La Importancia del Autoconocimiento

Ya hemos comentado en otras ocasiones que saber defenderse es algo mas que saber golpear o dominar técnicas marciales. Por ello, lo primero que deberíamos preguntarnos es: – De que tenemos que defendernos ó, – De quien debemos defendernos. Dicho de otro modo: – Cuál es la amenaza que se cierne sobre nosotros (peligro potencial) – Cuál es el riesgo de que esa amenaza se produzca (probabilidad de ocurrencia) – Cuál es el daño que puede producirnos (impacto físico, material o emocional)

Lo anterior nos obliga a hacer un esfuerzo de introspección que sin duda puede simplificar o aclarar muchos de los interrogantes que se encuentran ocultos en nuestro subconsciente; acercándonos con ello, a las soluciones más específicas y eficientes para cada caso.

No siempre es ésta una virtud muy extendida. Con frecuencia, la práctica marcial obedece mas bien a un impulso inconsciente por adquirir una confianza de la que se carece y que tranquilice nuestros miedos. La matriz D.A.F.O.puede ser un instrumento que nos ayude a hacer explícito nuestro estado actual, como ineludible punto de partida hacia nuestros objetivos concretos. Este ejercicio de análisis trata de establecer, tanto los aspectos positivos y negativos como aquellos que dependen de nosotros y del entorno. Así podemos distinguir:

  • Elementos internos (Personales):
    • Debilidades: Elementos negativos o limitantes (vulnerabilidad), fragilidad física y susceptibilidad emocional.
    • Fortalezas: Elementos positivos o potenciadores (competencias), conocimientos, habilidades, aptitudes y actitudes.
  • Elementos externos (Entorno).
    • Amenazas: Elementos de riesgo, cociales y personales.
    • Oportunidades: Elementos de crecimiento y mejora. Didácticos, motivacionales, etc.

Cruzando cada uno de los elementos internos y externos, se da lugar a la siguiente matriz:

Matriz DAFO
  • Estrategia de supervivencia – D-A (Min-Min).
    • Minimizando las debilidades y evitando las amenazas.
  • Estrategia adaptativa – D-O (Min-Max).
    • Minimizar las debilidades y aprovechar las oportunidades.
  • Estrategia defensiva – F-A (Max – Min).
    • Utilizar fortalezas para minimizar amenazas.
  • Estrategia ofensiva – F-O ( Max – Max).
    • Utilizar fortalezas para maximizar las oportunidades.

Según mi experiencia personal, observo que en el ámbito marcial nos dedicamos con tanta frecuencia como empeño a maximizar nuestras fortalezas (habilidades técnicas) con unos niveles de especialización muy elevados hasta el punto que sobrepasan con mucho los niveles de aplicación en situaciones cotidianas.

Por otro lado, las amenazas están sobreestimadas, centrándonos en la respuesta ante agresiones con escasa probabilidad de ocurrencia, en detrimento de otras, que aunque de menor peligrosidad son mas frecuentes y para las que no estamos en absoluto preparados.

La autodefensa tiene elementos de conexión e intersección con otras disciplinas que nos pueden aportar gran cantidad de recursos con los que mejorar nuestras posibilidades de respuesta proporcional, congruente y oportuna. Estas actividades paralelas son una gran fuente de oportunidad de crecimiento, tanto marcial como personal y que deberían ser aprovechadas por el bien de nuestra formación continua.

Por su parte, pienso que nuestras debilidades son la asignatura pendiente de la formación marcial. Tan acostumbrados estamos por nuestra orientación marcial a no mostrar debilidades (que puedan ser utilizadas por nuestros enemigos en nuestra contra) que hemos llegado a un punto en el que no sólo no las mostramos en el ámbito marcial, sino que tampoco lo hacemos en el personal. No solo las ocultamos a los demás, sino que acabamos por ocultárnoslas a nosotros mismos, con el consiguiente deterioro de nuestra objetividad y autoconocimiento.

Al no tener conciencia de ellas, no podemos mejorarlas, con el consiguiente riesgo de desequilibrio. Un ejemplo de esto sería una persona muy eficaz técnicamente pero muy vulnerable o susceptible emocionalmente. Ante cualquier altercado o conflicto interpersonal, sobreestimará las intenciones del otro respondiendo de acuerdo con su interpretación, con el consiguiente riesgo de desproporcionalidad en su respuesta.

Fuente: goshinkai.es

Foto portada: kaibara87

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