Reflexiones sobre el método de artes marciales IX
Jun06

Reflexiones sobre el método de artes marciales IX

Kenji Tokitsu CN-9ºDan   El cuerpo de kendo Muchos practicantes de artes marciales creen que un shinai de kendo, que pesa cerca de 500 g, será ligero y por tanto fácil de manejar. Es lo que yo pensaba también. Pero rápidamente tuve que cambiar de parecer, porque un shinai de 500 g te pesa muchísimo en cuanto empiezas a hacer combate, sobre todo frente a un adversario de nivel superior. Una diferencia en más o menos 50 g la notas enseguida, y tu acción de ataque y de defensa se altera según tu percepción del peso del shinai. Este prejuicio mío constituía un obstáculo al que tuve que hacer frente para poder percibir de manera diferente la práctica del kendo y del kenjutsu, el arte del sable clásico. Para formar una opinión sobre el arte del sable, hay que comprender que un verdadero sable es mucho más pesado que un sable de bambú (shinai), Sobre todo el sable utilizado en la época de las guerras feudales (S. XV al S. XVI) y a principios del período Edo (S. XVII). Éste último pesaba por lo menos tres veces más que un shinai. Por eso, aunque llegues a manejar con facilidad el shinai o el bokuto (sable de madera), no tienes garantía de poder hacer lo mismo con un sable de verdad. Estas observaciones no obstante, existen algunos maestros del kendo actual que, después de haber cumplido 80 años, todavía demuestran unas capacidades incontestables en combate con el shinai. No es únicamente por su habilidad técnica basada en la experiencia, sino gracias a sus capacidades corporales construidas. « Uno de estos maestros mayores de 80 años, 8º dan pero con la fuerza y flexibilidad mermadas por la edad, ya no puede atar los lazos dorsales de su armadura y tiene que pedirle a un alumno que se lo haga. Pero una vez con el shinai en la mano, es capaz de imprimir una gran fuerza al combate con un golpe percutiente del shinai y con su cuerpo (tai-atari) que puede despedir al adversario ». He oído este tipo de comentario repetidas veces. Creo que esta capacidad corporal se constituye gracias al conjunto de las cualidades de la persona: fuerza física, fuerza del ki (qi), habilidades corporales y perceptivas, que son construidas por la práctica de la disciplina. Este conjunto constituye la segunda capacidad corporal. El cuerpo del tai-chi es también un cuerpo específicamente formado por la práctica del propio método de la disciplina que forma la segunda capacidad corporal. El cuerpo del samurai y el cuerpo del jujutsu En cuanto al kendo, todo depende de la forma de practicarlo y del...

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Evolución de las Artes Marciales
Abr29

Evolución de las Artes Marciales

José Luis Prieto Méndez CN-7ºDan En la antigüedad los conflictos entre personas, y por extensión entre grupos de personas o pueblos, acababan con frecuencia en guerras en las que, la superioridad sobre el enemigo determinaba la propia supervivencia de la persona o grupo. No es de extrañar por tanto la importancia de estar bien preparados en el arte de la guerra; para salir no solo victoriosos, sino con vida. Un ejemplo de refinamiento en estas técnicas de combate lo tenemos en oriente. Jutsu En el antiguo Japón, como en el resto de países y épocas, las artes marciales nacieron de la necesidad de sacar el máximo provecho de las técnicas en situaciones de combate, en donde la vida se ponía en riesgo. Así pues se desarrollaron, entre otras, distintas artes destinadas a la mejora y perfeccionamiento de habilidades (jutsu) tales como: Kenjutsu (combate de espada) Sojutsu (lucha de lanza) Kyujutsu (tiro con arco) Bojutsu (palo) Bajutsu (equitación) Sui Ren (destrezas en el agua, natación etc.) Boryaku (estrategia militares) Seishin Teki Kyoyo (refinamiento espiritual – meditación) Taijutsu (combate sin armas) Todo este repertorio de técnicas estaban destinadas a un mejor aprovechamiento de los recursos existentes en aquella época. Do Con la aparición de las armas de fuego (Kayakujutsu – pirotécnica y explosivos) las demás artes de guerra quedaron en desuso, por razones obvias. Lo mismo ocurrió con todas las artes, no solamente las marciales. En el caso de la pintura con la aparición de la cámara fotográfica, los artistas buscaron otra forma de expresar la realidad, pues las cámaras podían hacerlo mas fielmente y con mayor rapidez. Es así como nació el impresionismo, el expresionismo, cubismo, surrealismo o cualesquiera tendencias de pintura; en donde la finalidad ya no era tan practica y funcional como expresiva. Las artes marciales sufrieron también esa misma evolución, pasando del Jutsu al Do. Fue entonces cuando pasaron de ser habilidades de lucha contra los demás, para convertirse en elemento de búsqueda interior y lucha contra uno mismo. Deporte Con todo, todavía habría una evolución posterior. La mayoría de estas artes al expandirse a occidente se fusionaron con las formas culturales aquí existentes, dando lugar a los deportes de combate que hoy todos conocemos. En todo este proceso las artes marciales pasaron de ser formas destinadas a la supervivencia, a ser técnicas de desarrollo interior y espiritual,y a una forma de expresión deportiva en las que los objetivos son bien diferentes. El entrenamiento deportivo busca como es obvio los resultados en las competiciones (las medallas), y estas a su vez dependen de una rigurosa adaptación a un reglamento. Dicho reglamento, persigue entre otros aspectos, la practica...

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Blog Japón
Ene18

Blog Japón

Una mirada a Japón, su cultura su gente: Arte, artículos, cultura y costumbres, fiestas, gastronomía, historia, idioma, lugares, noticias, etc. Muy interesante. Blog Japón

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El gran bosque y el bello jardín.
Ene08

El gran bosque y el bello jardín.

Chus García Díaz CN-7ºDan Siempre he pensado que alejarse de los orígenes de cualquier arte marcial es ir hacia su desconocimiento. En mi opinión, hoy en día, la idea que se tiene del karate es que es un arte marcial deportivo. Es una valoración justa pues quizás sea la única información deducible de todas las manifestaciones públicas que hoy tiene el karate. En el origen del karate están las bases del desarrollo del arte marcial evidentemente, no como deporte. Estas bases son los valores fundamentales que le ha hecho mantenerse en el tiempo. Con esto no estoy diciendo que el karate deportivo no tenga valores, los tiene, pero son otros diferentes. Me gustaría recordar algunas palabras del Maestro KASE cuando explicaba que el karate era como un gran bosque donde podíamos coger aquello que necesitábamos, pinos, abetos, etc. En mi opinión el karate deportivo es un bello jardín, el problema es que se plantó fuera del bosque. Somos conscientes de que en la práctica del karate deportivo, como en cualquier otro deporte su vigencia es muy corta. Nos encontramos con la pregunta ¿qué pasa cuando se acaba el deporte? Pienso que otras artes marciales han sabido transmitir y comunicar que el arte es longevo, que se puede practicar desde niño hasta una edad muy avanzada. Para muestra los maestros que dan fe de ello. También nosotros nos hemos alejado de los orígenes, del karate Budo. Hoy recuperarlo es difícil. Creo que en esto estaremos de acuerdo de que “un gran bosque no entra en un bello jardín”. Recuperar hoy aquello, lo que dio sentido al karate y practicarlo como tal, es muy difícil. Habría que cambiar la mentalidad de los lobby del karate y hacerles entender que el verdadero arte se empieza a manifestar cuando entendemos que podemos organizar y hacer otras actividades donde los practicantes no vayan a demostrar que uno es superior a otro. Es muy importante en las Federaciones, tener departamentos de nuevas tendencias, pero sin olvidarnos del de tendencias tradicionales. Yo hago una reflexión “para olvidarme de algo alguna vez he tenido que estar ó ser”. No hemos podido ni tan siquiera olvidarnos de algo que nunca ha habido. Hoy en día observamos como profesores toman otros caminos, muchos de ellos para encontrar en otras artes marciales aspectos que puedan enriquecer su karate, algo que no han encontrado en el suyo. Otros por encontrar una salida al vacío dejado cuando pasa el tiempo de la práctica deportiva o para encontrar en la novedad el antídoto que acabe con el aburrimiento llevado hasta el hastío. Quizás si hubiéramos mirado atrás en nuestra práctica todo esto no...

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Reflexiones sobre el método de artes marciales V
Dic20

Reflexiones sobre el método de artes marciales V

Kenji Tokitsu CN-9ºDan « Mientras no sepamos conseguir la movilidad de estas zonas, nuestra fuerza técnica se mantendrá dentro de unos límites ordinarios, mientras que el arte marcial pretende sobrepasar dicho nivel. » Esta fue la última frase de mi crónica anterior. Ahora vamos a desarrollarla. El capital « fuerza » La razón y la lógica de esta frase son simples. La fuerza muscular es en cierto modo el capital para el dinamismo físico. Por tanto, para aumentar la fuerza, hay que aumentar este capital. Esto se consigue mediante el aumento del grado de movilización de las fibras musculares, que están bajo el control del sistema nervioso. 
Como se sabe, el grado máximo de una contracción muscular ordinaria no es su máximo absoluto. Las capacidades de contracción muscular varían según el estado mental de la persona. Una expresión popular japonesa, «la fuerza loca de una mujer durante un incendio», muestra la relación entre el estado mental de una persona y el grado de fuerza que despliega. En Japón en la región de Tokio, antes llamada Edo, los inviernos eran fríos y secos a causa del fuerte viento seco que bajaba de las montañas. Las casas eran de madera y las condiciones propicias para la propagación de incendios. Y de hecho, hasta el siglo XIX, los incendios eran frecuentes. A veces ocurría que la mujer responsable de la casa desplegaba una «fuerza loca» mientras se encontraba en el estado de crisis provocada por el incendio y por el deber de salvar ella sola los muebles pesados (y preciosos) de la familia. 
Una vez acabado el incendio, la mujer, vuelta ya a su estado normal, se veía totalmente incapaz de mover los muebles que ella misma había conseguido poner a salvo durante la crisis. Este es el sentido de esa expresión utilizada a veces en las artes marciales japonesas para subrayar la importancia de la mentalidad a la hora de concentrar la fuerza en la técnica. Teniendo en cuenta este ejemplo, se nos ocurren dos maneras de aumentar la fuerza muscular: La primera busca una mayor fuerza mediante el aumento de la masa muscular. Para ello se suele entrenar en un gimnasio con pesas y diversos aparatos. La otra busca aumentar la calidad e intensidad del control cerebral de los músculos sin procurar una mayor masa muscular, siguiendo el modelo «de la fuerza loca de la mujer ante un incendio». El método del yi chuan tiene una cierta afinidad con esta segunda vía.
Si la primera pretende ampliar el capital dinámico mediante un aumento del volumen muscular, el segundo intenta reforzar la calidad de la función muscular mejorando el sistema de control....

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