Tal armero, tal arma
Jul31

Tal armero, tal arma

  “El sable es el alma del Samurai”, nos dice una de las más antiguas máximas del Bushidô, la Vía del guerrero. Símbolo de virilidad, lealtad y coraje, el sable es el arma favorita del Samurai. Pero el sable, en la tradición japonesa, es algo más que un instrumento terrible, algo más que un símbolo filosófico. Es un arma mágica. Arma que puede ser benéfica o maléfica, según la personalidad del forjador y del propietario. El sable es la prolongación de los que los manipulan, se impregna misteriosamente de las vibraciones que emanan de sus seres. Los antiguos japoneses, inspirados por la antigua religión Shinto, conciben la fabricación del sable como un trabajo de alquimia en el que la armonía interior del forjador es más importante que sus capacidades técnicas. Antes de forjar una hoja, el maestro armero pasaba varios días meditando y después se purificaba practicando abluciones de agua fría. Una vez vestido con hábitos blancos ponía manos a la obra, en las mejores condiciones interiores para crear un arma de calidad. Masamune y Murasama eran dos hábiles armeros que vivieron al comienzo del siglo XIV. Los dos fabricaban unos sables de gran calidad. Murasama, de carácter violento, era un personaje taciturno e inquieto. Tenía la siniestra reputación de fabricar hojas temibles que empujaban a sus propietarios a entablar combates sangrientos o que, a veces, herían a los que las manipulaban. Sus armas sedientas de sangre rápidamente tomaron famas de maléficas. Por el contrario, Masamune era un forjador de una gran serenidad que practicaba el ritual de la purificación para forjar sus hojas. Aún hoy día son consideradas como las mejores del país. Un hombre que quería averiguar la diferencia de calidad que existía entre ambas formas de fabricación, introdujo un sable de Murasama en la corriente del agua. Cada hoja que derivaba en la corriente y que tocaba la hoja fue cortada en dos. A continuación introdujo un sable fabricado por Masamune. Las hojas evitaban el sable. Ninguna de ellas fue cortada se deslizaban intactas bordeando el filo como si éstas no quisiera hacerles daño. El hombre dio entonces su veredicto: – La Murasama es terrible, la Masamune es humana. Foto: Mahir...

Read More
La Humildad
Jul22

La Humildad

Caminaba con mi maestro cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:  Además del cantar de los pájaros, ¿Escuchas alguna cosa más?…  Agudicé mi oído y algunos segundos después le respondí:  Estoy escuchando el ruido de una carreta.  Eso es- dijo mi maestro-. Es una carreta vacía.  Pregunté a mi maestro: ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos?  Entonces mi maestro respondió: Es muy fácil saber cuando una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carreta mayor es el ruido que hace.  Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuno o violento, presumido de lo que siente y sintiéndose prepotente, tengo la impresión de  oír la voz de mi maestro diciendo:  “Cuando más vacía la carreta, mayor es el ruido que...

Read More
Revista El Budoka 2.0, Nº 46 (Julio-Agosto 18)
Jul10

Revista El Budoka 2.0, Nº 46 (Julio-Agosto 18)

Os informamos que ya está disponible la revista EL BUDOKA 2.0, nº 45 (Julio-Agosto 2018)   Podéis acceder a través de la web: http://www.elbudoka.es/O bien descargarse la revista pinchando en este enlace.Para conocer los contenidos que incluye dicha revista, puede pinchar aquí. Por último, recordaos que todas las demás revistas aún siguen disponibles para ser descargadas: . Revistas anteriores —> aqui . Saludos cordiales, Editorial Alas www.elbudoka.es Nº 46 (Jul-Ago 18) * Noticias * Les fruits d’un héritage… * Entrevista al Maestro Hiroo Mochizuki. Creador del Yoseikan Budo * Fitoterapia tradicional china, de Shennong a la Artemisina * Spanish Open Wamai 2018: Evento que triunfa cada año * Sutemi. Origen, estrategia y antropología del sutemi * Bohurt en el Castillo de Montsonís * Tang Yik Weng Chun. El estilo de Weng Chun de la Familia Tang * “El Maestro” * Moo Hak Kwan Hapkido España. Los hermanos Jiménez, haciendo historia en el Hapkido * Discursos sobre la salud. Remedios para la salud. Parte final: Alimentación * Las páginas del Departamento Nacional de Kenpo. Campeonato del Mundo de Kempo IKF en Budapest * Historial del Judo catalán (9ª parte) 1960: A las puertas de la gran expansión del Judo en Cataluña y España * Espacio Feng Shui: El equilibrio con el entorno: montañas y ríos * III Campeonato de Europa de Taichi y Estilos Internos de Wushu...

Read More
Los defectos que vemos en los demás, son nuestros propios defectos
Jul08

Los defectos que vemos en los demás, son nuestros propios defectos

  – “Perdone, señor”, dijo el tímido estudiante, “pero no he sido capaz de descifrar lo que me escribió usted al margen en mi último examen….” – “Le decía que escriba usted de un modo más legible”, le replicó el profesor.   Foto portada: El Bibliomata Fuente:...

Read More
El Niño
Jun28

El Niño

“Una vez el pequeño niño fue a la escuela. Era muy pequeñito y la escuela muy grande. Pero cuando el pequeño niño descubrió que podía ir a su clase con sólo entrar por la puerta del frente, se sintió feliz. Una mañana, estando el pequeño niño en la escuela, su maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qué bueno- pensó el niño, a él le gustaba mucho dibujar, él podía hacer muchas cosas: leones y tigres, gallinas y vacas, trenes y botes. Sacó su caja de colores y comenzó a dibujar. Pero la maestra dijo: – Esperen, no es hora de empezar, y ella esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar flores. ¡Qué bueno! – pensó el niño, – me gusta mucho dibujar flores, y empezó a dibujar preciosas flores con sus colores. Pero la maestra dijo: – Esperen, yo les enseñaré cómo, y dibujó una flor roja con un tallo verde. El pequeño miró la flor de la maestra y después miró la suya, a él le gustaba más su flor que la de la maestra, pero no dijo nada y comenzó a dibujar una flor roja con un tallo verde igual a la de su maestra. Otro día cuando el pequeño niño entraba a su clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer algo con barro. ¡Qué bueno! pensó el niño, me gusta mucho el barro. Él podía hacer muchas cosas con el barro: serpientes y elefantes, ratones y muñecos, camiones y carros y comenzó a estirar su bola de barro. Pero la maestra dijo: – Esperen, no es hora de comenzar y luego esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a moldear un plato. ¡Qué bueno! pensó el niño. A mí me gusta mucho hacer platos y comenzó a construir platos de distintas formas y tamaños. Pero la maestra dijo: -Esperen, yo les enseñaré cómo y ella les enseñó a todos cómo hacer un profundo plato. -Aquí tienen, dijo la maestra, ahora pueden comenzar. El pequeño niño miró el plato de la maestra y después miró el suyo. A él le gustaba más su plato, pero no dijo nada y comenzó a hacer uno igual al de su maestra. Y muy pronto el pequeño niño aprendió a esperar y mirar, a hacer cosas iguales a las de su maestra y dejó de hacer cosas que surgían de sus propias ideas. Ocurrió que un día, su familia, se mudó a otra casa y el pequeño comenzó a ir a otra escuela. En su primer día de clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo....

Read More