Reflexiones sobre el método de artes marciales VIII
Kenji Tokitsu CN-9ºDan Cadenas musculares dinámicas En la obra citada anteriormente, el Maestro Sagawa dice repetidas veces: «No hay que colocar la fuerza en los hombros… Los que entrenan con la fuerza de los hombros no tienen esperanza de llegar más lejos… » En la mayoría de sus ejercicios de refuerzo muscular, este maestro utilizaba objetos pesados tales como la barra de hierro para la técnica de la lanza, el palo pesado, el tsuchi (peso con mango)… Pero es imposible manejar estos objetos pesados sin contraer los músculos de los hombros, aunque sólo sea para levantarlos.El maestro afirma que levanta el palo pesado cien mil veces al año.Yo me he fabricado un palo de 1,70 metros que pesa 3,5 kilos, y unos tsuchi de 7 kilos, de 9 kilos y de 11,50 kilos. He entrenado con ellos todos los días durante varios años y he comprobado que es imposible hacer estos ejercicios con los músculos de los hombros relajados. Entonces, ¿qué quiere decir esta advertencia en la que insiste el Maestro Sagawa: «no hay que colocar la fuerza en los hombros»? Mi experiencia me indica que significa lo siguiente: «utilizar lo menos posible la fuerza de los hombros con el fin de que los esfuerzos se repartan equitativamente por todo el cuerpo ». Un día, uno de mis alumnos, especialista en kinesiterapia, me habló del concepto terapéutico de las cadenas musculares. Asociando este concepto con el método de zhan zhuang (ritsu-zen), esta explicación de pronto me dio una inspiración. En el yi chuan, con el método de ritsu-zen (zhan zhuang), se busca un estado corporal en el que todos los músculos del cuerpo parezcan formar un solo bloque. Es decir, un estado en el que el cuerpo esté recubierto de una serie de músculos que forman una larga cadena. No se trata del mismo concepto que el de las cadenas musculares mencionado por el kinesiterapeuta, pero sí de una cadena. Pensé entonces en otro concepto, el de las cadenas musculares dinámicas o una cadena dinámica de los músculos. Asociando este concepto con el método de ritsu-zen, creo comprender por qué el Maestro Sagawa tenía que trabajar de 24 modos diferentes cada día. Por ejemplo, si entrenas con el palo pesado, de cerca de 3 kilos, hacer cien repeticiones resulta difícil al principio. Si este ejercicio se efectuara con un tsuchi de 9 kilos, pocas personas llegarían a hacer una decena de repeticiones. (Si lo dudas, haz la prueba. Yo, sobre todo, no quisiera hablar de este fenómeno en un vacío.) Los músculos de tus brazos y de tus hombros van a comenzar por cansarse. Dos o tres días después,...
III Curso de Karate Shotokan y Kenjutsu
Fecha: Sábado, 14 de Abril 2012 CUOTA CURSO MAÑANA TARDE ADULTOS (A partir de 18 años) 30 € De 10,00 a 12,00 De 18,00 a 20,00 Lugar: Polideportivo de El Entrego (sala de artes marciales) Dirige: Chus García 7ºDan de Karate 2ª Dan de Iaido Organiza: Asociación de Karate y Budo Shotokan Nalón Coordina: José Ramón Álvarez Ruiz-Huidobro 6ºDan por la Federación Española de Karate 3er. Dan por la Academia Mundial de Karate Shotokan Contenidos: Estudio y desarrollo del Kata Hanguetshu, trabajo de la respiración, aplicaciones y comparativa con el kata Sanchin (kata de respiración...
Karate y Autodefensa
José Luis Prieto Méndez CN-7º Dan “No todo el Karate es autodefensa y no toda la autodefensa es Karate” Que el Karate sirve para defenderse es una obviedad. La pregunta que surge es ¿defenderse de qué, de quién y cómo lo hacemos? Si tras unos años de entrenamiento, hubiéramos conseguido adquirir la habilidad de poder derribar a un adversario de un solo golpe (kime-waza), o mas aún; la capacidad de martarlo (ikken hissatsu) ¿habríamos cumplido nuestro objetivo? ¿Es ese el objetivo marcial último? De ser así, deberíamos conceder altos grados a delincuentes habituales, a sicarios sin escrúpulos o a asesinos en serie, pues habrían demostrado su capacidad de hacer daño sin ningún género de duda. Si ya eres cinturón negro de karate, o posees varios danes, enhorabuena, lo has conseguido. ¿Y ahora qué? Si aspiras a algo más, enhorabuena también; pues ello te permitirá seguir aprendiendo y mejorando. Creo que es importante establecer cuales son los objetivos marciales (propios o de nuestro sistema) para saber dónde nos encontramos, a dónde queremos ir y qué tenemos que hacer para conseguirlo. Con frecuencia nos conformamos con divulgar las virtudes de nuestro estilo (que siempre ha de ser mejor que todos los demás) en la creencia de que si nosotros practicamos ese estilo, que es el mejor, estaremos en disposición de ser los mejores (si es que ya no lo somos) Aunque eso fuera cierto, una cosa son las posibilidades y otra bien distinta las habilidades. Una cosa es que tengamos el teléfono móvil de última generación, con todos los adelantos técnicos habidos y por haber (el karate); y otra cosa bien distinta es que sepamos sacarle partido a toda esa tecnología (nuestra capacidad). Es fácil comprobar que la mayoría solo realizan llamadas y envían mensajes de texto, independientemente de las posibilidades del aparato. El Karate es sin duda un arte marcial extraordinariamente versátil. Los Kata están llenos (sobre todo los de Naha-Te) no solo de atemi, sino también de derribos, luxaciones y un sinfín de técnicas mas allá de las utilizadas en Ju-Kumite o Shiai-Kumite. No debemos preguntarnos cuántas cosas es capaz de hacer el Karate, sino, cuántas cosas somos capaces de hacer nosotros. ¿De veras sabemos golpear? O sabemos hacer Gyaku-Zuki y Mawashi-Geri. ¿Que pasa con los Ate-Waza (codazos, rodillazos, cabezazos)? Sabemos que existen, pero ¿los dominamos? ¿Y las luxaciones y derribos y estrangulaciones? ¿Forman parte del karate o los consideramos como un añadido externo al karate que debemos rechazar? Quizás solo debamos contemplar como “propias” las escasas y esteriotipadas aplicaciones que con poca frecuencia y escaso acierto realizamos en algunos Bunkai. Si entendemos que ya sabemos derribar a un...
Reflexiones sobre el método de artes marciales VI
Kenji Tokitsu CN-9ºDan De la fuerza turbia a la fuerza integral Al hacer un trabajo manual minucioso, activas los músculos de las manos y de los brazos con precisión. Cuanto más te concentres en los gestos, menos piensas en las otras partes del cuerpo, hasta el punto de no prestarles atención alguna. Lo mismo puede ocurrir cuando realizas trabajos físicamente duros. Tras una jornada de trabajo físico, incluso de esfuerzo no repartido por todas las zonas corporales, sientes que tienes todo el cuerpo cansado. “Estoy totalmente agotado” no significa que hayas trabajado todas las zonas corporales por igual hasta el agotamiento. En cualquier caso, incluso cuando estás “totalmente” cansado al final del día, el ejercicio físico que has hecho no deja de ser parcial comparado con el “total” del concepto zheng-ti, que yo traduciría como “el cuerpo integrado en su conjunto”. El zheng-ti, concepto esencial del yi chuan, no surge de una impresión, sino que se forma técnicamente mediante la práctica de un método. Esta distinción es necesaria para avanzar en nuestra reflexión. Pero primero aclaremos una cosa. Hemos empezado a reflexionar sobre el taichi chuan, pero estamos insistiendo en el método del yi chuan. ¿Por qué? Porque creo que la parte oscura del método del taichi chuan se verá de modo más claro y directo si echamos mano del concepto zheng-ti del yi chuan. En mi opinión, este concepto proporciona la respuesta a nuestra pregunta inicial: “¿cómo se puede aumentar la fuerza y la velocidad a través de un trabajo aparentemente flexible y lento?” Mientras no aclaremos esta problemática, la práctica del taichi chuan, y de lo que la gente conoce como disciplinas internas, no podrá librarse de ese aura místico del tipo: “si desarrollas el qi, podrás dominar a cualquier adversario.” Nosotros pensamos que el qi (o ki) en arte marcial sólo tiene valor en conjunción con las funciones físicas y técnicas. Juntos, forman una relación mutua: según aumenta el ki, aumenta también la función muscular. Dicho esto, volvamos a nuestro tema con la ayuda de otro ejemplo. Supongamos que tienes delante a un hombre de aspecto musculoso. Entrena regular y metódicamente en un gimnasio utilizando pesas y diversos aparatos. Todo su cuerpo está desarrollado, ya que trabaja con esmero cada uno de sus músculos. Por ejemplo, para trabajar su bíceps, apoya el codo en una tabla y hace repeticiones con una mancuerna. Trabaja cada grupo muscular de modo similar. Así, tiene todo el cuerpo recubierto de grandes músculos potentes. Sabe desplegar fuerzas bien construidas. La fuerza turbia y la fuerza del zheng-ti Hàn Xingqiao, cuya obra hemos mencionado anteriormente, diría que la fuerza de este hombre es una...
La verdadera destreza. La aportación española a la Historia de las artes marciales.
Gustavo de Lerancos Si Okinawa es la clave para entender cómo, hasta que punto, cuando hablamos de Cultura, los conceptos de Oriente y Occidente pierden realmente sentido a través de algo considerado tan oriental como las Artes Marciales, el método más bien la ciencia, de la Verdadera Destreza, es el vértice donde confluyen Historia, Cultura, Artes Marciales y la negación acomplejada hija del desconocimiento de nuestra valiosa herencia cultural. A menudo buscamos referentes y místicas en el Lejano Oriente cuando tan solo con escarbar en nuestra cercana tradición descubrimos cosas tan sorprendentes como que la exótica tempura que modernamente hemos incorporado a nuestros yantares, no es ni más ni menos que un ibérico rebozado de toda la vida, llevado a Japón por los jesuitas portugueses y españoles allá por el s. XVI. Y que ahora nos vuelve. Aunque, si bien como ya hemos visto, el pankration griego nos puede llevar directamente desde la Antigüedad Clásica al kárate de nuestros días, la Verdadera Destreza, resulta en si, en este aspecto, una pista falsa en el camino desde Occidente a Oriente de las Artes Marciales. ¿En qué consiste la Verdadera Destreza? La Verdadera Destreza es un método de lucha, de lucha con espada, basado en las enseñanzas y la obra de Don Jerónimo Sánchez de Carranza, autor del libro De la Filosofia de las Armas y de su Destreza y la Agression y Defensa Cristiana (1.569). Este sistema basado en la razón, la geometría y las matemáticas y que más allá de un manual de lucha es un compendio filosófico y moral, fue desarrollado por Don Luís Pacheco de Narváez, maestro de armas del rey Felipe IV de España, a través de sus once obras publicadas. El método acabaría por convertirse en la principal escuela de esgrima española, imponiéndose a la denomina Destreza Común, vigente hasta el momento. Tuvo y tiene una gran influencia y difusión. Tanto es así que aún hoy en día se ofrecen seminarios y hay quienes debaten sobre su influencia en otras Artes Marciales orientales, como la Eskrima de Filipinas, aunque he aquí la pista falsa a la que nos referíamos. España tuvo dominio de varios siglos sobre las Islas Filipinas, de donde es originario este Arte Marcial, cuyos practicantes manejan con contundente destreza un bastón corto. Si de algún modo recibieron influencia de la esgrima española, esta más bien tuvo que provenir de la esgrima común de la soldadesca y la marinería que se batió por aquellos lares, más que de la Verdadera Destreza, más extendida entre los espadachines civiles en sus lances y reyertas a punta de espada ropera. ¿Cómo se llega desde el olímpico...

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