Karate – Agresividad – Prevención

Daniel Esteban Vitores – Psicólogo


Indudablemente el tema de la Agresividad ocupa un lugar preferente entre los problemas que preocupan al hombre de hoy. De hecho, la palabra AGRESIVIDAD invade tanto el lenguaje coloquial como el quehacer científico. Desde un punto de vista social se estudia la Agresividad u otro aspecto relacionado estrechamente con ella como es la VIOLENCIA. Nos enfrentamos pues, a un fenómeno que transciende la estricta dinámica personal y adquiere dimensiones de carácter incluso sociopolítico.

Es un hecho que el mundo de hoy esté convulsionado por una ola de violencia que va desde la Delincuencia hasta los Actos Terroristas. Desde un punto de vista semántico es evidente que el vocablo AGRESION se emplea con muy diferentes sentidos. Abundando en el tema, un mismo acto puede ser etiquetado de agresivo en una situación y aceptado y alabado en otra. Así pues, actos encaminados a construir destruir o proteger pueden ser designados con la misma palabra.

La procedencia de la palabra Agresión originalmente en latín, significaba avanzar, acercarse, moverse activamente hacia algo. Sin embargo, mas tarde, el vocablo comienza a utilizarse para expresar el inicio de una discusión o el movimiento con intención de donar. De esta forma, la palabra Agresión pierde su sentido primitivo amplio de establecer conexión o contacto, con un propósito amistoso u hostil, para quedar reducida a su connotación mas negativa, que es el que habitualmente suele prevalecer. Lo cierto es que gran parte de nuestros actos son una mezcla de aspectos positivos y negativos de la Agresión.

Podemos utilizar la palabra Agresividad en DOS sentidos:

a)    Agresividad dirigida hacia el exterior.

b)    Agresividad interiorizada: contra el propio sujeto en forma de autorreproches o sentimientos de culpa.

Es evidente que en la génesis de la conducta agresiva la PERSONALIDAD del sujeto participa activamente. Las estadísticas indican que una proporción muy elevada de Delincuentes adultos fueron ya delincuentes cuando eran jóvenes. Es obvio, que la forma idónea de pretender reducirla consista en PREVENIRLA, en diferentes AREAS:

  • FAMILIA
  • ESCUELA
  • EMPLEO JUVENIL

Otros factores que repercuten en la integración social de los jóvenes de tipo  INDIVIDUAL (deficiencias de aprendizaje) o AMBIENTAL (recursos disponibles en el Barrio, tanto físicos como humanos)-

Se entiende por PREVENCIÓN toda acción social que tiene por objeto evitar la aparición de fenómenos o conductas potencialmente peligrosas. La prevención es como un proceso, esto es, que los esfuerzos deben ser organizados, continuos y regenerados. Se piensa que las estrategias han de ser Comunitarias (a esto se le denomina PREVENCIÓN PRIMARIA).

Y en todo esto, ¿Qué tiene que ver el KARATE?. Pues sencillamente es una opción, recurso comunitario o alternativa más de prevención o de encauzamiento de esa agresividad tanto positiva como negativa que se da en el ser humano a nivel comportamental y que podemos utilizar y recomendar.

Daniel Esteban Citores

Ldo. en Psiología

Codirector del Grupo CEYCON de Psicología Burgos

Author: Daniel Esteban Vitores

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