Reflexiones sobre el método de artes marciales VII
Mar15

Reflexiones sobre el método de artes marciales VII

Kenji Tokitsu CN-9ºDan   . El peso material vs el peso mental Antes hemos mencionado el concepto jia-jié, que es uno de los métodos para llegar a formar la fuerza del cuerpo totalmente integrado. En lugar de utilizar pesas o algún peso material, en el yi chuan se utiliza el peso de la intención, o la intención del peso. El método del jia-jié corresponde a este trabajo. Yo lo formularía así: «recurrir a las situaciones visuales o a las imágenes mentales que hagan activar los músculos necesarios para el trabajo en cuestión». Hàn Xingqiao explica en la obra presentada en crónicas anteriores: «En la práctica del jia-jié, existen dos modos: El primero es el jia-jié concreto. Por ejemplo, tienes delante un gran árbol y te imaginas que puedes moverlo. Trabajas imaginando que lo agarras y, con la ayuda de tus brazos, lo atraes hacia ti, lo empujas etc., para entrenarte de esta manera. El segundo modo es el jia-jié sin forma. No tienes a nada alrededor, pero te imaginas que estas delante de un gran árbol con el que vas a entrenar de la misma manera.Es el ejercicio más esencial del yi chuan…» Se emplea un método similar en el taichi chuan. En tus clases de taichi chuan, seguro que te han dicho que hagas los gestos «como si estuvieras metido en el agua encontrando resistencia por todas partes, sea cual sea la dirección de tus movimientos.» Cuando practicas el taichi chuan, la resistencia del agua es imaginaria y lo que produce esta sensación es tu mente o intención (yi). Si te metes bien en esta situación mentalmente, sientes efectivamente una resistencia en todos tus gestos. Tus  movimientos ya no resultarán vacíos, como cuando remueves el aire, porque te parecerá sentir una resistencia real, como si te movieras dentro del agua. La resistencia imaginaria del agua es el producto de tu pensamiento intencional (yi). Aunque se produzca mentalmente, crea tensiones efectivas en los músculos que se activan contrayéndose según las situaciones imaginadas. Cuanto más grande la resistencia o el peso imaginario, mayor será la activación de los músculos en respuesta a esa situación imaginada. Así, los músculos se reforzarán por una especie de autocarga o auto-resistencia. Estas cargas o resistencias no tienen ninguna consistencia material, ya que son el producto de tu pensamiento intencional cuyas posibilidades son incontables. Hàn Xingqiao dice: «debes crear miles de situaciones imaginarias con el fin de fortalecerte por todas partes.» Así, el que sabe utilizar el yi puede aprovechar cualquier carga imaginaria para fortalecer su cuerpo. Para los que se entregan a esta búsqueda, es un regalo mucho más valioso que el oro, porque...

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La verdadera destreza. La aportación española a la Historia de las artes marciales.
Ene26

La verdadera destreza. La aportación española a la Historia de las artes marciales.

Gustavo de Lerancos Si Okinawa es la clave para entender cómo, hasta que punto, cuando hablamos de Cultura, los conceptos de Oriente y Occidente pierden realmente sentido a través de algo considerado tan oriental como las Artes Marciales, el método más bien la ciencia, de la Verdadera Destreza, es el vértice donde confluyen Historia, Cultura, Artes Marciales y la negación acomplejada hija del desconocimiento de nuestra valiosa herencia cultural. A menudo buscamos referentes y místicas en el Lejano Oriente cuando tan solo con escarbar en nuestra cercana tradición descubrimos cosas tan sorprendentes como que la exótica tempura que modernamente hemos incorporado a nuestros yantares, no es ni más ni menos que un ibérico rebozado de toda la vida, llevado a Japón por los jesuitas portugueses y españoles allá por el s. XVI. Y que ahora nos vuelve. Aunque, si bien como ya hemos visto, el pankration griego nos puede llevar directamente desde la Antigüedad Clásica al kárate de nuestros días, la Verdadera Destreza, resulta en si, en este aspecto, una pista falsa en el camino desde Occidente a Oriente de las Artes Marciales. ¿En qué consiste la Verdadera Destreza? La Verdadera Destreza es un método de lucha, de lucha con espada, basado en las enseñanzas y la obra de Don Jerónimo Sánchez de Carranza, autor del libro De la Filosofia de las Armas y de su Destreza y la Agression y Defensa Cristiana (1.569). Este sistema basado en la razón, la geometría y las matemáticas y que más allá de un manual de lucha es un compendio filosófico y moral, fue desarrollado por Don Luís Pacheco de Narváez, maestro de armas del rey Felipe IV de España, a través de sus once obras publicadas. El método acabaría por convertirse en la principal escuela de esgrima española, imponiéndose a la denomina Destreza Común, vigente hasta el momento. Tuvo y tiene una gran influencia y difusión. Tanto es así que aún hoy en día se ofrecen seminarios y hay quienes debaten sobre su influencia en otras Artes Marciales orientales, como la Eskrima de Filipinas, aunque he aquí la pista falsa a la que nos referíamos. España tuvo dominio de varios siglos sobre las Islas Filipinas, de donde es originario este Arte Marcial, cuyos practicantes manejan con contundente destreza un bastón corto. Si de algún modo recibieron influencia de la esgrima española, esta más bien tuvo que provenir de la esgrima común de la soldadesca y la marinería que se batió por aquellos lares, más que de la Verdadera Destreza, más extendida entre los espadachines civiles en sus lances y reyertas a punta de espada ropera. ¿Cómo se llega desde el olímpico...

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La clave de Okinawa. El kárate y los misterios de la transmisión cultural.
Dic09

La clave de Okinawa. El kárate y los misterios de la transmisión cultural.

Gustavo de Lerancos Mucha gente piensa que el kárate es un arte marcial japonés. Pero no es exactamente así. Ni mucho menos. Podría decirse que fue precisamente gracias a los japoneses, que este arte pudo desarrollarse. Y no me estoy refiriendo a su difusión. El kárate es de Okinawa. Su difusión mundial se la debemos en gran parte a los norteamericanos. Okinawa es la isla principal de un archipiélago de setenta y dos islas que forman una cadena que se extiende desde el sur de la gran isla japonesa de Kyushu hasta la isla china de Taiwán. En si mismo, el nombre de Okinawa tiene un significado revelador: “maroma, estacha”, que es la cuerda de un barco. ¡Ah, las palabras, las palabras! Se trata de un enclave muy especial. Es bien sabido que desde siempre los mares fueron el camino más ancho para la cultura y el comercio: El camino de menor resistencia, por donde se mueve a la mayor velocidad y con menos pérdidas tanto la electricidad en un circuito, como las corrientes de los ríos. Y también, por supuesto, la cultura. Acabo de pegarle una mirada a aquella zona con el Google Earth y realmente es así, es como una gran cuerda que cierra el Mar de China por el Este y casi se podría saltar de isla a isla desde Filipinas hasta Japón, pasando por Taiwán. Y en el centro está Okinawa.   La clave de Okinawa radica sin duda en su situación geográfica de verdadero puente cultural entre la milenaria China y el ignoto Japón, y en su Historia. Okinawa y el resto de las islas del archipiélago Ryu Kyu, se mantuvieron más o menos independientes tanto de China como de Japón, durante largos siglos, comerciando con todos, incluso con los europeos cuando llegaron a aquellas aguas a partir del s. XVI.   El comercio y la cultura viajan juntos en los barcos y Okinawa recibió una fuerte influencia cultural de China que no en vano era un gran Imperio: productos, gentes, religión, costumbres y artes, las marciales incluidas. No debemos perder de vista que, las artes marciales, como la primera mitad de su nombre indica y aunque algun@s puedan arrugar la nariz, forman parte del conjunto de las creaciones culturales humanas, desarrolladas por necesidad, no sólo de autodefensa, sino también como ejercicio físico y mental, desde la más remota antigüedad. En Oriente como en Occidente los monasterios son las incubadoras de la cultura. Desde China llegó a Okinawa el budismo y curiosamente las artes marciales navegaron desde el Oeste de la mano de la religión: ¡A Dios rogando y con el mazo dando! En...

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El Kata de Karate
Mar18

El Kata de Karate

Oskar Gutiérrez San Roman CN-6ºDan El sistema antiguo de entrenamiento de karate se centraba en la repetición de los katas. Los adeptos entrenaban con pocos katas, uno, dos, o tres. La calidad del adepto se media por el grado de conocimiento. El conocimiento de muchos katas no revestía ninguna importancia. Si alguno decía «yo conozco veinte katas», se hubiera pensado «es porque no conoces bien ninguno”. Los adeptos debían, poner mucha energía en un solo kata y mostrar ahí los resultados de lo aprendido. Un kata se aprendía y se repetía bajo ángulos múltiples y variados. No se trataba de una forma única y auténtica, el kata debía incluir variantes técnicas que permitieran responder a las múltiples situaciones de combate. El kata tenía un papel pragmático, muy completo, de formar y de mejorar las técnicas realmente válidas. Era un soporte técnico real. En todo caso, cuando me encontraba estancado hace unos veinticinco años, me planteé todas estas cuestiones. Tenía  una sensación de vacío y me dije «¿Qué es lo que no va en los katas?» El kata es la esencia del karate y resulta que en  el combate no utilizo nada de su contenido técnico.  ¿Dónde está esa riqueza de la que tanto hablan? La paradoja es que después de tanto tiempo muchos colegas siguen preguntando la misma cuestión, y surgen muchas reflexiones dando vueltas en círculo del que jamás van a salir. Resolver este problema no es fácil. Basta con que reviséis los katas que conocéis y probéis a aplicar estos pasajes. ¿Sois capaces de explicar el sentido y los objetivos de cada gesto técnico de modo satisfactorio? ¿No hacéis los gestos técnicos simplemente porque los habéis aprendido así? Si no sentís plenamente el significado y el objetivo de una técnica, creo que os va a servir de muy poco como técnica de combate. Cuando digo técnica de combate, lo digo con el sentido que tiene la palabra y las dimensiones del acto en sí, un enfrentamiento de dos o varios humanos.  Para ser eficaz en el combate hay que dominar los problemas de percepción mediante el trabajo técnico y la experiencia,  y me parece necesario cuestionarse acerca de las diferentes actitudes posibles en combate, que solo con el aspecto técnico de los katas actuales no se puede resolver , lo que hace que uno sienta la  necesidad de buscar en profundidad  . Muchos están frecuentemente inquietos, inseguros y sin confianza frente a una verdadera riqueza que les abre la puerta de la libertad y de las posibilidades más variadas. Sin embargo, otros permanecen tranquilos ante la pobreza y la mediocridad, por que la única razón que tienen...

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Las especificaciones del kata de karate II
Feb03

Las especificaciones del kata de karate II

Kenji Tokitsu, CN-9ºDan Traducción de Oskar Gutiérrez Hemos comenzado interrogando sobre el futuro del karate actual examinando los potenciales del kata y su situación presente. Si no lográis seguir el hilo de este texto debéis consultar los tres artículos anteriores. En el sistema antiguo, practicar el karate era prácticamente la misma cosa que ejercerse en los katas. Mediante el kata los adeptos se fortalecían. El papel del kata era más importante que hoy, puesto que se aprendía con las ramificaciones técnicas complejas para cada una de las técnicas que se enseñaban. Volvamos al tema de reflexión inicial: la técnica espectacular y la técnica poco visible. Para abordar esta cuestión propondré los siguiente ¿Cómo y en qué condiciones una técnica de combate puede ser eficaz? Diréis por la fuerza, la velocidad, el timing,… Olvidáis entonces una cosa fundamental: la técnica de combate es eficaz cuando no se ve. La eficacia de cualquier técnica aumenta al máximo si se utiliza de manera que el adversario no la vea. Uno de los papeles de la velocidad consiste en disminuir la visibilidad del gesto; por el contrario, el adversario si logra verla hace que la eficacia disminuya. Es evidente entonces que cuando se reflexiona sobre una técnica simple no se tiene en cuenta comprender los fenómenos del combate y la transmisión. En efecto, en la época en la que el arte de combate tenía un verdadero papel social por su eficacia los adeptos profundizaban las técnicas de esta manera, es decir: para que las técnicas fueran lo menos visibles posible, invisibles realmente. La preocupación principal de sus entrenamientos era ¿cómo se puede hacer este u otro movimiento técnico sin que el adversario le vea? Las técnicas elaboradas con esta idea eran transmitidas de manera oculta, puesto que era necesario disimularlas de las miradas de eventuales adversarios. Era necesario no hacer conocer la especificidad de la escuela. No era cuestión de dejar observar el entrenamiento. Subrayemos de nuevo que en lo concerniente a la calidad técnica y el sistema de transmisión, el karate clásico se apoyaba sobre un sistema exotérico poco visible, mientras que hoy se apoya sobre un sistema opuesto, aquel que se muestra. En el karate clásico la demostración pública no tenía sentido. Si se hacía con ocasión de una fiesta o un evento excepcional, era mostrado principalmente «las flores» de las técnicas, escondiendo «los frutos». Los adeptos nobles del castillo de Shuri apreciaban las técnicas sobrias y eficaces que empleaban el mínimo gesto necesario y despreciaban las «espectaculares». Las denominaban «técnicas campesinas». Sus ojos buscaban percibir en la ejecución de un kata los instantes en los que las técnicas eran verdaderamente...

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