Mokuso
Dic11

Mokuso

¿Qué es y para qué sirve el MOKUSO? Es el acto de meditación antes o después de la clase. Sirve, al empezar, para centrarnos en el trabajo a realizar y, al terminar, para relajarnos de la tensión mantenida y volver a la actividad normal. Normativa de Grados de la RFEK.   Prólogo   Una de las cosas más extrañas que un practicante encuentra en sus comienzos en el arte marcial japonés es el acto de Mokuso. ¿Qué es? ¿Para qué sirve? La respuesta que muchas veces recibe es la anteriormente expuesta o ninguna, más allá de que es un protocolo a cumplir. Pero claro, esto puede ser una respuesta insatisfactoria para un estudiante del Budo. ¿Realmente es necesario hacer Mokuso para centrarnos en la práctica? ¿No dependerá más bien del practicante en cuestión? ¿O tendrá otra explicación?   La meditación (considerada como la actividad pasiva perfecta para la salud y como antídoto recomendable para el estrés) siempre ha estado vinculada a la práctica marcial, tanto en Japón como en China, como medio intrínseco y necesario para alcanzar la maestría. La meditación es para la práctica mental lo mismo que la parte física para el cuerpo, a pesar de que algunos practicantes la desestimen por considerarla inútil para la lucha.   La meditación en las artes marciales japonesas tiene una clara influencia del budismo zen, pero no una connotación religiosa.   Introducción   Como hemos visto en los artículos del Reishiki, la sociedad japonesa adora los rituales y un arte marcial requiere comprensión (y práctica reiterada) para progresar y evitar convertirnos en robots, repitiendo un gesto sin tener conocimiento sobre lo que estamos haciendo.   Mokuso está estrechamente ligado al concepto de Mushin, siendo necesario para la práctica de este último.   Cada practicante realiza Mokuso de una forma y con objetivos distintos. Relajación, preparación para o liberación de son algunos conceptos que se vinculan al Mokuso. Puede ser cualquiera de ellos, en función del momento en el que estemos, pero siempre en un intento de búsqueda del Mushin.   El acondicionamiento físico es más fácil, por lo que se obtienen resultados positivos primero. Pero un estado mental adecuado maximizará el rendimiento físico, eliminando pensamientos no adecuados, fundamental en situación de combate, donde no hay que pensar, sino actuar.   Significado de Mokuso   El término Mokuso (黙 想) está compuesto por los caracteres:   黙 Moku: no decir nada, mantener en silencio 想 So: Pensamiento, idea, imaginación, consideración, concebir, imagen Podríamos, por lo tanto, traducirlo como “el acto de silenciar nuestros pensamientos” o “pensar en la nada” o adaptar el famoso empty your mind.   Objetivos   Al inicio: eliminar todos aquellos pensamientos y preocupaciones que nos puedan perturbar o distraer...

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La Mente Enmarañada
Ago19

La Mente Enmarañada

Yolanda Calvo Gómez – Psicóloga Dos mujeres entran en el vestuario del gimnasio charlando animadamente. Una de ellas muy alta, muy morena, muy delgada, explica con gestos un poco rígidos y bruscos que ella no soporta los masajes, que se pone muy nerviosa.“Mira que este fisio es de los naturistas, te pone música relajante y pone velitas, y te da un masaje que a otra gente la relaja un montón… Pues, nada, yo me pongo super nerviosa. No lo soporto. Y es que empiezo a pensar en los niños, lo que tengo que hacer, mis preocupaciones, y esto y lo otro, y me pongo atacada, no soporto estar ahí quieta.”       Muchos maestros orientales cuando vienen a enseñar Meditación a Occidente explican que encuentran la mente occidental muy llena de ‘objetos’ de obstáculos: que pensamos muchas cosas, muy rápido, muy caóticamente, sin ningún control. Es lo que yo llamo la mente enmarañada (greñúa, dirían en Andalucía). Tenemos una mente tan caótica, tan desordenada, tan enmarañada, que por ella cuesta pasar el ‘peine’ del Mindfulness. Para mucha gente, entonces, será imposible empezar a hacer una meditación, centrar su mente, durante treinta, ni siquiera quince, ni diez minutos. Necesitarán hacer, varias veces al día, sesiones muy cortas, muy breves, que duren apenas dos o tres minutos. Aunque parezca mentira, mantener esa práctica durante las primeras semanas, tendrá un efecto muy potente. Yo a veces recomiendo hacer una Pausa Mindfulness, de dos o tres minutos, cada hora o dos horas. Como mínimo tres veces al día. Pero si se puede practicar cada hora o dos horas, el resultado es mucho mayor. Es más, para muchas personas observar sin alterarse cómo está el estado de su propia mente será, en un principio, un poco aterrador. Así que el primero objetivo será estabilizar la mente, calmarla lo suficiente como para poder “observar” con una mínima quietud y serenidad. Voy a utilizar una metáfora que se suele utilizar en el Mindfulness y que tomo prestada de Jon Kabat-Zinn (Mindfulness for Beginners). Imaginemos que tenemos un telescopio y que queremos observar la luna. Pero que colocamos nuestro telescopio sobre un colchón de agua. Por muy quietos que intentemos estar, será imposible observar con claridad. Apenas veremos una mancha redonda y brillante moverse continuamente delante de nuestra vista. Un resultado mareante. Sin embargo, si estabilizamos nuestro telescopio sobre suelo firme, si lo enfocamos, podremos observar una imagen de la luna clara y nítida, estable y quieta. Eso es lo que hacemos con la práctica del Mindfulness, estabilizar nuestra mente. Una vez que está mínimamente estable, podremos observar, ya no sólo nuestra respiración o nuestro cuerpo, si no que podremos...

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Todo Prestado
Abr17

Todo Prestado

Yolanda Calvo Gómez – Psicóloga Vivimos con la falsa sensación de seguridad de que todo lo que poseemos es realmente nuestro. Nuestra casa, nuestra pareja, nuestros hijos, nuestra familia, nuestro trabajo, incluso nuestro cuerpo. Los pronombres posesivos y los personales llenan nuestra identidad: “yo”, “mí”, “mío”, “conmigo”. En los países occidentales, cuya población es sólo un pequeño porcentaje de la población mundial, crecemos con la falsa sensación de que mañana voy a estar aquí, voy a tener la misma familia, la misma casa, la misma pareja, la misma salud. Normalmente, la verdad, esta idea de continuidad va a ser una predicción certera. Mañana será como hoy. Hoy ha sido como ayer. Una continuidad en la que suavemente ocurren cambios y damos curvas en el camino. Sin embargo, no siempre es así. A veces las crisis, personales o globales, vienen a golpear nuestra vida, para despertarnos con un buen sacudón. Mañana podemos estar enfermos, mañana nuestra pareja nos puede abandonar, o somos nosotros los que lo haremos, mañana podemos no tener trabajo, o casa, mañana la muerte puede visitar nuestro hogar, o a nosotros mismos. Pero también, mañana podemos conocer a alguien maravilloso que dé un nuevo rumbo a nuestra vida; mañana podemos tener un golpe de suerte; mañana puede ocurrir algo extraordinario que nos haga sentirnos intensamente plenos; mañana nos puede tocar la lotería. De igual forma que no tendría mucho sentido hacer planes para el mañana con una lotería que aún no nos ha tocado, de igual manera, vivir con una constante sensación de inseguridad y peligro no tendría tampoco sentido y generaría una ansiedad insoportable. Como siempre, todo es cuestión de equilibrio. Tener esa sensación de inseguridad constante, maximizar la probabilidad del peligro nos producirá una ansiedad, una sensación de riesgo inminente, que al alargarse en el tiempo, producirá una ansiedad y estrés prácticamente inaguantable. No podemos vivir con un tigre en la casa de nuestra mente todo el tiempo. Una de dos: o domamos el tigre, y nos damos cuenta de que es un gato, o el tigre se tiene que ir de nuestra casa. Sin embargo, vivir con la falsa sensación de que todo va a seguir siempre igual, y de que todo nos es debido, es causa, igualmente, de infinidad de problemas emocionales, especialmente aquellos que tienen que ver con la rabia, la irritabilidad y el resentimiento. ¿Por qué estas emociones? Porque cuando sentimos que la vida o el azar nos “quita” algo que consideramos “nuestro” nos enfadamos, lo consideramos injusto, y ante la injusticia sentimos resentimiento. Un dicho común es afirmar “la vida es injusta”, como si la Vida pudiera ser una persona, un...

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Mindfulness: la Serenidad en la Respiración
Dic03

Mindfulness: la Serenidad en la Respiración

Yolanda Calvo Gómez – Psicóloga     La respiración es algo curioso. Por un lado es automática, la controla el Sistema Nervioso Autónomo, como la digestión, los latidos del corazón… (no quiero pensar qué pasaría si la digestión fuera voluntaria, se nos olvidaría hacerla cada dos por tres). Por otro lado depende también del Sistema Nervioso Voluntario. No tenemos que pensar en respirar, pero si pensamos en cómo respiramos podemos cambiar el ritmo de nuestra respiración: más rápido, más lento, abdominal, torácica… Y no podemos suicidarnos dejando de respirar, cuando el cerebro detecta que estamos dejando de respirar durante demasiado tiempo, lleva la respiración al control automático y abrimos la boca para que entre una bocanada de aire (aunque estemos bajo el agua). Son muchos los ejercicios de relajación que se basan en el control de la respiración, haciéndola más lenta, más abdominal, más profunda… Sin embargo, en Mindfulness no vamos a intentar cambiar la respiración. En Mindfulness se acepta la experiencia tal y como es, la respiración, los sonidos, nuestros pensamientos, nuestras emociones, el mundo… Lo que vamos a hacer es centrar nuestra conciencia en ella, en la respiración. El objetivo es centrar la mente en lo que nosotros queremos, en el objeto que hayamos escogido, pues también puede ser una vela, un dibujo, un sonido… Lógicamente, en los diez o veinte minutos que dure el ejercicio, nos distraeremos con otros pensamientos, imágenes, recuerdos, sensaciones, picores o molestias que ocupen nuestro cuerpo y nuestra mente. Lo que tenemos que hacer es volver a dirigir, amablemente y sin irritación, nuestra conciencia a nuestra respiración. Al centrar la mente, y aquietarla (se enlentece la cháchara continua que hay en nuestra cabeza), llega una sensación de serenidad y calma, de relajación, que a mucha gente le produce sueño. Pero no hay que dormirse. Hay que estar despierto, sereno, pero despierto. Así que es conveniente hacer el ejercicio en posición sentada, tal y como recomendé en la entrada anterior. ¿Has tenido alguna vez la sensación de que tu mente iba sin parar de un tema a otro, de un pensamiento a otro, de una idea a otra, como una mosca que revolotea por la habitación? ¿No has tenido nunca un pensamiento o preocupación repetitiva y circular que no lograbas quitar de tu mente? El primer paso para controlar tu mente es el control de la atención. Y para ello no hay nada que ayude más que el Mindfulness. (El vídeo es demasiado grande para subirlo al blog. Tenéis que pinchar en el link abajo para verlo y oírlo en YouTube.) . Fuente: Blog Conexión Cerebro-Mente para la vida Práctica Web: www.equilibrio Cuerpo-Mente.es ....

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Mindfulness, Técnicas Orientales para superar Ansiedad, Estrés o Depresión
Nov16

Mindfulness, Técnicas Orientales para superar Ansiedad, Estrés o Depresión

Yolanda Calvo Gómez – Psicóloga Una técnica que está poniéndose cada día más de moda, no tanto en España, como en otros países, es el Mindfulness. Esta palabra inglesa, podríamos traducirla un poco libremente como mente centrada, atención plena, o algo similar. Mucha gente lo conoce como Meditación, pero Mindfulness, si bien utiliza las técnicas milenarias de la Meditación, lo hace adaptándolas a las necesidades psicológicas de las personas que acuden a terapia. En el mundo del Mindfulness se suele repetir una frase de William James: “La facultad de traer voluntariamente de vuelta, una y otra vez, la atención dispersa, es el origen del juicio, el carácter y la voluntad”. Y es que es verdad que nuestra mente vaga constantemente de un pensamiento al otro, de una imagen a la otra, de un recuerdo al otro, de una obsesión a la siguiente. Esta incapacidad de centrar la mente en lo que la persona desea, es el origen de muchos de los problemas de aprendizaje, y de infinidad de problemas psicológicos, como la ansiedad o los pensamientos obsesivos y circulares. Así, Mindfulness, consiste en aprender a centrar la mente de forma consciente en la experiencia del presente, del aquí y del ahora, sin ideas preconcebidas, sin emitir juicios, y libres de toda expectación. Esta técnica surgió en la Psicología en los años 70, a partir del concepto Mindfulness de la Meditación Budhista. En 1979 Jon Kabat-Zinn, profesor de Medicina de la Universidad de Massachusetts, inició un programa de Reducción de Estrés Basado en Mindfulness para enfermos crónicos. El programa se sigue desarrollando con gran éxito y su impulsor ha escrito muchos libros sobre el tema, algunos de ellos traducidos al español. A pesar de este origen oriental, la técnica de Mindfulness no tiene ningún marco cultural ni religioso. En los últimos 30 años ha habido un aumento muy importante en la investigación en Mindfulness. Las investigaciones demuestran que su práctica es útil en el tratamiento del dolor, del estrés, de la ansiedad, en la depresión, los trastornos alimenticios y las adicciones, entre otros problemas. También es útil para las personas que no tienen ninguno de estos problemas, y los estudiantes la encontrarán especialmente útil, pues con su práctica les costará menos centrarse en sus estudios. Mejora el funcionamiento del sistema inmune, cambia la activación de la Corteza Prefrontal hacia un afecto positivo y una recuperación más rápida de las experiencias negativas. Los estudios revelan que con la práctica de Mindfulness nos acercamos, más que alejarnos, de los desafíos de la vida. Esto es debido a un aumento de la actividad de la Corteza Prefrontal Izquierda. Recordemos la entrada que llamé...

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