¿Que es el Ki?

Gustavo A. Reque CN-6ºDan

Aunque la palabra japonesa ki pueda ser poco familiar para los occidentales, el concepto no lo es. KI es el término utilizado por los orientales para nombrar la fuerza del universo. Todo lo que existe ha sido creado por el Ki. El Ki no tiene principio ni fin; el Ki es vibración. No puede ser entendido ni analizado por la mente analítica. El Ki es igual a energía, espíritu y mente en una sola sustancia.

En las antiguas formas de curación chinas, hindúes, griegas y en nuestro caso japonesas, siempre se ha aceptado que en las enfermedades se producen desequilibrios entre la mente y el cuerpo o, lo que es lo mismo, entre el espíritu y el cuerpo. Muy recientemente, si consideramos la historia universal por milenios, se ha comenzado a separar la mente del cuerpo como si fueran dos sustancias totalmente separadas e incluso contrapuestas. Así a sido desde el racionalismo de Descartes, “no creo en nada si no me es demostrado científicamente”. Como consecuencia de está forma de pensar durante todo el siglo XX la investigación científica se ha centrado esencialmente en la materia. Esta forma de pensar ha provocado como consecuencia natural: que poseer cosas materiales es lo más importante y lo que produce la mayor felicidad. Mucha gente cree, que solo se pueden realizar plenamente a través de la escalada en los estatus sociales por medio de los signos exteriores de riqueza. No obstante, ya se empieza a ver grupos que están despertando, en los que estas tendencias materialistas han comenzado a cambiar, se ha llegado a un pico. Por fortuna, se está viendo como poco a poco se está volviendo a una cultura con valores vitalistas en la que el valor auténtico de las cosas está en la energía que encierran dentro; el KI, y no en el aspecto exterior.

El concepto de ” fuerza vital” apareció hace más de 5,000 años. En el libro de Nei Ching, escrito hace 4,500 años, se recogen arqueológicas sabidurías en las que ya se habla del Chi. En el Yoga hindú, los textos de más de 4,000 años ya hablan de la energía vital. Hace 2,500 años, Sócrates decía que para la curación de las enfermedades había que mirar tanto al cuerpo como al espíritu de la persona: “No intentes curar los ojos sin considerar la cabeza o la cabeza sin tener encuentra el cuerpo, así pues, no trates el cuerpo si no curas la mente también”.

El KI llena todo lo que existe. Cuando alguien es muy activo e irradia salud, se puede estar seguro de que su ki es poderoso. Igual que todo cambia y se encuentra en movimiento en el universo, el ki cambia constantemente siguiendo las mismas leyes. Mientras los seres están vivos, estos reciben un constante influjo de esta energía infinita. Cuando ésta energía fluye libre y sin obstáculos a través de los meridianos (carreteras por las que discurra la energía), todos los órganos y las funciones vitales responden equilibradamente produciéndose un estado de perfección física que llamamos salud. Si el ki fluye lentamente o es interrumpido por algún factor extraño, mala alimentación , accidentes, situaciones adversas medioambientales, stress, etc..), la persona se siente cansada, débil y finalmente caerá en la enfermedad.
Durante la práctica de las artes marciales, la importancia de la búsqueda del ki es fundamental. En realidad se puede decir que la razón fundamental que justifica los arduos entrenamientos a los que nos sometemos los practicantes, es la búsqueda y el encuentro con el ki. La practica orientada únicamente hacía la expresión de la fuerza, la belleza de los movimientos, o el deporte, no es la esencia que debe buscar un budoka serio. Los entrenamientos, e incluso las competiciones deberían ser el vehículo que el practicante utiliza para llegar a su kimai y consecuentemente sentir su ki. Efectivamente, durante la practica, en nuestro caso, del karate, se estimula enormemente el fluido del ki y este es utilizado por medio de las katas o las innumerables técnicas que conocemos. Cuanto más perfecta sea la técnica y mejor utilización se haga del hara, más cantidad de energía “ki” lograremos movilizar. Este ki se “transmutará” en grandes sensaciones de seguridad en si mismo y consecuentemente en la mejora de la salud.

“Te quiero, se dice Ki ni iru, que literalmente se traduce por “vas bien con mi ki”. Estar enfermo se dice: Biö ki, es decir “mi ki está malo”. Cuando dos amigos están en armonía, se dice Ki ga au, o ” el ki se encuentra junto.”

En Japón, se han desarrollado escuelas para el desarrollo del ki. Este arte se denomina Ki-Ketsu-Do.

Cuatro son pues, los elementos fundamentales de las artes marciales; ki, hara, tam-den y ki-mai. A través del entrenamiento adecuado y después de muchos años, el artista marcial puede llegar a la maravillosa culminación que representa poder llegar un día asentir el KI aunque sea un solo instante. El cuerpo , la mente y el espíritu llegarán a sentirse como UNA UNIDAD.

Gustavo A. Reque

Gustavo A. Reque Cereijo

Author: Gustavo A. Reque Cereijo

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1 Comment

  1. ki es la energia del universo-existe pero invisible se canaliza por el prana pero es mas eter que prana y se visualiza y con fe,se almacena en los chacras para artes marciales ,en el 2 y 3 chacras,en el planeta tierra,los monjes shaolin y morihei uyeshiba fundador del aikido,han logrado un maximo nivel de energia ki o chi en chino,artista marcial sin ki o chi no es artista marcial asi sea cinturon negro. bye

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