Si Dañas, me Dañas
Parvati es una de las diosas más amorosa, benevolente y misericordiosa del panteón hindú. Es la consorte de Shiva y se manifiesta como extraordinariamente compasiva. Cierto día, uno de sus hijos, Kartikeya, hirió a una gata con sus uñas. De regreso a casa, corrió hasta su madre para darle un beso. Pero al aproximarse al bello rostro de la diosa, se dio cuenta de que ésta tenía un arañazo en la mejilla. – Madre – dijo Kartikeya -, hay una herida en tu mejilla. – ¿Qué te ha sucedido? Con sus ojos de noche inmensa y profunda, la amorosa diosa miró a su querido hijo. Era su voz melancólica y dulce cuando explicó: – Se trata de un arañazo hecho con tus uñas. – Pero, madre – se apresuró a decir el joven – – … yo jamás osaría dañarte en lo más mínimo. – No hay ser al que yo ame tanto como a ti, querida madre. Una refrescante sonrisa de aurora se dibujó en los labios de la diosa. – Hijo mío – dijo -, ¿acaso has olvidado que esta mañana arañaste a una gata? – Así fue, madre – repuso Kartikeya. – Pues, hijo mío, ¿es que no sabes ya que nada existe en este mundo excepto yo? – ¿No soy yo misma la creación entera? – Al arañar a esa gata, me estabas arañando a mí misma. Maestro: Al herir, te hieres. A quienquiera que dañes, te dañas a ti mismo. Fuente: 101 cuentos clásicos de la India – Ramiro A. Calle Foto portada: Cesar...
Solo quiero eso..
«Me ha llegado al correo este bonito mensaje de la escritora y periodista Angeles Caso, no se si está publicado en algún médio, si así fuera supongo que como siempre este tipo de artículos se pueden compartir en nuestros blog, por lo que quiero hacer participe del mismo a mis amigos, me siento bastante identificado con su contenido, aunque por mi parte añadiría tambien, el perdón y la compasión». Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación -al menos la sensación- de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida. Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan. Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser. Y ahora, ahora, en...
Sacúdete y sube
Se cuenta de cierto campesino que tenía una mula ya vieja, en un lamentable descuido la mula cayó en un pozo que había en la finca. El campesino oyó los bramidos del animal, y corrió para ver lo que ocurría. Le dio pena ver a su fiel servidora en esa condición , pero después de analizar cuidadosamente la situación , creyó que no había modo de salvar a el pobre animal, y que mas valía sepultarla en el mismo pozo. El campesino llamo a sus vecinos y les conto lo que estaba ocurriendo y los enlisto para que le ayudaran a enterrar la mula en él y de esta forma no continuara sufriendo. Al principio la mula se puso histérica. Pero a medida que el campesino y sus vecinos continuaban paleando tierra sobre sus lomos, una idea vino a su mente. A la mula se le ocurrió que cada vez que una pala de tierra cayera sobre sus lomos ¡ELLA DEBIA SACUDIRSE Y SUBIR SOBRE LA TIERRA!!Esto hizo la mula palazo tras palazo. ¡¡SACUDETE Y SUBE ¡¡sacúdete y sube!! ¡¡Sacúdete y sube!! Repetía la mula para alentarse a sí misma No importaba cuan doloroso fueran los golpes de la tierra y las piedras sobre su lomo o lo tormentoso de la situación , la mula lucho contra el pánico y continuo SACUDIENDOSE Y SUBIENDO.A sus pies se fue elevando de nivel el piso . Los hombres sorprendidos captaron la estrategia de la mula y eso los alentó a continuar paleando .Poco a poco se pudo llegar hasta el punto en que la mula cansada y abatida pudo salir de un brinco de las paredes de aquél pozo. la tierra que parecía que la enterraría , se convirtió en su bendición , todo por la manera en la que ella enfrento la adversidad ¡ASI ES LA VIDA!! Si enfrentamos nuestros problemas y respondemos positivamente y rehusamos dar lugar al pánico, a la amargura y a las lamentaciones de nuestra baja autoestima, las adversidades que vienen a nuestra vida a tratar de enterrarnos ¡¡¡nos darán el potencial para poder salir beneficiados y bendecidos!!! Autor desconocido. Foto portada: Dario...
Frases para pensar: Libertad
Nadie es libre, hasta que se encuentra a uno mismo. No hay camino hacia la libertad, la libertad es el camino. Si fuésemos capaz de eliminar nuestra cultura aprendida a grandes rasgos, realmente seremos libres. Si tienes algo, déjalo libre… si regresa es tuyo y si no, nunca lo fué… Somos libres pero estamos atados a nuestros actos. La libertad es algo intacto, inodoro, incoloro… Es el alma de cada persona. No dejes que tus alas de libertad pierdan una sola pluma. La realidad es la que tú te creas, si quieres ser libre en ella, lo serás… La libertad como se entiende no existe, eres un ser de verdad y por lo tanto siempre te mueves en ella, cuando comprendes esto, entras en la verdadera libertad. No existe poder supremo que nos limite el contacto con la Libertad. No hay triunfo sin renuncia, victoria sin sufrimiento, libertad sin sacrificio. Y sé que muriendo, hallaré mi verdadera libertad. La Libertad, pájaro con alas, las personas la buscan pero nunca la encuentran, y yo les digo busca tan alto como tus ojos puedan, porque si la encuentras tu vida será serena. Un hombre nace con libertad, pero esa libertad se destruye cuando el mismo hombre se la impide. La libertad sólo debe disfrutarla quien se la merece. La libertad es sinónimo de felicidad. Serás tan libre como te atrevas a pedir. Mi libertad acaba donde empieza mi silencio. La libertad es un pensamiento que se desvanece en el pozo de la sociedad. Tu libertad acaba cuando empieza la de los demás. Ser libre significa vivir y ayudar a que los demás también lo hagan. La libertad ni se compra ni se vende, la libertad es un derecho humano. La auténtica libertad es sentirse en paz con uno mismo. Uno no es libre por el hecho de hacer lo que quiera, no confundamos libertad con libertinaje. Gracias a la libertad tenemos un sueño, la utopía, lástima que haya algunos que nos lo prohíban. Libertad es la palabra, el mensaje, es la voz libertad para el oprimido, para el que siempre peleó. La libertad permite a la vida vivir. Libertad, en tu nombre cuántos crímenes se cometen. Los grilletes de oro son mucho peores que los de hierro. Libertad consiste en decir lo que los demás no quieren oir. La libertad, la mayoría de las veces, no es para el hombre más que la facultad de elegir su esclavitud. En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle. Si te detienen en nombre de la justicia, huye en nombre de la libertad....
Tener prisa
Un joven muy entusiasta le pidió a un maestro de sable que lo aceptara como discípulo. «Seré tu sirviente y practicaré sin cesar. ¿Cuánto tiempo me llevará aprenderlo todo?». «Al menos diez años», contestó el maestro. «Eso es demasiado tiempo», replicó el joven. «Supongamos que trabajo el doble que los demás. Entonces, ¿Cuanto tiempo me llevará?. «Treinta años», le dijo el maestro. «¿Que quieres decir?, exclamó el joven. «Haré cualquier cosa para dominar el arte del sable lo más pronto posible». «En ese caso», dijo el maestro en tono serio, «necesitarás cincuenta años. Una persona con tanta prisa es un mal estudiante». A este joven avergonzado se le permitió servir de ayudante con la condición de que no tocara un sable ni hiciera ninguna pregunta sobre ello. El joven pasó los tres años siguientes limpiando, cocinando y haciendo recados. Pero un día, el maestro se acercó sigilosamente al joven y le atacó con un sable de madera. Desde ese momento, el maestro siguió con sus ataques por sorpresa hasta que el joven desarrolló un sexto sentido muy agudo; podía percibir un ataque antes de recibirlo. «Ahora ya estás listo para aprender», le dijo el maestro. La instrucción formal comenzó y el estudiante progresó rápidamente. Foto...
Vanidad
Era un hombre excepcionalmente vanidoso y que aún en las cosas más simples quería llamar la atención. Se encontró con un joven y le dijo: – Tengo un tambor tan enorme que su sonido se puede escuchar a más de mil kilómetros. El estudiante repuso sonriente: – Pues, amigo, yo tengo una vaca de tamaño tan descomunal que cuando anda y apoya las patas delanteras, luego tarda todo un día en apoyar las patas traseras. El hombre protestó: – ¡No puede haber vacas tan grandes! Y el estudiante dijo: – ¿Ah no? – Entonces, dime, ¿de dónde crees que sacan la piel para hacer tu tambor? Maestro: la vanidad lleva en sí misma a menudo su propio castigo Fuente: cuentos espirituales de la China de Ramiro A. Calle Foto...

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