas sin restarnos identidad y sin perder la suya. Que hay lugar para la convivencia en este mundo. Y que es la propia percepción e interpretación de ese acontecer la que nos permite aceptar o rechazar, sentirnos bien o mal. Sólo cuando aprendamos a controlarnos, a conocernos y a hacernos responsables de nuestro propio ser; sólo entonces, podremos dominar la técnica, como lo hace un verdadero maestro. Psicología y karateEl psicólogo y el instructor de artes marciales no difieren en sus objetivos. Ambos, cada uno a su modo, buscan que el alumno o el paciente encuentren su propio camino. El de la autosuperación. Pues el camino del ser humano debe ser siempre, hacer de cada experiencia, una buena oportunidad hacia la superación de uno mismo. En ese sentido, el trabajo del terapeuta y del instructor es ayudar a encontrar una vía que permita hacer frente a los obstáculos de la vida, en algunos casos superarlos y en otros saberlos aceptar. La guerra es interiorLa palabra “marcial”, significa...

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Dojo Apuntes: ¿Existieron los Samuráis de Okinawa?
May25

Dojo Apuntes: ¿Existieron los Samuráis de Okinawa?

Una pregunta que siempre queda en él debe, y la respuesta es sí… Ahora bien, quieren saber un poco más, aquí les dejo parte de la historia. Imagen de Steve Crowhurst en Pixabay PēchinLos pechin (親雲上 Pēchin) son el equivalente de los samuráis japoneses en Okinawa y Ryūkyū. En el Reino Ryūkyū (Okinawa), los guerreros de la clase pechin se llamaban a sí mismos samuráis, por lo que se emplean indistintamente los términos «pechin», «samurái de Ryūkyū» y «samurái de Okinawa». Sistema de castas en OkinawaLos pechin formaban parte de un complejo sistema de castas que se mantuvo durante siglos en Okinawa. Constituían la clase guerrera encargada de hacer cumplir la ley y proporcionar defensa militar a la nación, el reino de Okinawa o el de Ryūkyū. El color del sombrero denotaba el rango específico de un samurái de Okinawa. Sistema de castas de Okinawa Realeza / Familia ShōOji (王子 Ōji): PríncipeAji o Anji (按司 Aji): Descendiente del príncipe, rama cadete de la Casa Real Shizoku / Clases privilegiadasUekata u Oyakata (親方 Uēkata): SeñorPechin (親雲上 Pēchin): PechinPekumi (親雲上 Pēkumī): Pechin SuperiorSatunushi Pechin (里之子親雲上 Satunushi Pēchin): Pechin MedioChikudun Pechin (筑登之親雲上 Chikudun Pēchin): Pechin InferiorSatunushi (里之子 Satunushi): Paje SuperiorChikudun (筑登之 Chikudun): Paje Inferior Heimin / Gente comúnLa clase pechin también fue la responsable de desarrollar la técnica tradicional de combate, denominada Ti, Tuidi, (Te) conocido como: «la mano de Ryukyu» para desarrollarse en el Shuri Te, arte del que se deriva el arte marcial del karate. Los pechin liderados por el legendario Sokon Matsumura mantuvieron en secreto estas técnicas y sólo transmitieron los movimientos más letales, sólo a un miembro de sus familias por generación. Normalmente al primogénito. Esta clase guerrera formó parte del sistema de castas de Okinawa y como era considerada parte de la clase alta, los pechin solían viajar acompañados por un sirviente. Historia. Prohibición del uso de armasDadas las sucesivas prohibiciones de armas, para los samuráis de Ryūkyū las técnicas de autodefensa chinas sin armas llegaron a cobrar una gran importancia. La primera vez que las armas del samurái de Okinawa fueron confiscadas fue durante el reinado del rey Shoshin (1477-1526), que unificó Okinawa para formar un Reino Ryūkyū. La segunda vez que los samuráis de Ryūkyū fueron desarmados fue tras la invasión por parte del Daimyo Satsuma en 1609, que les prohibió llevar armas.Sin embargo, los samuráis de Ryūkyū no estaban completamente desarmados. Se han recuperado documentos que muestran que los Satsuma prohibieron la posesión y venta de armas de fuego en Okinawa. Sin embargo, los samuráis de Okinawa de la clase Pechin o Superior estaban autorizados para conservar sus armas tradicionales y de fuego que ya formaban parte de las posesiones familiares. Toshihiro Oshiro, historiador de las artes marciales de Okinawa, expone: «Está...

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ON KO CHI SHIN: Volver a las raíces, una cuestión de identidad….
Feb26

ON KO CHI SHIN: Volver a las raíces, una cuestión de identidad….

Se me hace imposible pensar en interpretar el Camino que sigo, si desconozco elementos que me ayuden a valorar lo que los grandes Maestros hicieron para dar vida a nuestro arte. Larga, pero a su vez esclarecedora lectura que pretende dar luz (a los que quieran iluminarse, claro), a un ya muy oscuro panorama. Como dice el refrán: ¨…el saber no ocupa lugar…¨ ¿Qué es un Ryu?… (Alguna que otra vez ya lo comenté, pero siempre es bueno refrescar la memoria) La respuesta fácil es aquella que consiste en traducirlo como «estilo», como una cierta manera de hacer algo. Ciertamente, «estilo» es una buena definición de Ryu. Pero tras una mayor reflexión, Ryu adjunto a un sistema de artes marciales, abarca mucho más que un «estilo» o manera de hacer las cosas. No todas las artes marciales eran semejantes, existen abundantes diferencias en todos los BUDO. Esta es la maravilla de las artes de lucha asiáticas (especialmente japonesas). Hay muchísimas variaciones. Se podría pensar que puede haber muy pocos modos en que se puede usar el propio cuerpo como armas para derribar a un enemigo, teniendo en cuenta que nuestra fisiología humana es casi igual, pero las artes de lucha asiáticas se han desarrollado para aprovechar las sutiles variaciones estudiando conceptos básicos. Es esta sutileza el sello distintivo de un Ryu o Ryuha, pero me estoy adelantando. En primer lugar, el término Ryu en japonés proviene de la pronunciación de caracteres chinos o nogare como una alternativa de lectura y que significa «fluir y/o fluyendo». En Japón, cuando Ryu se adjunta a una palabra como parte de una escuela de arte o como nuestro caso de artes marciales, significa un sistema particular de desarrollo del arte. Por lo tanto, tenemos Shorin-Ryu karate, o el «sistema» del Joven Bosque de karate, el Kashima-ryu sintoísta, o «escuela» centrado en el santuario sintoísta de Kashima, el Sogetsu-ryu de ikebana, o sistema de arreglo de flores Sogetsu, y así un largo etc. En muchas artes tradicionales japonesas que se iniciaron en lo que se puede correlacionar crudamente con lo que era la época medieval, el fundador del estilo experimentó lo que equivale a una revelación divina. Estos expertos ya habían desarrollado un amplio repertorio de conocimientos técnicos a través de un estudio de los métodos marciales y es a través de la experiencia real en el campo de batalla. Pero al haber agotado y llegado a los límites de sus conocimientos técnicos, conscientemente se sometieron al ¨shugyo¨, un riguroso entrenamiento que puso a prueba su mente, cuerpo y espíritu. A menudo, promulgada en los confines de la tierra sagrada, como un santuario sintoísta...

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UN CINTURON MAS LARGO QUE EL CAMINO (… o la devaluación de los principios…)
Nov24

UN CINTURON MAS LARGO QUE EL CAMINO (… o la devaluación de los principios…)

Reflexiones y más reflexiones, será que me hago viejo, bueno es lógico y seguro. Pero, no obstante, igualmente pienso en lo que veo hoy y en lo que viví hace años. Y al hablar del “hoy” no lo estoy haciendo sobre los últimos dos o tres años, ¡¡¡¡¡no!!!!!, me refiero a no menos de tres décadas por lo menos. ¿Y qué es lo que veo?, pues que ahora se pronuncia pronto la palabra maestro, hoy casi cualquiera con 3 o 4 años de practica ya es llamado maestro. Recuerdo que, en mis principios, y seguro que en el comienzo de una buena cantidad de los que lean estas líneas, poder llegar a cinturón marrón era algo casi inalcanzable y se valoraba (tal vez sobrevaloraba, no lo voy a negar) de una manera increíble. Y claro, se estaba a las puertas del “shodan “y todo lo que eso representaba. Los tiempos cambian, y está bien, es más, estoy muy de acuerdo. Sin querer, en un principio no nos dijeron todo, y generalmente porque nuestros profesores tampoco lo sabían y estos, si, probablemente por omisión de sus maestros. Y me refiero a que el ansiado shodan, en su lugar de origen (llámese Okinawa o Japón) tenía un valor muy relativo. Ya que ellos si sabían que el cinturón negro solo era el comienzo del camino. Igualmente pienso, sentado tranquilamente, escribiendo esta retrospección, que aquel tiempo tenía un cierto encanto. Entrenar duramente, cada día, cada año y saber que existía un premio a la constancia y al sacrificio. Que el cinturón negro solo dependía de la repetición una y otra vez de las técnicas básicas, cientos de veces por clase, sin preguntar, sin demostrar dolor, es más, agradeciendo el dolor que nos producía un entrenamiento que muchas veces no sabíamos a donde nos llevaba. Y porque no decirlo, sabiendo que una vez alcanzado, automáticamente nos ganábamos un “status” dentro de ese místico mundo nuestro del Karate de entrecasa. Pero también muy conscientes de la responsabilidad que involucraba. El respeto (medio mezclado con un poco de miedo, porque no decirlo), se palpaba en cada clase, no había cuestionamientos, no había pausas. El sensei era sagrado y su palabra no dejaba lugar a dudas. Nadie, o casi nadie dudaba de la veracidad de lo que se nos decía (había muy poca información para contrastar). Muchos instructores (con mucha vergüenza) ni siquiera aceptaban la titulación de sensei, y te corregían duramente diciendo que solo eran senpai. También y como dije, había muchos errores de interpretación por un lado e ignorancia por otro. Pero gracias a aquellos primeros sensei “no orientales”, fuimos haciendo camino. Aquella época...

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Todo parecido con la realidad de hoy en día, no es ficción, es la realidad de hoy en día.
Sep27

Todo parecido con la realidad de hoy en día, no es ficción, es la realidad de hoy en día.

Funakoshi vs. Motobu: No importa qué estilo de artes marciales persigas o cómo lo hagas, tu enfoque polarizará a las personas. Algunos practicantes respetarán y admirarán tus esfuerzos, mientras que otros explicarán alegremente por qué nunca deberías usar un gi nuevamente. Las artes marciales afectan a las personas de una manera muy profunda y fundamental. Debido a eso, los puntos de vista divergentes sobre asuntos marciales pueden cambiar drásticamente para empeorar … rápidamente. Uno de los conflictos más famosos entre los principales exponentes de su arte fue entre los dos maestros de karate de Okinawa que ayudaron a iniciar la introducción del karate en la parte continental de Japón desde su remota isla donde se desarrolló: Okinawa. La disputa fue entre Funakoshi Gichin y Motobu Choki. Ambos son hombres de gran fama y reputación, pero en la mayoría de los casos eran opuestos diametralmente. Dos maestros con diferentes métodosFunakoshi Gichin fue el iniciador del primer estilo puramente japones, que hoy se llama Shotokan Karate do. Razón por la cual Se le conoce comúnmente como el padre del Karate japonés, y con razón. Nadie hizo más para llevar el karate a la vanguardia en Japón, y los esfuerzos de Funakoshi para lograr que Karate fuera reconocido por el japonés Butokukai (la organización japonesa establecida por el gobierno para supervisar, preservar y promover las artes marciales en Japón) fueron inmensamente impresionantes. Curiosamente, entre sus compañeros y maestros, Funakoshi nunca fue considerado un luchador o técnico dominante. Él ganó su reputación como un caballero de pensamiento elegante; un hombre de filosofía, habilidad lingüística, perspicacia política y, por supuesto, cierto talento en karate. En cuanto a las formas y la técnica … Funakoshi también demostró su sabiduría al asociarse en gran medida con uno de los grandes eruditos de la historia moderna: Mabuni Kenwa. La memorización de diversos katas por parte de Mabuni fue asombrosa, y muchos instructores de primer nivel vertieron su conocimiento sobre él como un cuenco, con la esperanza de que él pudiera ayudar a transmitir sus artes, que en algunos casos casi estaban moribundas. Mabuni, como Funakoshi, era un hombre refinado en términos de educación formal y en el conocimiento del idioma japonés y las costumbres sociales japonesas. Quizás por eso se llevaban tan bien. Pero al otro lado del pasillo había un hombre a quien consideraban brusco y distante, pero también un hombre que era un extraordinario luchador con un poder tremendo. Este hombre era Motobu Choki, a menudo conocido como Motobu Saru (el Mono), llamado así por su gran agilidad, y quien a la postre demostraría ser el yang del yin siempre presente de Funakoshi. El desarrollo...

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