La preparación deportiva desde la óptica pedagógica..

Roberto Gonzalez Harambouren 8ºDan

La preparación deportiva desde la óptica pedagógica de la teoría curricular. Su validez para todas las modalidades competitivas y las artes marciales

I. Introducción

La mayoría de los autores de la esfera deportiva plantean, con razón, que el proceso de preparación tiene una esencia eminentemente pedagógica. Para ello se basan, fundamentalmente, en los principios para llevarlo a cabo y en los aspectos educativos y formativos que se fomentan, con los cuales coincidimos plenamente. En este trabajo se presenta una nueva forma de vincular la esfera deportiva con la pedagogía, consistente en observar el proceso de preparación deportiva desde la óptica de la teoría curricular.

El currículo, según Pansza, M. (1996) es una: “serie estructurada de conocimientos y experiencias de aprendizaje, que de forma intencional se articulan con la finalidad de producir aprendizajes que se traduzcan en formas de pensar y actuar frente a los problemas concretos que plantea la vida social y la incorporación al trabajo”.

El término currículum, según el colectivo de autores del C.E.P.E.S. (1996): “Se utiliza de diversas formas como para hacer referencia a la programación de la formación académica en un nivel de enseñanza (el currículum de secundaria o universitario, por ejemplo), para referirse a un área del conocimiento (currículum de ciencias), o incluso para denotar la formación a través de una asignatura o disciplina (el currículo de química). Estas acepciones de la palabra currículum como programa de estudio o como plan de estudios, desde un inicio nos revelan la riqueza semántica y multiplicidad de usos que tiene el término”. Sobre el tema Ruiz, A. (s/f) planteó que: “La teoría curricular, como disciplina de la Ciencia Pedagógica, se ocupa de la planificación y de la dirección de todo el sistema de influencia educativa que se lleva a cabo en las instituciones escolares hacia la formación de la personalidad de los alumnos”. El propio autor profundiza su planteamiento al reconocer que: “De acuerdo con el modo de organización de la educación y de la enseñanza se pueden distinguir diferentes teorías curriculares y llegar a caracterizarse mediante la peculiaridad de su objeto científico específico”.

Basados en el carácter polisémico que se le atribuye el término currículo, así como a las particularidades del proceso en sí mismo, puede (y debe) asumirse el proceso de preparación deportiva como el currículo en el cual se conjugan una serie de influencias específicas con una estructuración determinada, por la que transitan los deportistas para alcanzar un nivel adecuado que les permita una exitosa presentación en sus compromisos competitivos.

Talizina, N. F. (1989), citada por los autores del C.E.P.E.S. (1996), plantea que el curriculum atraviesa por diversas fases de desarrollo entre las que se encuentran: el diseño, la práctica y la evaluación. Debido a la Interconexión existente entre estas fases, en este artículo se propone un modo de evaluación curricular del proceso de preparación deportiva, y sobre esa base puede ulteriormente diseñarse y aplicarse.

La fase de evaluación fue definida por Martínez, R. (1999) como: “Proceso continuo y permanente en el que se hacen valoraciones tanto en el curriculum formal como en el real, y en lo interno como lo externo, que atañe tanto a las estructuras de carácter académico como las de carácter administrativo, que tienen que ver con el funcionamiento de las instituciones, que toma en cuenta a todos los sujetos participantes, incluidos los egresados; y con la cual es posible retroalimentar y tomar decisiones tanto sobre el diseño como sobre la práctica curricular”.

El diseño curricular, según González, O. (1995), consta de tres momentos: El perfil profesional, los planes de estudio y los programas, cada uno de los cuales marca un diferente nivel de generalización. Para explicar la importancia de la relación entre estos momentos, el colectivo de autores del C.E.P.E.S. (1995) planteó que: “Uno de los grandes problemas que afronta la teoría y el diseño curricular en la actualidad consiste en superar las características de los actuales currículos vigentes. No existe en ellos una armónica relación entre los componentes fundamentales del diseño curricular (perfil, plan de estudios y programas de formación). Es frecuente que los planes y programas se elaboren sin ser precedidos de perfiles profesionales”.

El primer momento del diseño curricular, según Díaz Barriga, F. y Co. (1995), citando a Arnaz, J. (1981) es el perfil profesional. El mismo se define como: “Una descripción de las características que se requieren del profesional para abarcar y solucionar las necesidades sociales” y está compuesto, según la autora consultada, por conocimientos, habilidades, actitudes y otros aspectos de vital importancia dentro de la formación docente de un futuro profesional.

Como la esfera deportiva tiene un alcance más limitado que un proceso de formación docente, resulta un tanto controvertido hacer referencia al perfil profesional propiamente dicho de un atleta o deporte en particular. No obstante es necesario identificar un documento que muestre a un mayor nivel de generalidad la información sobre la formación deportiva, que en este caso se corresponde con el Reglamento Competitivo Internacional de cada modalidad competitiva, enriquecido con los criterios expuestos en las concepciones de la preparación deportiva, que indican el modo en que se puede transitar, de una manera más adecuada, a la satisfacción competente de las exigencias preestablecidas en cada reglamento en cuestión. Estos documentos pueden asumirse como el perfil, porque cumplen con las funciones de éste planteadas por el colectivo de autores del C.E.P.E.S. (1996) entre las que sobresale: “Constituir una imagen o idealización contextualizada de una profesión en un momento y lugar determinado”.
II. Fundamentos teórico-metodológicos para la evaluación

Según González, O. (1995) al referir que: “Uno de los problemas de mayor trascendencia que enfrenta la enseñanza actual está relacionado con los criterios de selección y organización de la información científico-técnica en planes y programas de estudio, con la selección de las vías y los métodos con fines de aprendizaje. De aquí que una de las cuestiones ineludibles al organizar y realizar el proceso de enseñanza sea el de la determinación de los contenidos, su selección y estructuración, sistematización, su ordenamiento según determinados criterios, su dosificación”.

La esfera deportiva no se encuentra exenta a estas deficiencias. Pese al nivel que los entrenadores y metodólogos deportivos han alcanzado, aún se observa en algunos deportes que existen dificultades en la selección contenidos a utilizar así como su estructuración dentro del proceso, con vistas ha lograr la obtención de sus mejores beneficios. Este hecho lo hemos podido constatar en múltiples deportes de diversos países, y esa fue precisamente una de las causas que propiciaron la realización de la tesis doctoral del autor, donde se diseñó, propuso y aplicó una estrategia curricular para el perfeccionamiento del proceso de preparación deportiva, y cuya información general ha servido de base para el presente artículo.

Seguidamente se muestran los fundamentos teórico-metodológicos que permiten realizar el análisis del proceso de preparación deportiva desde la óptica pedagógica de la teoría curricular.

Según Martínez, R. (1999), un curriculum con un diseño pertinente es: “Aquella propuesta curricular que da respuesta favorable a las exigencias del desarrollo científico-técnico de la época, del sistema social y las derivadas de la actividad profesional”. Al respecto, dentro de los indicadores para evaluar la pertinencia de un curriculum esta autora plantea: “Mostrar sistematicidad en el tratamiento de los contenidos buscando núcleos esenciales” y: “Dirigirse a una integración de contenidos”.

Para ejemplificar la vigencia del análisis del proceso de preparación deportiva bajo esta concepción, se abordan las concepciones de la preparación deportiva encontradas en la búsqueda bibliográfica al respecto realizada.

En este sentido, para demostrar el modo en que dan una: “…respuesta favorable a las exigencias derivadas de la actividad profesional” se muestra la selección de los contenidos que lo conforman. Por su parte, para conocer si dan una: “…respuesta favorable a las exigencias del desarrollo científico-técnico de la época y el sistema social”, se muestra la estructuración de los contenidos seleccionados, en correspondencia con los criterios de sistematicidad y la sistematización planteados por la citada autora, y que también están muy presentes en la planificación del proceso de preparación deportiva en la actualidad.

Al respetar estos indicadores, se cumple igualmente con algunos principios como los del entrenamiento deportivo referidos a la sistematización e integralidad enunciados por Ozolin, N, G, (1970) y reafirmados por Harre, D. (1973). Con respecto a la integralidad, tanto para el contexto deportivo como el curricular, se observan los criterios equivalentes de diversos autores como Ozolin, N. G. (1970) al afirmar que el entrenamiento deportivo debe ser visto como un sistema, y lo define como: “La unidad objetiva sujeta a las leyes de los objetos ligados entre sí, o al todo compuesto de partes, organizados conforme a una determinada ley o principio” Desde la perspectiva pedagógica, se coincide además con el criterio de Arnaz, J. (1990) al referir que: “El currículum es un sistema, en cuanto es un todo organizado cuyas partes son interdependientes”, a lo cual se suma el criterio de Pansza, M. (1996) con su concepción curricular sistémica, donde plantea que debe tenerse en cuenta tanto los elementos constituyentes, como la relación entre estos.

Tanto en lo relacionado con la selección como en la estructuración de los contenidos seleccionados, se debe tener en la globalización del currículo. Este planteamiento coincide con el criterio de Torres Santomé (1992): al referir que: “la globalización, como tendencia curricular, constituye un conjunto de ideas y enfoques que subrayan el carácter integral, global de la enseñanza- en la acepción más amplia del término- y de sus componentes. El término globalización es entendido actualmente como educación global o internacional y caracteriza la tendencia a la inclusión en el curriculum de los temas- núcleos temáticos- relativos a contenidos de interés mundial que se estudian, desde una óptica interdisciplinaria y con una visión internacional”

Seguidamente se aborda el análisis en las concepciones de la preparación deportiva definidas para todas las modalidades competitivas.
III. Concepciones de la preparación para todos los deportes

Según Manso, J. (1995) los inicios de la organización del entrenamiento deportivo datan de la antigua Grecia, aunque las primeras publicaciones al respecto no fueron hasta el siglo XVI por parte de los ingleses Elliot, Ashman y Mulcaster. Estos conocimientos fueron progresivamente perfeccionándose por parte de diversos autores como Kraevki (1902), Skotar (1905), Shatliest (1908) y Murphy (1913) entre otros, y un punto importante de este perfeccionamiento fue la clasificación de los contenidos del entrenamiento deportivo realizada por Krotov (1916) en generales, especiales y competitivos, que se mantiene en la actualidad.

Al respecto, el propio Manso, J. (1995) plantea que, pese a existir dicha clasificación, estos contenidos eran aplicados de manera fortuita. Esta deficiencia metodológica comenzó a ser solucionada a principios de la década del 50, período en que se constata el origen de la sistematización en el entrenamiento deportivo, que posteriormente daría paso al surgimiento de diversas concepciones de la preparación deportiva que seguidamente se muestran.

La más antigua concepción de la preparación deportiva encontrada en la búsqueda bibliográfica realizada pertenece a Ozolin, N. G. (1970), en la cual se identifica a la preparación deportiva como un: “Proceso de educación, enseñanza, desarrollo y evaluación de las posibilidades funcionales de los deportistas, que tiene una organización especial y dura todo el año, prolongándose durante muchos años, proceso cuyas partes componentes son también1 el régimen higiénico, el control científico, médico y pedagógico, las condiciones materiales, la organización y otras, indisolublemente vinculadas entre sí, sobre la base de determinados principios, reglas y proposiciones”

Otra de las concepciones de la preparación deportiva encontrada es la perteneciente a Jager, K. – Oelschagel, G. (1979). Estos autores plantean que la preparación física está compuesta por los ejercicios del entrenamiento deportivo y la higiene.

Para estos autores el entrenamiento deportivo está compuesto por:

  1. Ejercicios generales: “Ayudan al desarrollo general y variado del organismo”.
  2. Ejercicios especiales: “Deben ser muy parecidos a partes del curso de los movimientos de los ejercicios competitivos y ayudan especialmente al desarrollo de sus grupos musculares”.
  3. Ejercicios competitivos: “Ayudan al desarrollo de todos los músculos que toman parte en la competencia. Los ejercicios competitivos son idénticos al curso de los movimientos requeridos en las competencias”.
  4. Higiene: “Nuestro cuerpo solo puede lograr altos rendimientos cuando no se debilita o se pone en peligro por enfermedades. Por eso todas las reglas higiénicas tienen gran importancia para el desarrollo del rendimiento en el deportista, en especial la higiene corporal y el endurecimiento”.

Según Matvéev, L. P. (1983) la preparación deportiva es: “…el proceso multifacético de utilización racional del total de factores (medios, métodos y condiciones) que permiten influir de manera dirigida sobre el crecimiento del deportista y asegurar el grado necesario de su disposición a alcanzar elevadas marcas deportivas”. Este autor plantea que la misma está compuesta por:

  1. Entrenamiento deportivo.
  2. Competiciones (en la medida en que sirven como medio de la preparación).
  3. Utilización de factores extras que complementan el entrenamiento y las competencias y que intensifican su efecto o aceleran los procesos de restablecimiento después de las cargas.

Este autor define el entrenamiento deportivo como: “la forma fundamental de la preparación del deportista, basada en ejercicios sistemáticos y la cual representa en esencia, un proceso organizado pedagógicamente con el objeto de dirigir la evolución del deportista (su perfeccionamiento)”, y el mismo está compuesto por:

  1. Ejercicios de preparación general: “Pueden ser utilizados los que en parte coinciden, por las particularidades de su influencia, con los ejercicios de preparación especial, como también los que sustancialmente se diferencian de aquellos (incluidos los de tendencia opuesta)”.
  2. Ejercicios de preparación especial: “Incluyen elementos de acciones competitivas y sus variantes, como también acciones sustancialmente parecidas con aquellas por la forma y el carácter de las aptitudes que se rebelen”
  3. Ejercicios de competición: “Son las mismas acciones integrales (incluso complejas acciones conjuntas) que sirven de medio de lucha deportiva y se cumplen en la misma composición que en las competiciones en la modalidad deportiva elegida”.
  4. Competencia: “Por la composición de las acciones, las bases de su estructura y tendencia general coinciden con los ejercicios propiamente de competición, pero diferenciándose por ciertas particularidades del régimen y la forma de acción, por cuanto se realizan en el entrenamiento y están encausadas a poner en práctica tareas de adiestramiento (como si fueran formas modélicas de ejercicios propiamente de competición)”.
  5. Factores extra del entrenamiento y la competencia: “Incorporan medidas especiales que aceleran los procesos de restablecimiento después de las sobrecargas de entrenamiento y competición (factores de rehabilitación deportiva, especializados procedimientos higiénicos, psicológicos, fisioterápicos y otros), factores especiales que se emplean para intensificar o complementar el efecto de las sobrecargas de entrenamiento (factores naturales del medio ambiente o creados de manera artificial, medios biológicos complementarios que elevan la capacidad de trabajo deportivo, etc.), como también formas de educación y autoeducación del deportista más amplias que el entrenamiento”.

Platonov, V. – Bulatova, M. (1995) elaboraron otra concepción, en la cual enumeraron dos subsistemas: el entrenamiento y la competencia. El entrenamiento a su vez lo subdividen en ejercicios generales, especiales y auxiliares, a los cuales dan la siguiente definición:

  1. Ejercicios generales: “Entre los ejercicios de preparación general figuran los ejercicios que sirven para el desarrollo funcional del organismo del deportista. Pueden corresponder a las particularidades de una modalidad deportiva, así como pueden ser contrarios, hasta cierto punto, a dichas particularidades (cuando se resuelven los problemas de una Educación Física polifacética y armónica)”.
  2. Ejercicios auxiliares: “Los ejercicios auxiliares presuponen acciones motoras que crean una base para el consiguiente perfeccionamiento de una u otra actividad deportiva”.
  3. Ejercicios especiales: “Ocupan un lugar primordial en el sistema de la preparación física de los deportistas, y abarcan un conjunto de medios que incluyen elementos de la actividad competitiva, así como acciones muy similares a dicha actividad, por su forma, estructura e incluso el carácter de las cualidades que intervienen y de la actividad de los sistemas funcionales del organismo”.
  4. Competición: “Presuponen ejecutar un conjunto de acciones motoras que son objeto de la especialización deportiva, siempre en el marco de las reglas existentes de la competición”.

Otro autor consultado al respecto fue Manso, J. (1996) quien plantea que, además de los ejercicios del entrenamiento deportivo, deben utilizarse las ayudas ergogénicas. En la definición del entrenamiento deportivo este autor coincide con otros consultados, y las ayudas ergogénicas las define como: “Aquellas que tienen como objetivo la economía en la utilización, control y eficiencia de la energía”. Dicho autor, para explicar la importancia de la utilización de estas ayudas, plantea que las mismas: “cumplen dos aspectos básicos en el proceso de entrenamiento de un deporte: favorecer su recuperación e incrementar el efecto del entrenamiento”.

Guijarro, L. (2002) , plantea que la preparación deportiva está compuesta por:

  1. Acondicionamiento físico: “Resistencia, fuerza, velocidad de traslación y gestual y movilidad articular entre otras capacidades”.
  2. Preparación técnica: “Precisión y rapidez en las acciones técnicas, la técnica como forma de resolver las situaciones del juego, aspectos biomecánicos de las acciones técnicas”.
  3. Táctica: “Dosificación de esfuerzos y planteamiento de las posibilidades de acción, desenvolvimiento de los jugadores en accione tanto ofensivas como defensivas, desarrollo del mecanismo de decisión ante las distintas situaciones de juego que se puedan plantear”.
  4. Preparación psicológica: “Procurar realizar el entrenamiento en buenas condiciones (instalaciones, materiales), condiciones emocionales, motivaciones, concentración, socialización”.
  5. Preparación biológica: “Medidas necesarias para asegurar el buen funcionamiento y recuperación del organismo ante los esfuerzos”
  6. Preparación teórica: “La inteligencia puede ser determinante, el saber lo que se hace y porqué”.

Al integrar la información obtenida en el análisis particularizado a las concepciones de la preparación deportiva para el deporte de forma genérica consultadas, y basados en el criterio de Panzsa, M. (1996) y Martínez, R. (1999), se pudo concluir que:

Desde el punto de vista de la selección de los contenidos a utilizar en el proceso de preparación, se comprobó la globalizada pertinencia al indicar la inserción de todos aquellos propios del entrenamiento deportivo, dirigidos fundamentalmente al desarrollo de capacidades; así como de los denominados extra o complementarios, que resultan de vital importancia para que el organismo funcione de un mejor modo y responda más positivamente ante las cargas de trabajo aplicadas. Esto indica que dichos currículos dan: “…una respuesta favorable a las exigencias derivadas de la actividad profesional”, y reafirma el criterio Posner, G. (1998) al referir que: “La concepción de la materia seleccionada para el currículo genera un énfasis sobre ciertos aspectos y un enfoque de dicha asignatura que distingue un currículo de otro. Un currículo de educación física que concibe la asignatura como deporte podría enfatizar las reglas y habilidades en los deportes, al igual que la participación en equipos competitivos. Sin embargo, un currículo que concibe la educación física como el desarrollo de conocimientos, destrezas y actitudes que conducen a la salud física y el buen estado mental podrían, por ejemplo, enfatizar ciertas ciencias como la fisiología, quinesiología y la nutrición, lo mismo que los programas de acondicionamiento”

Desde el punto de vista de la estructuración de los contenidos seleccionados se comprobó una globalizada pertinencia, que se concreta en una adecuada sistematicidad y sistematización en su utilización, lo cual avala que estos currículos dan: “…una respuesta favorable a las exigencias derivadas del desarrollo científico-técnico de la época, del sistema social”

Luego de constatar esta pertinencia en los criterios expuestos para todos los deportes, se pasa al análisis de los planteamientos similares a las artes marciales, que de hecho son una de las modalidades competitivas que presentan más deficiencias metodológicas debido al antagonismo que algunos especialistas le otorgan a los aspectos tradicionales y los modernos.
Concepciones para las artes marciales

En el caso de las artes marciales decidimos tomar como muestra el Karate-do, por ser esta modalidad la última variante de lucha tradicional en integrarse al contexto deportivo, y por consiguiente donde más se presenta la resistencia a los cambios.

En el Primer Simposio Internacional de las Artes Marciales (Osaka 1936) Miyagi, C. planteó la necesidad de eliminar el empirismo y la desorganización que caracterizaba la impartición de los contenidos del Karate-do, por lo cual divulgó la forma de trabajo de su maestro, que constituye la más antigua concepción de la preparación deportiva del Karate-do hasta el momento encontrada, y que a continuación se muestra.

Tabla 1. Concepción de la preparación deportiva del Karate-do de Higaonna, K. (1888)

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Este autor define sus componentes de la siguiente forma:

  1. Yubi undo: “El desarrollo de los músculos del hombre varía según el modo en que los usa. Por este motivo, al comienzo de cada lección de Karate-do se deberían hacer ejercicios para preparar y desarrollar los músculos, de modo que resulte más fácil realizar los movimientos y técnicas del Karate-do”
  2. Kata: “Son formas básicas cuya finalidad es el desarrollo de una estructura corporal fuerte, con posiciones apropiadas. Estas permiten armonizar la respiración y la fuerza. Son unas treinta formas aproximadamente, de las cuales muchas han tomado el nombre de sus creadores. Estas katas consisten en una secuencia de movimientos atléticos en los cuales se combinan armónicamente diversas técnicas defensivas y ofensivas. Tales movimientos ofrecen al alumno la posibilidad de comprender la relación existente entre el espíritu y el cuerpo, ya que este es el propósito de los mismos”
  3. Kumite: “Tras haber aprendido algunos kata, el alumno debería estudiar el verdadero significado de sus movimientos. Después de ello, estos movimientos podrán aplicarse en los ejercicios de lucha, como si se estuviese en una situación real”
  4. Hojo undo: “Estos ejercicios consisten en técnicas de relajamiento, ejercicios derivados del Yoga y del Doin (ejercicios indios y chinos para la salud), cuya práctica es beneficiosa”

La concepción de Miyagi, C. (1937), perfeccionamiento de la anterior, se muestra en la siguiente tabla.

Tabla 2. Concepción de la preparación deportiva del Karate-do emitida por Miyagi, C. (1937)

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Este autor define un nuevo componente: Shutai Undo, (Ejercicios principales): “Técnicas propias del Karate-do, y esta conformado por las posturas, bloqueos, ataques, pateos y desplazamientos, y pueden realizarse solo o en parejas, dando lugar a la kata o el kumite”

Draegger, D. (1974), retomando el criterio expuesto por Funakoshi, G. (s/f), plantea que: “El Karate-do, adecuadamente enseñado, es un sistema balanceado de disciplina espiritual, educación física, autodefensa y deporte competitivo, siempre que se cumpla con el principio del Gin-Shi-Tai (desarrollo de la mente, el cuerpo y la técnica)”.

Egami, S. (1986). Este autor refiere que: “Tradicionalmente han existido diversas formas de organizar el trabajo en el karate. Principalmente esto se estructura en ejercicios fundamentales, compuesto por los kata (ejercicios formales) y el combate (luchas). Estos términos han sido definidos de múltiples formas, escalonando desde la inclusión de muchos aspectos de su práctica, hasta ser limitado a tres, dos, e incluso un solo elemento. Sin embargo, estas definiciones en sí no son de gran interés. Ellas deben ser concebidas, en cambio, en términos de Renshu y Keiko (entrenamiento y práctica). En el primero de los casos solo se enmarca el desarrollo físico y técnico, y en el segundo se abarca un plano más amplio donde, además, se incursiona en el desarrollo mental” Gunmerson, T. (1993) reconoce la preparación del Karate-do como arte y ciencia de la siguiente manera:

Tabla 3. Concepción de la preparación deportiva del Karate-do, de Gunmerson, T. (1993)

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Fernández, L. (1994) enumera los siguientes componentes de la preparación:

  1. Preparación física: No la define
  2. Técnica de combate: No la define
  3. Táctica de lucha: “La táctica en el karate-do deportivo se puede definir como la habilidad para conseguir un resultado, utilizando estratégicamente para ello la técnica y el conjunto de reglas formadas por las normativas de arbitraje, según una ordenación mental previa y/o simultánea al combate”
  4. Observación del oponente: ;”La mirada es el medio para recibir la información esencial del oponente, y mediante esta, activar coherentemente las acciones del combate. Es importante no utilizarla de forma automatizada o inconsciente, debe ser un acto de voluntad de concentración en uno mismo y hacia el oponente”
  5. Estrategia global según encuentro y oponente: “La estrategia es la experiencia del competidor, ayudado por las directrices previas y simultáneas del entrenador, las que irán marcando las características de las acciones técnicas en el transcurso del tiempo del combate. No debe entenderse como algo fijo o preestablecido, esta deberá cambiar o no según cada adversario, predisposición psicológica, resultado momentáneo, etcétera”
  6. Gran dosis de capacidad resolutiva: “La capacidad resolutiva es la posibilidad de resumir datos dispersos (concentrar datos) y tener la disposición necesaria para desarrollar la información”

En la Enciclopedia de las Artes Marciales (2000) se encontraron las concepciones de la preparación deportiva del Karate-do (variante Shotokai surgida del estilo Shotokan) emitidas por Nakamatsu, K. y Heyden, H. Desde el punto de vista de la selección de los contenidos a utilizar ambos autores coinciden con las exigencias del Reglamento Competitivo Internacional, puesto que retoman la clasificación de “Renshu” y “Keiko” enunciada por Egami, S. (1986) pero enriquecen su significado. Según Nakamatsu, K. El renshu es: ren “repetir” y shu: “aprender” Este autor lo vincula al entrenamiento deportivo y el consiguiente desarrollo de capacidades entre otros aspectos. Por su parte reconoce el keiko como “estudiar hacia adentro”, lo cual vincula con los aspectos propioceptivos relacionados con las posibilidades funcionales orgánicas. Sobre este mismo punto de vista, Heyden, H. define el renshu como “preparar el cuerpo” y keiko: “preparar el espíritu (en función del cuerpo)”

Fernández, M. (2001) plantea un curriculum del Karate-do que desde el punto de vista de la selección de los contenidos, dentro del área de la teoría y práctica del entrenamiento deportivo, enumera los contenidos a utilizar para un adecuado desarrollo de las capacidades físicas; y dentro del área de las ciencias biológicas plantea la necesidad de: “aplicaciones prácticas de las ayudas ergogénicas” dentro de las cuales enumera diversos contenidos para potenciar las posibilidades funcionales orgánicas. Por su parte, desde el punto de vista de la estructuración de los contenidos, el autor consultado plantea que para que este curriculum cumpla cabalmente su función: “todas sus áreas deben integrarse para lograr mejores beneficios”

Al integrar la información obtenida en el análisis particularizado a las concepciones de la preparación deportiva del Karate-do consultadas, y basados en el criterio de Panzsa, M. (1996) y Martínez, R. (1999), se pudo concluir que: – Desde el punto de vista de la selección de los contenidos a utilizar se constató un criterio globalizado al incluir aquellos coincidentes con los expresados para el deporte en general, por lo cual muestran pertinencia en este sentido al dar: “…una respuesta favorable a las exigencias derivadas de la actividad profesional”, según el criterio definido por Martínez, R. (1999) –

Desde el punto de vista de la estructuración de los contenidos seleccionados se constató un criterio globalizado que aboga por una adecuada sistematicidad en la utilización de todos los contenidos que lo conforman, así como una adecuada sistematicidad entre todos los contenidos a utilizar dentro del proceso de preparación física. Sobre esta base, y retomando el criterio de Martínez, R. (1999), estos currículos cuentan con un diseño pertinente porque dan: “…una respuesta favorable a las exigencias derivadas del desarrollo científico-técnico de la época, del sistema social”
IV. Análisis general

Al integrar la información obtenida en la evaluación realizada a las concepciones de la preparación deportiva existentes se pudo constatar que existe un criterio globalizado sobre la base de que:

  • En la selección de sus contenidos prevén la utilización de todos aquellos que garantizan la satisfacción de todas las exigencias para considerarse competente.
  • En la estructuración de los contenidos seleccionados se prevén los principios de sistematicidad y sistematización, que garantizan la obtención de los mejores beneficios de cada contenido utilizado.

Esta información avala la pertinencia de diseñar un proceso de preparación sustentado en los criterios propuestos, con vistas a optimizar el trabajo de forma tal que con el mínimo de esfuerzo se logre el máximo de eficacia. V.
V. Aclaraciones finales

Con este trabajo, ni tampoco con mi tesis doctoral, se pretendió desmerecer el trabajo de otros especialistas en aras de mejorar el proceso de preparación de los atletas, con vistas a incrementar su rendimiento deportivo y consecuentemente sus resultados competitivos.

Nuestra propuesta de perfeccionamiento se basa en el planteamiento de Ozolin, N. G. (1970) al referir que: “Pese al grado de entrenamiento que alcanzan los atletas elite hoy en día, no cabe duda que un sistema de preparación más perfeccionado, para los deportistas con dotes naturales, permite que alcancen éxitos poco comunes” Sobre el tema el propio Ozolin, N. G. (1970) continúa expresando que: “Es indiscutible que las próximas búsquedas científicas en esta esfera, la actividad creadora de entrenadores y deportistas, médicos y científicos, y la creación y realización de nuevas ideas y recomendaciones, permitirán elevar la calidad del proceso de entrenamiento que nos conduzca a nuevos y más importantes éxitos deportivos”. En ese sentido, hemos querido inicialmente resolver la propia deficiencia que presentaban los atletas bajo nuestra dirección directa, y debido a los resultados alcanzados nos hemos dado a la tarea de compartir nuestros conocimientos y experiencias con el resto de los colegas.

Este trabajo dista mucho de estar completamente terminado, por lo cual aceptamos cualquier criterio en función de su continuo perfeccionamiento.
Nota

  1. También: Se refiere al Sistema de Entrenamiento Deportivo (S.E.D.)

Bibliografía

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Foto portada: raphb

Roberto Gonzalez Harambouren

Author: Roberto Gonzalez Harambouren

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3 Comments

  1. Muy interesante, por desgracia es difícil leer artículos relacionados con las artes marciales en los que abunde el rigor científico y este es uno de ellos. Muchas gracias por difundirlo.

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    • Gracias a vosotros Joaquín por leerlos. Un saludo

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  2. Excelente documento, deberian de tomar ejemplo algunos docentes de las pautas más importantes, de esta manera se daria un giro importante ,para bien,a la mayoria de los aspectos que actualmente rigen la docencia del karate

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