Reishiki I
Andrés López “El camino en las Artes Marciales comienza y termina con cortesía. Por lo tanto sea siempre cortés”. Proverbio de Sosai Masutatsu Oyama INTRODUCCIÓN Las artes marciales japonesas, tanto antiguas (Koryu Budo) como modernas (Gendai Budo), deben gran parte de su base filosófica y moral al pensamiento que integra el Bushido. Reflejan el espíritu del Bushido en los diferentes códigos de conducta o Dojo Kun que aún se imparten en los Dojo. Estos códigos buscan incorporar psicológicamente al guerrero/practicante en la sociedad civil en tiempos de paz a la vez que dan una formación moral y ética a sus practicantes. De todos es sabido que una de las primeras cosas que se aprende al entrar por primera vez en un Dojo es todo lo relativo a la etiqueta y comportamiento en el mismo, esto es, el Reishiki y el Dojo Kun. No obstante, suele ser algo que inicialmente no se entiende, no se valora y que se ve como un protocolo anticuado y ausente de lógica a ojos occidentales, provocando que sea un aspecto de la práctica tomado a la ligera en muchas ocasiones y, tristemente, ausente en muchos Dojos gimnasios. Esto nos hace perder una parte importante del espíritu de estas disciplinas, además de la utilidad de las mismas. En nuestro caso, como practicantes de artes marciales japonesas intentaremos analizar y estudiar lo relativo al Reishiki en las mismas. KANJI Existen muchas palabras usadas en el Dojo que incluyen el término REI, como son Reiho, Reigi, Reigisaho, Reisansoke o Reishiki. ¿Por qué tantas? ¿Qué significan realmente? ¿Qué diferencia semánticas existen entre ellas? Veamos los caracteres chinos empleados en la escritura japonesa por separado: 礼 (Rei). Traducido comúnmente como “Saludo”, posee además las siguientes connotaciones: costumbres sociales, modales, rito, comportamiento social adecuado (en el confucianismo), propiedad, cortesía. El mismo kanji es usado en el código del Bushido para Respeto (una de las siete virtudes). Indica que los samuráis no tienen motivos para ser crueles. No necesitan demostrar su fuerza. Un samurai es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no seríamos mejores que los animales. Un samurai recibe respeto no solo por sufiereza en la batalla, sino también por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurai se vuelve evidente en tiempos de apuros. El respeto con todos es un gran ejemplo de humildad y requiere más fuerza y contención que la agresión o el dominio (comportamientos nacidos de la inseguridad). Este carácter ya lo empleaban los chinos para Li (礼, decoro o etiqueta). Es una de las cinco constantes para la promoción de las virtudes en el confucionismo. Se refiere a cualquiera de las funciones sociales seculares de...
Nuevo número de magazine DOKKODO
Ya esta disponible en la web magazine DOKKODO Nº8 Junio/Julio 2014. Que la disfrutéis! SUMARIO: EL JUJUTSU TRADICIONAL JAPONÉS ARTES MARCIALES EUROPEAS… RYOEN RYU NAGINATAJUTSU… LAS TRES BATALLAS DEL KATA SANCHIN, por Iván García Gordo LOS YAKUSOKU KUMITE DE LA MATSUBAYASHI SHORIN RYU. TERCERA PARTE por Shigehide Akamine HISTORIA DEL TAEKWONDO: LA CHUNG DO KWAN, por Antonio García Piñar BUSCANDO UNA PRÁCTICA REAL, por Guillermo Balderas LA RECONSTRUCCIÓN DE LOS HECHOS. Por Pedro Martín González UN RETO DEL PASADO. EL GRAN MAESTRO SALVATOR FABRIS Y SU PECULIAR ESGRIMA por Jaime Girona TAO Y ARTE, por Fernando Liuzzi DESCARGATE LA REVISTA http://www.magazinedokkodo.com/ NÚMEROS...
¿Son las artes marciales eficaces?
Andrés López . De unos años a esta parte han surgido múltiples sistemas de defensa personal o de combate que se venden con la etiqueta de sistemas eficaces en comparación (y detrimento) de las artes marciales clásicas o tradicionales (Judo, Karate, TKD, Taiji Quan…) más orientadas a otras facetas (supuestamente) ajenas a la eficacia en combate y a la salvaguarda de la integridad. Estos nuevos sistemas (con términos como Method, System, Urban, Fighting, Revolution, Operativo, Integral…) se presentan (y venden) como la panacea y solución universal a toda situación conflictiva con su mera práctica. Pero, ¿es posible? ¿Existe el arte marcial definitivo ultra eficaz? Analicemos para ello tres palabras supuestamente sinónimas: Eficacia, Eficiencia y Efectividad. EFICACIA: Denominaremos así la capacidad de alcanzar exitosamente los objetivos en el tiempo establecido, esto es, “hacer lo necesario”. Por tanto, es independiente de la cantidad de recursos (dinero y horas) empleados y es necesario un objetivo claro al que llegar. EFICIENCIA: La describiremos como la capacidad de solventar problemas usando la menor cantidad de recursos posibles, es decir, “hacerlo bien”. Es independiente del objetivo que quiero alcanzar. Sólo se focaliza en el uso inteligente de nuestras opciones, con lo cual podremos ser eficientes y no ser eficaces. La eficiencia, por tanto, depende del costo energético (físico y mental) requerido para el resultado deseado. EFECTIVIDAD: La definiremos como un equilibro proporcional (ni fijo ni céntrico) entre la eficiencia y la eficacia (en función de mis intereses y del momento), esto es, la capacidad de ser eficiente y eficaz en el logro de mis objetivos. Para valorar la efectividad podemos usar tres simples métodos: focalizado, diferencial e integral. Efectividad focalizada: Es la simplificación del gesto técnico en una prueba simplificada (pero con exigencia de la capacidad física similar a la ejecución en situación real), es decir, la determinación de la eficacia de la respuesta con ataques predeterminados (la técnica, lado del cuerpo, altura…). Efectividad diferencial: Se encuentra en el mismo entorno anterior y con las mismas condiciones, pero determinaremos la eficacia de los gestos técnicos no implicados directamente en la prueba. Es una análisis de optimización (posición, orientación corporal, distribución de pesos…) al inicio, desarrollo y fin de la prueba simplificada. Los movimientos nunca son simples y fáciles de aislar. Con esta prueba podemos valorar la contribución de las partes excluidas de la prueba al movimiento global. Efectividad integral: es la evaluación de la efectividad técnica en su conjunto. Realizaremos pruebas lo más próximas posibles a la situación real y compararemos la eficacia obtenida en los resultados con la eficacia obtenida en las situaciones simplificadas anteriores. Lo ideal sería comparar mis resultados con situaciones reales,...
La naturaleza de la enseñanza de las artes marciales en Japón
Kōno Yoshinori A partir de abril de 2012, se ha establecido como obligatoria la enseñanza de las artes marciales en la escuela secundaria en Japón. Hay un grupo de opinión que se opone a esta obligatoriedad porque temen por la seguridad de los estudiantes; Kōno Yoshinori, investigador de las artes marciales tradicionales, nos señala ante todo la problemática de la implantación en el actual sistema educativo la enseñanza de las artes marciales. Japón durante cientos de años y hasta la modernización de la Restauración Meiji (1868), fue un país en el que las riendas del gobierno las llevaban los bushi (samuráis). Por esa razón, aún a día de hoy en el extranjero se piensa que los japoneses saben todos algún tipo de arte o técnica marcial. Las artes marciales japonesas en la historia moderna Ciertamente, Japón no ha estado nunca gobernado temporalmente por un gobierno militar. Su sociedad ha estado siempre administrada por un característico sistema jerárquico de clases: agricultores, artesanos, mercaderes, y por encima de ellos los samuráis. No obstante, aunque el sistema de clases japonés aparentemente genere una impresión de haber sido algo solido y firme, en realidad fue un sistema bastante fluido. Aunque oficialmente a la plebe (artesanos, mercaderes y agricultores) se le había prohibido aprender las artes marciales, en realidad apenas se respetaba esta ley, y particularmente en las áreas bajo el control directo del shogunato de Edo, los artesanos, mercaderes y agricultores aprendían las artes marciales sin ninguna vacilación. Por ejemplo, a finales del período Edo, los líderes del Shinsengumi (grupo que luchó frontalmente contra el movimiento que quería derrocar el sistema del shogunato), el comandante Kondō Isami y el vicecomandante Hijikata Toshizō, provenían de familias de campesinos y de entre los soldados del regimiento también hubo muchos que no pertenecían al linaje de los samuráis. Todos estos personajes aprendieron las artes marciales porque se sentían atraídos por la figura del samurái, y no creo que ninguno de ellos se viera forzado a aprenderlas contra su voluntad. Sin embargo, con la llegada de la era Meiji, llegó el servicio militar obligatorio y salvo las personas extremadamente débiles, todos tuvieron que someterse al entrenamiento militar, les gustase o no. Más tarde acaecería la derrota en la Segunda Guerra Mundial. En aquel momento, el GHQ (Cuartel General, por sus siglas en inglés) de las Fuerzas Aliadas, con el fin de eliminar totalmente la predisposición militar japonesa, prohibió cualquier cosa que tuviese relación con las artes marciales; sin embargo, más tarde levantaron esta prohibición como medida para potenciar el papel de Japón como fuerza aliada. De este modo, con el paso de los años, las artes marciales como el...
La denominación de origen
Cayetano A. Sánchez (Ko-Oni) Empecemos por la perogrullada…: Todas aquellas artes marciales tipo Karate, Kenpo, -Jutsu, -Do, etc., por definición son de origen japonés de manera directa o indirecta y, también por definición, especialidades o subespecialidades de los sistemas de lucha practicados por soldados y militares en general. Pero han pasado más de 50 años desde que algún maestro nipón admitiera en su grupo a un occidental, lo que supone una nueva generación de maestros y, por lógica elemental, la posibilidad de que Japón haya perdido la hegemonía en el dominio de estas artes tan enraizadas con su tradición. Es decir, es posible que uno (o más) occidentales dominen incluso mejor que un japonés la disciplina o especialización de la que hablamos. Otra cosa es que por motivos de esa misma tradición, sea reconocido o no oficialmente. Llegado al punto en el que el alumno ha alcanzado el máximo nivel de maestría (dominio) de esa escuela, estilo, concreto, tradicionalmente se le entrega un título llamado Menkyo Kaiden, traducido coloquialmente como «Licencia o Certificado de transmisión total». Este certificado no significa que ya domine TODO sobre las artes marciales, sino únicamente el estilo o escuela que otorga ese Menkyo Kaiden. Por poner uno de esos ejemplos incuestionables se sabe que Gichin Funakoshi obtuvo el Menkyo Kaiden de su Maestro Anko Itosu, lo que no significa que, por extensión, dominase todas las técnicas de Karate ya que, por citar otro ejemplo, nunca entrenó el Karate de la ciudad de Matsumora, mucho menos que conociese el Shindo Shin Ryu Jujutsu, o el Muso Shin Ryu Iaido. Partiendo de esta premisa y a raíz de la lectura del blog de Arthur Clarke, se me plantean varios interrogantes a los que intentaré dar respuesta. Llega un momento en la vida de todo Budoka o practicante de artes marciales en que piensa, cree, tiene la certeza, o consigue el Menkyo Kaiden… que ya ha llegado al punto máximo de las enseñanzas en esa escuela concreta. A partir de ese momento se contemplan varios escenarios: El Camino no acaba Toda escuela, estilo, corriente o cualquier otra denominación, no es más que una parte que forma parte de un conjunto. Igual que Gichin Funakoshi no tenía la más mínima idea (que se sepa) de Aikido (o Morihei Ueshiba de Karate-Do), nuestro Menkyo Kaiden puede elegir continuar el camino buscando otras partes del conjunto, en lenguaje llano, otras especialidades o estilos que incorporará a su bagaje de conocimientos y así hasta el infinito o que alcance ese famoso «Satori» que le confiera una sabiduría más allá de lo conocido. El sentido del Deber Dado que en los tiempos...

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